El TS confirma la pena de seis meses a un profesor de la ULE por acoso sexual
El catedrático de Ingenería Agraria insinuó a una alumna que podría aprobar o mejorar la nota si se prestaba a mantener una relación sexual

El profesor, en el juicio.-A,F. BARREDO/DL
El Tribunal Supremo (TS)ha confirmado la pena de seis meses de cárcel para el profesor R.G., de la Escuela de Ingeniería Agraria del campus de Ponferrada, por acoso sexual sobre una alumna. Unos hechos que se remontan a 2006 y que han tenido una respuesta judicial definitiva trece años después entre críticas de las partes acusadoras.
El Supremo ha dictado sentencia firme al rechazar el recurso de casación interpuesto por el condenado que siempre ha mantenido que todo se debe a un ‘complot’. El TSconfirma y ratifica en todos sus extremos la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de León en enero de 2018, según informó la asociación Asdava que ha sido acusación particular en este caso.
Los hechos sucedieron entre los años 2006 a 2008, cuando un profesor de la Universidad de León hizo comentarios y proposiciones de tipo sexual en varias ocasiones a una alumna suya.
En el año 2009 la víctima comentó a un delegado de curso lo que le había pasado. El delegado lo puso en conocimiento del director de la facultad. Se supo entonces que este profesor también había acosado a otras dos alumnas. La Universidad de León puso estos hechos en conocimiento de la Fiscalía. Fue el ministerio fiscal quien formalizó la denuncia.
Ha sido fundamental según se recoge en la sentencia, la declaración de la propia víctima en el acto de la vista oral en la que ha declarado de forma clara y contundente en relación con los hechos que se han declarado probados, relatando que mientras fue alumna del acusado recibió varias insinuaciones, haciéndola ver que podría aprobar la asignatura sin estudiar, al tiempo que realizaba manifestaciones de evidente connotación sexual.
También declararon las otras dos alumnas que sufrieron acoso, si bien por haber sucedido los hechos con anterioridad, estos ya habían prescrito, según informó Diario de León. La vista oral se celebró en la Audiencia Provincial de León con una duración de cinco días. En aquel plenario el docente, catedrático de Ingeniería Agroforestal, negó los hechos y aseguró que se sentía víctima de un «complot».
De hecho, sostuvo que no habría sido juzgado si no hubiera sido responsable de infraestructuras del Vicerrectorado. En esa sentido, sostuvo que fue víctima de una conspiración de la dirección de la Escuela contra el equipo rectoral, «al que se le había declarado una guerra sin cuartel».
Según el juez que le condenó en primera instancia, durante los cursos académicos y en el ámbito de la relación docente-alumna, R.G. se dirigió a ella en varias ocasiones cuando estaban a solas, haciéndole comentarios e insinuaciones veladas dejando entrever, ante las dificultades de la alumna para aprobar su asignatura, que podía conseguir el aprobado o mejorar sus notas si se prestaba a mantener algún tipo de relación sexual.