Castilla y León cumple el objetivo de estabilidad, con un déficit del 0,23%
La deuda creció un 4,1% el pasado año, hasta los 12.360 millones / La Junta abona sus facturas en enero en 24,18 días

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La Junta de Castilla y León cumplió con el objetivo de déficit en 2018 marcado por el Gobierno, ya que cerró con una desviación del 0,23%, cuando estaba fijado en un máximo del 0,4% del PIB, según los datos que dio a conocer ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
En concreto, la Comunidad registró unas necesidades de financiación de 135 millones de euros, cuando el año anterior requirió 564 millones, el 0,99% del PIB, lo que supuso que incumpliera el objetivo, fijado en el 0,6%. Esto le obligó a elaborar un Plan económico-financiero (PEF) para 2018-2019, que fue aprobado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera el 31 de julio del año pasado.
Las comunidades autónomas en su conjunto redujeron en más de un 33% su déficit, hasta el 0,23%del PIB, lo que supone una disminución de 0,13 puntos porcentuales respecto al año anterior. En este sentido, necesitaron para financiarse 2.810 millones, cuando en el ejercicio anterior asumieron un déficit por 4.231, el 0,36% del PIB.
En cuanto a la deuda pública de Castilla y León, cerró el año en los 12.360 millones de euros, lo que supone un 4,12% más que en 2017, cuando se situó en los 11.870 millones, puesto que creció en 490 millones. No obstante, se aleja del máximo registrado en el tercer trimestre del pasado año, cuando alcanzó los 12.473 millones, al recortarse en los últimos tres meses un 0,9%, 113 millones menos, según los datos publicados por el Banco de España.
La información del regulador indica que Castilla y León es la novena autonomía más endeudada, con un 20,9% del PIB, frente al 24,3% de media de todas las comunidades, cuya deuda creció hasta los 293.000 millones de euros en diciembre de 2018, un 24,3% del PIB, con un aumento interanual del 1,7%, informa Ical.
PAGO A PROVEEDORES
El periodo medio de pago a los proveedores de Castilla y León se situó en el primer mes del año en 24,3 días, un ratio un poco peor que los 24,18 días en los que abonó sus facturas en el mes de diciembre, es decir, aumentó en 0,12 días, un 0,5% más.
El informe sobre el Periodo Medio de Pago a Proveedores (PMP) elaborado por el Ministerio de Hacienda indica que la Comunidad, fue mucho más cumplidora que la media de las autonomías, que fue de 37,3 días, con un aumento en 7,25% respecto a los 30,05 del último mes de 2017. Asimismo, en gasto sanitario, la media de abono en el conjunto de las autonomías se situó en enero en 41,29 días, frente a los 19,49 días en la Comunidad.
Castilla y León se situó así en enero como una de las autonomías que mejor cumple en sus pagos, junto a País vasco (23,08 días); Galicia (24,04) y Madrid (24,28). En el extremo opuestos se situaron Cantabria, con 88,35 días; y Valencia, con 51,69.
Pilar del Olmo, resaltó que la Comunidad ha cumplido con sus objetivos de deuda, consolidación fiscal y de déficit, lo que demuestra que «Castilla y León cumple con sus compromisos», ya que además paga a los proveedores «por debajo de los plazos que marca la ley».
La consejera de Economía y Hacienda de la Junta también recalcó que Castilla y León es una comunidad «solvente», tal y como acredita su calificación crediticia, que es la misma que tiene el Reino de España, y aseveró que esta situación se mantendrá en el futuro.
«Siempre hemos hecho un buen uso del endeudamiento, acudiendo a los mercados y sin necesidad fórmulas extrañas de rescate como otras autonomías», afirmó Del Olmo.