Apuesta por la elección directa de los miembros de las diputaciones
PP, PSOE y Podemos y el Grupo Mixto abogan por una modificación del sistema de elección de los cargos
Cuando un ciudadano ejerce su derecho y deber de votar, tiene la posibilidad de meter una papeleta para elegir a los concejales del Ayuntamiento, a los procuradores de las Cortes, a los congresistas y senadores e incluso a los eurodiputados. Pero no a aquellos que dirigirán la provincia: las diputaciones.
Estos diputados salen de los concejales que han obtenido representación en los diversos ayuntamientos de la provincia. Y en esta elección priman las capitales –por su tamaño– sobre los municipios pequeños, que se verán más afectados por las medidas de la diputación correspondiente.
Esta forma de elegir a los cargos provinciales supone una sobrerrepresentación de unos partidos sobre otros, explicó ayer el procurador de UPL, Luis Mariano Santos, quien lanzó este debate al hemiciclo de las Cortes de Castilla y León. El parlamentario ‘leonesista’ pugnó por «democratizar» estas Administraciones y que sean los ciudadanos quienes elijan directamente a sus representantes provinciales.
Y no se quedó solo. Aunque tuvo que aceptar un añadido del Grupo Popular, la proposición no de ley obtuvo la mayoría en su primer punto: solicitar al Gobierno que reforme los artículos 204 y siguientes de la ley electoral para establecer un sistema de elección directa –si cuenta con el consenso político necesario, agregó el PP–.
Únicamente se abstuvo el GrupoCiudadanos, que se mostró partidario de «eliminar» las Diputaciones porque, consideró el procurador Manuel Mitadiel, «no aportan nada al desarrollo» salvo para el «reparto clientelar» de las ayudas. El resto de grupos votó a favor y salió adelante.
No hubo tanto consenso en la segunda propuesta de UPL en la que solicitaba al Gobierno que elimine el actual sistema de división en partidos judiciales. Una iniciativa que vetó el Grupo Popular y en la que se abstuvieron los procuradores de Ciudadanos y del PSOE. Esta propuesta únicamente recibió el voto favorable de Podemos y del Grupo Mixto (IU-Equo y UPL), por lo que fue rechazada.