La Asociación de Ayuda a la Dependencia pide actualizar el material ortoprotésico
«Tras año y medio de negociaciones, seguimos en el mismo punto de partido», lamenta este colevtivo que aglutina a 240 familias

En la imagen, algunos de los representantes de la asociación a las puertas de la consejería de Sanidad.-ICAL
La Asociación de Ayuda a la Dependencia y Enfermedades Raras de Castilla y León, que aglutina a en torno a 240 familias, se reunió hoy con el director general de Asistencia Sanitaria, Alfonso Montero, para reclamar por cuarta vez en el último año y medio que la Consejería de Sanidad «sea valiente» y actualice el Catálogo General de Material Ortoprotésico, una normativa que data de 22 años atrás (la Orden Ministerial se publicó el 18 de enero de 1996) y que regula el material que pueden prescribir los médicos y que es susceptible de ser sufragado parcialmente por el Gobierno autonómico. «No podemos seguir viviendo el drama que supone para una familia con un hijo dependiente cuando llega la hora de tener que comprar material ortoprotésico, como silla de ruedas, dafos, audífonos… Es sangrante. Otras comunidades han tenido la valentía y la buena voluntad de mirar por nuestro colectivo, tan vulnerable, de personas con discapacidad y con grandes dependientes, y no han esperado a que se actualice el catálogo estatal, que en muchos casos ni siquiera recoge el material que nuestros niños tienen que utilizar», denunció la presidenta de la Asociación, Yolanda de la Viuda.
Según apuntó, el 9 de julio de 2017 mantuvieron con los responsables de la Consejería el primer encuentro para trasladarles esta petición, e incluso les presentaron un documento donde ellos mismos actualizaban el catálogo, siguiendo el ejemplo de otras autonomías como la Comunidad Valenciana o País Vasco, aunque por el momento no han tenido respuesta en firme al respecto.
En el encuentro celebrado ayer, el director general les ha emplazado al jueves de la próxima semana para decidir si la Consejería de Sanidad podría hacerse cargo del endoso, una modalidad de pago que tienen las familias con menos recursos, que les permite, en torno a medio año después, recuperar una parte de la inversión realizada en este tipo de materiales. «Es un pequeño guiño que hacen, para que no tengamos que adelantar todo el dinero en algunos casos, pero su una silla cuesta 3.000 euros y le corresponde un endoso de 700, el resto del dinero seguirá teniendo que abonarlo de su bolsillo», apuntó De la Viuda, informa Ical.
En un caso como el descrito, sino más grave, se encuentra Montse Ortega, una de las integrantes de la Asociación, que con el único ingreso de su pensión de viudedad este año se ha visto obligada a hacer frente, de golpe, a 2.400 euros de una silla de ruedas, 1.500 euros de un asiento moldeado y en torno a 900 euros de unos dafos para su hijo, que 17 años.