Ponga presenta su nuevo libro como una guía por la historia
‘Valdesaz en/de los Oteros’ centra su análisis en la evolución de la vida de este municipio

José Luis Alonso Ponga con su libro ‘Valdesaz En/ De Los Oteros’.-E.M.
El 15 de agosto coincidiendo con las fiestas patronales, se presentó el libro ‘Valdesaz En/ De Los Oteros: Patrimonio histórico y artístico en los pueblosdel sur de León’ del que es autor el antropólogo profesor de la Universidad de Valladolid José Luis Alonso Ponga. En él, y como señala el autor, se intenta dar una serie de coordenadas que ayuden a comprender la historia de los pueblos de Los Oteros, del sur de León y el norte de Castilla, mediante el análisis de la vida de Valdesaz, un núcleo que sirvió de punto de referencia en la repoblación mozárabe, que ha evolucionado a lo largo de los siglos sufriendo los avatares de la política nacional y ahora se ve abocado al mismo negro futuro de la despoblación. El libro comienza con un capítulo introductorio que resume la historia de la comarca basándose en los vestigios arqueológicos y los documentos de archivo, muy abundantes en este caso. A continuación hace referencia al famoso Fuero dado por Dª Sancha, viuda de Fernando I, a los llamados «hombres del coto», origen y embrión de lo que sería la comarca denominada Oteros del Rey. Valdesaz de Los Oteros es conocido en la historia del Reino de León, por un monasterio dedicado a San Cipriano, mártir de Cartago, que floreció entre los siglos X y XII, siendo el responsable de la repoblación de esta extensa comarca. Sus abades compartieron mesa, mantel y aula regia con los monarcas leoneses. Aunque a comienzos del s. XII el cenobio pasó a depender de la Catedral de León, sin embargo mantuvo su esplendor religioso y se constituyó en cabeza de puente del cabildo catedralicio en estas tierras. Así se explica el magnífico templo que se puede visitar en la villa, dedicado a la Asunción de la Virgen. Se construyó a partir de 1554 según los planos de Juan del Ribero con fachada exterior de piedra y tres naves separadas por esbelta arquería también de piedra. En el interior conserva magníficos artesonados, siendo el más llamativo el de la capilla del presbiterio, una joya del arte mudéjar policromado, ensamblado en 1532. Los de las naves, aunque están sin policromar son ejemplares de indudable perfección.
La denominada vida cotidiana tradicional se plantea en esta obra desde una perspectiva novedosa. Para su redacción, el autor echa mano del profundo conocimiento que tiene de la comarca conseguido durante largos años de trabajo de campo y que ha contrastado, para este texto, con la experiencia y vivencias de algunos ancianos que aún recuerdan modelos de vida desaparecidos. Ha buceado en los archivos aportando documentos de los siglos XVII, XVIII y XIX, en los que recupera nombres de aperos de labranza, modelos de vida social, y contratos de pastores y criados con sus respectivos amos. En definitiva logra documentar las historias de un mundo rural caracterizado por relaciones complejas.