La Comunidad es la tercera con mayor marcha de ocupados a otras regiones
El saldo es negativo: frente a los 9.700 que salen, solo recalan 5.600 en la región / La cifra de ‘fugados’ se reduce un 16,3% pero Castilla y León, a diferencia de Madrid o Andalucía, no ‘repone’ el empleo perdido

-ICAL
Saldo de movilidad laboral negativo en Castilla y León. Un total de 9.7000 ocupados de la región se marchó a trabajar a otras autonomías en el primer trimestre del año, frente a 5.600 ocupados que llegaron a la Comunidad, según recoge la Estadística de Movilidad Laboral y Geográfica del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada ayer.
El número de ocupados que se marchan a trabajar a otros destinos es además el tercero más alto de España, después de Madrid (20.200) y Andalucía (19.200)dentro de las diecinueve comunidades y ciudades autónomas analizadas.
Aunque el dato esperanzador es que en el primer trimestre de 2016 fueron 11.600 los ocupados que se marcharon (un 16,3% más), lo preocupante es que Castilla y León no compensa las fugas. La Comunidad madrileña y la andaluza compensan las salidas con las entradas, porque ocupan el podio en receptoras de trabajadores. Así, Madrid recibió en el período analizado, 28.100 ocupados; Cataluña, 19.100 y Andalucía, 11.200. Pero Castilla y León está lejos de ser una autonomía de atracción laboral para otros territorios.
Un problema en el que el PSOE, primer partido de la oposición, incide de forma recurrente en cada oleada de la EPA, donde se refleja que la región ocupa los primeros lugares en pérdida de activos. Para la formación de Tudanca, esta fuga se debe «o bien a que se quedan en su casa y deciden no buscar empleo», o se van «a otras comunidades autónomas o países para emplearse».
residencia estable
La estadística del INEtambién refleja que, al menos, el ocupado de Castilla y León es fiel a su puesto. El análisis de la población ocupada, se constata que en el conjunto de España el 2,4% de los trabajadores –446.100 empleados– llevaban menos de un año en el nuevo municipio de trabajo. Por contra, en Castilla y León esta cifra baja al 1,7%: 15.900 trabajadores de reciente incorporación. Con estos registros ocupa la parte baja de la lista, solo por delante de Andalucía y el Principado de Asturias (1,6% en ambos casos) y Extremadura, el 1,3%.
Muy lejos del 3,3% de los ocupados de Madrid recién aterrizados (93.000); los 3,2% de las Islas Baleares (15.900);o el 3,1% de Cataluña (98.500). Visto desde la otra perspectiva, el 88,3% de los ocupados de la región lleva cinco año o más en su lugar de residencia; el 4,3% entre tres años y un lustro; y el 5,8% entre los 12 meses y el trienio.
La querencia por seguir en el territorio se observa también en los 8.500 ocupados, que aún cambiando de localidad para trabajar, permanecieron en la Comunidad. Es un número sensiblemente menor que en 2016, cuando la movilidad doméstica llegó a 11.100 personas.
En el conjunto de España el número de ocupados que cambió de municipio dentro de la misma autonomía en menos de un año en fue de 260.500 personas. La región ocupa el puesto octavo en movilidad intracomunitaria en una lista que encabezan Cataluña (60.600), Madrid (53.100) y Andalucía (32.400), Comunidad Valenciana (29.800), Canarias (13.700), Galicia (12.900)y País Vasco (10.600).
EXTRANJEROS
En el capítulo de ocupados procedentes del exterior, los trabajadores que cambiaron de residencia (66.800 en el conjunto nacional) en el último año se establecieron fundamentalmente en Cataluña (18.800), seguida de Madrid (11.700) y Valencia (10.600). Castilla y León fue elegida por 1.800 trabajadores.
Los analistas del estudio, elaborado con la información laboral del primer trimestre del año combinada con información del último movimiento padronal registrado, destacan en grandes trazos que el 2,4% de los ocupados del primer trimestre de 2017 cambió de municipio de residencia hace menos de un año, frente al 2,5% de 2016.
La mayoría de ellos lo hizo dentro de la misma provincia;uno de cada tres ocupados no ha cambiado de municipio de residencia desde su nacimiento; el 3,8% de los asalariados con contrato temporal ha cambiado de municipio de residencia hace menos de un año, frente al 2,1% de los que tienen contrato indefinido.
Otras pautas del estudio son que el 4% de los parados ha cambiado de municipio de residencia hace menos de un año (frente al 3,9% en 2016) y un 32,6% no ha cambiado de municipio desde su nacimiento.
Del mismo modo, la movilidad geográfica, tanto de los ocupados como de los parados, es mucho mayor en los extranjeros que en los españoles. Las comunidades con mayor movilidad geográfica de los ocupados durante el último año son Comunidad de Madrid (3,3%), Illes Balears (3,2%) y Cataluña (3,1%).
Las comunidades con menor movilidad geográfica, medida en términos del mayor porcentaje de parados residentes en cada una de ellas que no han cambiado de municipio de residencia durante los últimos cinco años, son Extremadura (91,7%), Andalucía (87,4%) e Illes Balears (87,1%).