Un experto en Derecho Mercantil subraya el “déficit importante” en la gestión de las cajas y la necesidad de renovar su funcionamiento
Alberto Alonso Ureba, que participó en las fusiones de Banca Cívica y Caja3, considera que la “singularidad” y el reparto de competencias de las entidades “dificultó” su modernización

Comparecencia del catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad Juan Carlos I Alberto Ureba en la comisión de investigación de las cajas ahorro en las Cortes de Castilla y León.-ICAL
El catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad Juan Carlos I, Alberto Alonso Ureba, destacó hoy el “déficit importante” de los modelos de gobernanza y gestión de las cajas de ahorro, aunque fue algo que hizo extensible a otras empresas, más allá del sector financiero. No en vano, echó en falta una mayor profesionalidad, con personal capaz de separar el control y la gestión. Pese a “discutir” la gestión empresarial de estas entidades financieras, aseguró que las cajas llevaron a cabo una función social “modélica”. Y es que valoró su “tremenda” capiltaridad en el tejido social, a través de la obra social.
Ureba, que compareció en la Comisión de investigación sobre la actuación, gestión y supervisión de la cajas de ahorro que tenían su domicilio social en Castilla y León, consideró que el modelo de gobierno de estas entidades de crédito en el conjunto de España no evolucionó. “Probablemente, a las cajas les pilló un momento de transición difícil porque debieron transformar su esquema jurídico”, apuntó.
Fue entonces cuando recordó, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que las cajas de ahorro contaban con un modelo “absolutamente único” y con un reparto de competencias “muy particular”. Todo ello fue una dificultad, añadió, para acometer una “modernización” en un momento de crisis económica aunque eludió responder sobre lo que hubiera ocurrido con las cajas sin la recesión, tal y como le preguntó el portavoz de Ciudadanos (Cs) y presidente de la comisión de investigación, Manuel Mitadiel.
Este experto en Derecho Mercantil, que asesoró en su momento a Banca Cívica y Caja3 en sus fusiones, afirmó en las Cortes que las cajas de ahorro utilizaron los instrumentos legales existentes aunque no eran los “más eficientes e idóneos”. En su opinión, las entidades no disponían de los instrumentos legales ni de alternativas suficientes que facilitaran los procesos de concentración a la hora de adoptar decisiones “eficientes”. Además, subrayó que estas fusiones se pusieron en marcha sin la “reflexión” de los modelos de gobernanza.
Alberto Alonso Ureba manifestó en numerosas ocasiones que el modelo de cajas en España era “enormemente singular”, lo cual no facilitaba la toma de decisiones a la hora de abordar un proceso de concentración. Tampoco les ayudaba ese “elemento diferenciador” para competir con otras entidades del sector porque no podían acceder al mercado de capitales.
También consideró que las antiguas cajas necesitaban “desde hacía tiempo” una renovación de su funcionamiento. En ese sentido, apuntó que los problemas competenciales existentes en el país, entre los gobiernos central y autonómico, tampoco ayudó en los procesos de concentración de las cajas. En concreto, habló de que la estructura competencial en el ámbito económico no era clara ni “todo lo fina” que debía haber sido. Además, apuntó que hoy el marco regulatorio y de intervención es “más intenso” que hace 15 años.
A preguntas de los distintos portavoces de los grupos políticos, el catedrático de la Universidad Juan Carlos I subrayó que el “gran interlocutor” en los temas económicos y financieros era el Banco de España, que actuaba como supervisor de las entidades de crédito, incluido las cajas de ahorro. En cambio, afirmó que el proceso de las concentraciones de las cajas correspondía, al igual que otras “decisiones básicas”, a sus órganos competentes como los consejos de administración. Además, aseguró desconocer el “reparto de papeles” en Castilla y León y la función que adoptó la Junta en estas fusiones en la Comunidad.
En todo caso, Alberto Alonso Ureba aseguró desconocer si el Banco de España impulsó a las cajas de ahorro a participar en fusiones y concentraciones pero reconoció la relación evidente entre el tamaño y la eficiencia en el ámbito económico y financiero. Preguntado por el procurador socialista José Ignacio Martín Benito sobre los “localismos” en las cajas de Burgos para que no crear una gran entidad regional, el compareciente recordó que los procesos de concentración de Banca Cívica y Caja3 fueron “enormemente pacíficos”, “muy profesionales” y “rigurosos” pese a coincidir en un tiempo que no había bonanza económica. “No he conocido las entretelas y si habían recibido recomendaciones del Banco de España y la Junta de Castilla y León porque los órganos de gobierno ya habían tomado la decisión de llevar adelante estas fusiones”, aseveró.
Gran caja de Castilla y León
Otro miembro del PSOE en la comisión, Juan Luis Gordo, pidió a Ureba que hiciera un “ejercicio de ficción” para saber si una gran caja de Castilla y León hubiera sido capaz de “sobrevivir”, aunque el compareciente dijo que sería “una frivolidad” pensar en ese extremo. Eso sí, consideró que habría encontrado dificultades con el modelo de gobierno existente en las cajas de entonces.”Hablamos de un gobierno muy plural y social que buscaba equilibrios”, precisó.
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, dudó de la presencia de Ureba en la comisión de investigación, solicitada por el Partido Popular, al desconocer la realidad de las cajas de Castilla y León. Fernández también preguntó sobre la responsabilidad de la Junta a la hora de autorizar las fusiones de las entidades y si fue “suficientemente diligente” pero el experto en Derecho Mercantil respondió que no tenía suficientes elementos de juicio.
Mitadiel, de Cs, lamentó la factura de 40.000 millones de euros para rescatar al sistema financiero en el conjunto de España, de los que mil corresponden a entidades de Castilla y León, sin incluir la participación de Caja de Ávila y Caja de Segovia en Bankia. Acusó de esta situación a los dirigentes “poco profesionalizados”, con sindicatos e instituciones que no tenían una adecuada formación para formar parte de los órganos de gobierno de las cajas y que solo servían -añadió- para “repartir favores” entre las cúpulas de partidos políticos y otras entidades.
Préstamos a Santos Llamas
Por su parte, el portavoz del Grupo Mixto, José Sarrión, criticó que algunos de los préstamos concedidos por Caja España cuando era presidente Santos Llamas al no ajustarse a los criterios que marcaba el Banco de España y que fueron aprobados por la Consejería de Economía y Empleo.
José Manuel Fernández Santiago, del Grupo Parlamentario Popular, mostró interés sobre la “tensión” existente en las antiguas cajas de ahorro para alcanzar un equilibrio entre el carácter social de las entidades y la obtención de beneficios. Ureba respondió que esa tensión es la misma que hay en las grandes empresas a la hora de adoptar una responsabilidad social corporativa. Antes de finalizar, el catedrático de Derecho Mercantil se mostró esperanzado en “reinventar” en un futuro un modelo similar al de las cajas, por su importante carácter social.