Diario de Valladolid

PANTANO DE CASTROVIDO / EVOLUCIÓN DEL EMBALSE BURGALÉS

Los regantes urgen la finalización del embalse

Los más de 400 socios de la comunidad de regantes de Salas de los Infantes viven una «situación dramática» por la sequía

La parte posterior del cuerpo de la presa, la que quedará sumergida bajo las aguas del embalse.-ISRAEL L. MURILLO

La parte posterior del cuerpo de la presa, la que quedará sumergida bajo las aguas del embalse.-ISRAEL L. MURILLO

Publicado por
Diego Santamaría

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Los efectos de la sequía sobre el campo preocupan ahora tanto a los pueblos de las cuencas alta y baja del Arlanza como en su momento alarmaron las inundaciones en las poblaciones ribereñas del río. Y más si se tiene en cuenta que la solución para ambos fenómenos pasa por la puesta en marcha de la presa de Castrovido, ideada tanto para laminar las avenidas en los periodos de inundación como para regular el caudal del río Arlanza y, finalmente, ofrecer una solución de riego constante y controlado para los agricultores de regadío de la parte baja de la cuenca.

Pero a fecha de hoy, lo que más preocupa al campo es la sequía que afecta a las 6.010 hectáreas de regadío que se beneficiarán de la finalización del embalse.

El portavoz de la Comisión de Seguimiento de las Obras del Pantano de Castrovido, Dositeo Martín, es consciente de que se están registrando «muchísimos problemas» en la cuenca del Arlanza que afectan sobremanera a los agricultores de la comarca. En este sentido, critica la «postura radical» de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) al imponer restricciones al riego que merman gran cantidad de cosechas a pesar de que «los afluentes están aportando algo de agua al río» y en principio se podría garantizar la supervivencia de muchas fincas.

A Martín no solo le «da pena» ver los cultivos afectados por la sequía. También lamenta que los agricultores de la provincia y de toda Castilla y León vayan a «perder muchísimo dinero» por la «mala gestión de los políticos». Su crítica, en este caso, se dirige a los años de retraso en la construcción de Castrovido y la inacción que a su juicio han demostrado tanto el Partido Popular como el PSOE, principalmente durante las etapas de «Isabel Tocino y Cristina Narbona», del PP y el PSOE, respectivamente.

La escasez de agua está afectando, y mucho, a la Comunidad de Regantes Alcalde José Martínez, asentada en Salas de los Infantes. Su presidente, Julián Ruiz, no comparte la decisión de la CHD de cerrar el grifo en estos momentos. Por ello, ha solicitado por escrito que se autorice por lo menos un día de riego o dos «para la zona de las huertas» y así paliar, en la medida de lo posible, una «situación dramática» que afecta a sus más de 400 socios.

Después de llamar «cada día» y no obtener respuesta, Ruiz no descarta presentarse en Valladolid para intentar obtener un permiso que considera necesario. Al mismo tiempo, advierte del elevado nivel de «mortandad de peces y cangrejos» que se está registrando en el río y los «problemas de salubridad» que pudieran derivar al no intervenir.

Por otra parte, al presidente de la Comunidad de Regantes salense le inquietan los rumores -cada vez más extensos- sobre la posible retención de aguas, «en grandes proporciones», para culminar los trabajos de hormigonado de la presa de Castrovido. De ser así, anuncia su intención de tomar las medidas oportunas para que a los socios «les resarzan con indemnizaciones». No obstante, el portavoz de la Comisión de Seguimiento desmiente dicha información mientras reitera que «no se está reteniendo ni un solo litro».

La comisión de seguimiento prevé problemas para llenar

Hay quien ve posible que el pantano de Castrovido tarde más de lo debido en ponerse en marcha por culpa de la sequía. A falta de rematar los últimos flecos del hormigonado, el portavoz de la Comisión de Seguimiento de las obras, Dositeo Martín, asegura que la falta de precipitaciones podría causar problemas en las operaciones de llenado, inmediatamente posteriores a la construcción. En principio, las pruebas se llevarán a cabo «a partir del invierno» siempre y cuando la cuenca del Arlanza cuente con reservas suficientes. Martín calcula que estos trabajos se prolongarán durante «año y medio», lo que conllevaría el irremediable y «lamentable» retraso en la puesta en marcha de la presa. ¿Y si no llueve? Lógicamente, habría que esperar aún más y el culebrón de Castrovido se alargaría -de nuevo- más de lo previsto.

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