Los trabajadores de Nissan critican que la marca pida ayudas a la Junta "sin decir para qué"
El Comité de Empresa rechaza cualquier “credibilidad” de la compañía y recuerda que “ya ha vendido planes de futuro en al menos tres ocasiones”

-EL MUNDO
El Comité de Empresa de Nissan en Ávila arremetió hoy contra la “nueva jugada maestra” de la compañía al reclamar ayer a la Junta el vicepresidente de las Operaciones Industriales de la marca en España, Alan Johnson, que vuelvan a apoyarles “sin decir ni para qué quieren el apoyo ni qué beneficios vamos a obtener la administración y los trabajadores”.
Los representantes de los empleados de la planta destaca que la solicitud del alto ejecutivo a la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, refleja la “catadura moral” de los directivos de Nissan, que exigen ayudas “cuando ya han generado un clima de terror”. “Es sorprendente que Alan Johnson tenga los 'santos cojones' de plantarse ante una Administración como la regional, que ha concedido numerosas ayudas a la planta, y vuelva a pedir dinero de todos para clarificar un futuro que ya ha sido vendido en al menos tres ocasiones”, lamentaron a través de un comunicado de prensa.
El Comité de Empresa rechazo cualquier “credibilidad” de la compañía y exigió a las administraciones una implicación “seria” en todo este asunto y que “se pongan controles a las ayudas así como herramientas” que den garantías a los trabajadores que “Nissan no va a volver a hacer lo que mejor se les da, que es” mentirles.
En este contexto, los sindicatos esperan que en el encuentro de ayer, el Ejecutivo autonómico efectuase las preguntas “pertinentes” a los directivos de Nissan, en relación a el uso dado al dinero con el que se apoyó el plan industrial 2013/2023. Asimismo, entienden que la marca debería haber aclarado para qué quiere nuevos apoyos y, sobre todo, “si se ha pasado por el arco del triunfo todo lo que ha pactado anteriormente con administraciones y trabajadores, por qué” han de creerles ahora.
Los representantes de los trabajadores destacaron que pensaban estar dirigidos por directivos “bastante inútiles2, pero tras la reunión de ayer, reconocieron que los altos ejecutivos de la marca despertaron “cierto sentimiento de admiración” entre ello.
Y es que, como constataron, desde la dirección de la empresa defienden que “todo está muy mal” y los trabajadores deben asumir “acuerdos muy traumáticos” si quieren tener futuro; implican a las administraciones por dos veces, “sacándoles el dinero que es de todos” lo que les convierte en “accionistas”; se hacen propaganda “a bombo y platillo” con la puesta en producción del NT-500, que “en paz descanse”; y “a los cuatro días empiezan los problemas”, pese al compromiso de que el nuevo motor NT-500 “está aprobado y que van a meter mucho dinero aquí”.
“Como hay problemas de nuevo se nos piden nuevos compromisos y como el acuerdo al que se llegó el pasado verano no es de su agrado, pues vuelven a la carga a los cuatro días…lo malo es que ese acuerdo también hablaba de futuro y ellos con su inutilidad no han sido capaces de dar respuesta”, concluyeron