SUCESOS
Dos policías locales salvan a un hombre de atragantarse en un bar de Tordesillas: "Cuando llegamos estaba morado"
La rápida actuación de los agentes al realizarle la maniobra de Heimlich evitó que el hombre se asfixiara
"Lo más sorprendente ha sido que el señor ha entrado consciente a la ambulancia y ya en el centro de salud hablaba y coordinaba", admite uno de los agentes de la intervención
Un agente de la Policía Local
La Plaza Mayor de Tordesillas ha vivido un heroico acto durante la tarde de hoy, 3 de octubre. Dos agentes de la Policía Local han ayudado a un hombre que se estaba atragantando, con riesgo de asfixia, mediante la maniobra de Heimlich. Esta técnica consiste en comprimir la zona abdominal para liberar las vías respiratorias de ser obstruidas.
El hombre estaba de paso comiendo en un establecimiento de la Plaza Mayor en el momento de los hechos. Los agentes al prácticarle la maniobra consiguieron liberar una parte del alimento de las vías respiratorias del afectado hasta la llegada de la ambulancia. Depués, los servicios de emergencias consiguieton sacar el resto de alimento, que provocaba el atragantamiento, a través de una aspiración. El hombre, natural de Castro Urdiales, estaba consciente en el traslado a las atenciones sanitarias.
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Además, al suceso se acercarón parte de la concejalía municipal preocupados por cómo estaba la persona atragantada.
Uno de los técnicos de emergencias felicitó a los agentes por "haber conseguido una situación que estaba muy complicada". También, recalcó que si no hubieran realizado esta ráida intervención, el cántabro hubiera podido tener consecuencias graves ante la falta de oxígeno durante tanto tiempo o hasta hubiera podido perder la vida.
Julio, uno de los dos agentes de la actuación, relata a este medio como fue la intervención, "cuando llegamos estaba un hombre de 70-75 años atragantándose con la cara morada ". Tras realizarle la maniobra de Heimich varias veces, llegó la ambulancia que colocó al hombre en posición de seguridad y con una máquina consiguieron expulsar el alimento, "el trozo de carne era como mi la palma de mi mano".
Durante toda la acutación, el agente admite que "hemos mantenido el tipo y nos coordinamos muy bien". "Lo más sorprendente ha sido que el señor ha entrado consciente a la ambulancia y ya en el centro de salud hablaba y coordinaba", afirma el policía local.