71 SEMINCI VALLADOLID 2026
‘La libertad doble’ de Lisandro Alonso pone el broche final a la competición de la Seminci
La película recupera el protagonista de su ópera prima, ‘La libertad’, 25 años después
Fotograma de la película de la Sección Oficial ‘La libertad doble’, de Lisandro Alonso
Han pasado 25 años desde que Lisandro Alonso, cabecilla del Nuevo Cine Argentino, se presentó al mundo en Un Certain Regard de Cannes con ‘La libertad’, su primer largometraje, donde enarboló la bandera del ‘slow cinema’ para acompañar con su cámara el día a día de Misael, un leñador chileno que vive aislado en la Pampa argentina con la única compañía de su hacha y sin mantener apenas contacto con otros seres humanos. La película, con mirada observacional, reflejaba la manera de estar en el mundo de su protagonista, su conexión con la naturaleza y su desconexión con el mundo que nos imponen como real, que tan acostumbrados estamos a ver en la gran pantalla.
Este año, Alonso regresó a Cannes, esta vez en la Quincena de Cineastas, para redoblar su apuesta y reencontrarse con Misael como quien se encuentra con un viejo amigo, compañero de fatigas y de una forma muy singular de ver el mundo. Lo hizo con ‘La libertad doble’, su nueva película, que hoy completó la concurrencia a los principales premios de la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid, donde fue recibida con un sonoro pateo en su primer pase en el Teatro Calderón.
La película cuenta con la actuación de personas, que no actores, como el propio Misael Saavedra, el hombre que actúa (sin ser actor), en esta ocasión junto a su hermana Catalina. El metraje arranca al lado de él, en sus silencios, mientras come, respira, trabaja, se detiene o descansa en lo que él ha convertido en ‘hogar’, un rincón alejado del ruido, donde él es el único intruso en el día a día de los animales. Ni siquiera tiene cuatro paredes que le cobijen; le bastan tres, inventadas con restos de uralita de deshecho, prohibidas en el ‘mundo civilizado’ pero que conforman su precario techo, todo lo que tiene.
Misael convive con su única compañía 24 horas al día y le observamos en largos planos en su ciclo de supervivencia, marcado por el trabajo y la soledad. Hasta ahí su devenir entronca directamente con cómo le conocimos 25 años atrás, sin apenas cambios, en una soledad que no se rompe en la primera media hora de metraje hasta que entra en escena Alcides, un “amigo” con el que se ayudan mutuamente.
Todo se trastoca para Misael con una llamada telefónica que cambiará radicalmente su vida. Desde el hospicio, el doctor (el único personaje que derrocha verborrea) le cuenta que los fondos ya no dan, y que van a cerrar el hospicio donde ha estado interna su hermana Micaela durante los últimos quince años. Es ahí donde se duplica la libertad del título, en dos seres humanos diferentes, que encierran en sí mismos dos mundos que, por muy parejos que caminen, nunca podrán cruzarse.
Micaela, acostumbrada a vivir contenida por la medicación, representa un paso más dentro de la libertad encarnada por Misael; libre de las ataduras de la cordura, su conexión se antoja más pura si cabe en su contacto con el mundo. Su única maleta es una simbólica regadera a la que se aferra como su bien más preciado, y a su lado, está por ver si Misael perderá o en realidad multiplicará su libertad personal.
El director no viajó hasta Valladolid para defender el estreno español del film, pero en las notas de producción de la película, recogidas por Ical, señala que su relación con Misael se ha mantenido desde que juntos rodaron su primera película. “Siempre lo he considerado parte de mi equipo de alguna manera, y así es como nuestra relación se ha mantenido viva a lo largo de los años. Ahora que ya no tenemos 20 años, tenemos que tener en cuenta otras cosas: nuestros seres queridos, el mundo en el que nos toca vivir, las consecuencias de ciertas decisiones, propias y ajenas. En definitiva, vivir tiene sus consecuencias y tenemos que hacernos cargo de ellas”, explica.
“Creo que la historia de ‘La libertad doble’ no habla solo de una persona y de su historia personal: si como espectadores hacemos un pequeño esfuerzo más, creo que se pueden encontrar varias reflexiones o conexiones con lo que ha pasado y sigue pasando a muchas personas en Argentina”, completa.