Interior dota la VA-30 de Valladolid de cámaras y sensores para afrontar emergencias en tiempo real

Reserva un millón de euros para monitorizar el tráfico y colocar pantallas luminosas donde lanzar alertas de atascos o accidentes a los conductores

Intenso tráfico en la VA-30 de ValladolidPHOTOGENIC

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La VA-30, o ronda exterior, «desempeña un papel crucial» en la movilidad de Valladolid, según ensalza la DGT, pero esta vía de alta capacidad carece en la actualidad de una dotación tecnológica que permita monitorizar el tráfico en tiempo real y gestionar así una respuesta rápida ante una situación de emergencia, como un accidente, unas obras o un atasco, lo que ha impulsado al Ministerio de Interior a instalar dispositivos de videovigilancia en aras de mejorar la seguridad vial.

Gracias a una inversión valorada en casi un millón de euros –937.930 euros, en concreto–, se van a colocar diferentes aparatos de medición a lo largo de esta carretera que bordea el núcleo urbano de la capital vallisoletana entre el enlace de la A-62 a la altura del desvío de Cigales y el de Arroyo de la Encomienda, entre ellos, cámaras de control de tráfico, sensores para detectar retenciones de forma temprana o paneles de señalización luminosa destinados a avisar a los conductores de un contratiempo.

«Estas vías», dice la Dirección General de Tráfico en referencia a la VA-30 y la A-62, «son vitales para el tejido económico de la región» y, por ello, considera «imperativo» incorporar «soluciones innovadoras que permitan mejorar la gestión y seguridad de estas carreteras», pues el equipamiento actual, añaden, «no es suficiente para llevar a cabo una buena gestión del tráfico que minimice los problemas generados por la confluencia de tráficos urbanos con interurbanos a lo largo de su extensión».

Así, una vez se formalice el contrato (aún en fase de licitación) con una empresa especializada en instalaciones tecnológicas y Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS), comenzará la instalación de dispositivos, con un plazo de ejecución de ocho meses. Habrá cámaras de videovigilancia, paneles de mensaje variable, sistemas de reconocimiento de matrículas multicarril y estaciones de toma de datos de aforo en cinco puntos de la VA-30.

Respecto a las cámaras CCTV para la vigilancia y monitoreo en tiempo real del tráfico a fin de facilitar la detección inmediata de accidentes, vehículos averiados, retenciones o situaciones de emergencia, se instalarán en el enlace Norte de la A-62, en el enlace Sur de la misma autovía, y en el punto kilométrico 12.500 de la VA-30, a la altura de la intersección con la avenida de Soria, de acceso al polígono de San Cristóbal.

También habrá cámaras de estas características en la ronda exterior a la altura del complejo ferroviario, donde se contempla, además, una estación de toma de aforos, un sistema de lectura de matrículas y un panel luminoso.

En el kilómetro 17 de la VA-30, cerca del cruce con Arca Real, también se colocará un panel luminoso para transmitir mensajes, gráficos y advertencias en tiempo real a los conductores para informar sobre el estado del tráfico, incidencias, obras o condiciones meteorológicas cuando sea necesario, y habrá otra estación de recogida de datos.

Gracias a estas estaciones de ‘conteo de vehículos’ se podrán actualizar los datos sobre Intensidad Media de Diaria (IMD) de Tráfico en esta circunvalación que ha ido experimentando un crecimiento constante de sus flujos de movilidad, según apuntan los estudios realizados en su día por el Ayuntamiento y recogen las memorias del Ministerio de Transportes.

Dichos informes, elaborados entre 2019 y 2022, contabilizan entre 11.000 y 45.000 vehículos al día, dependiendo del tramo, de los horarios y de si se trata de días laborables o festivos. Dentro de esa horquilla, los cálculos apuntan a que entre el 12% y el 20% de la circulación corresponde a vehículos pesados, es decir, a camiones y transporte de mercancías.

«La digitalización de la gestión del tráfico facilitará una mejor planificación y control de la movilidad en la zona, permitiendo la adaptación dinámica de las condiciones de circulación según las necesidades de cada momento. Con ello, se espera minimizar el impacto de las congestiones, mejorar la seguridad de los usuarios y optimizar los tiempos de respuesta ante eventos inesperados, contribuyendo a una movilidad más eficiente y sostenible», detalla el Ministerio de Interior en la memoria que justifica esta intervención destinada a «garantizar un flujo vehicular más eficiente y seguro».

«Actualmente la carencia de sistemas avanzados de supervisión y control en las vías VA-30 y A-62 limita la capacidad de respuesta ante incidentes, congestiones y variaciones en la demanda del tráfico», indican. Y recuerdan que esta inversión no sólo tendrá repercusión en la movilidad diaria de los usuarios, sino que también incidirá en la seguridad vial y en la capacidad de reacción ante situaciones de emergencia pues, al poder comprobar en tiempo real el estado de la circulación, se podrán detectar incidentes con rapidez y aplicar soluciones inmediatas.

En todo caso, el proyecto de digitalización de la VA-30 –cuyo último tramo entró en servicio en julio de 2014– se centra en la instalación de dispositivos de reconocimiento e identificación de vehículos con fines de gestión, pero las cámaras y sensores que se dispondrán a lo largo de la vía no serán radares.

La documentación del expediente insiste en que el propósito es detectar accidentes, averías o retenciones ‘en directo’, para así agilizar la intervención de los servicios de emergencia y la llegada de dotaciones de regulación del tráfico.

Cargando contenidos...

Para ello, se desplegará un cableado de fibra óptica a lo largo de los 20 kilómetros de la ronda exterior, se integrarán todos los equipos con el centro de control y se dejará preparada la infraestructura para conectarse en el futuro con otras carreteras, como la A-11, la N-601, la A-601 y la CL-610, según recogen los pliegos.