La Diputación de Valladolid lanza por 8 millones su penúltimo suelo en Villa del Prado para 65 pisos
La institución provincial saca a información pública la enajenación de una parcela en la subida de José Acosta

Parcela que la Diputación va a sacar a la venta, entre José Acosta y San Pedro de Alcántara.
La Diputación de Valladolid prepara ya una nueva venta de suelo en Villa del Prado y, una vez complete este proceso de enajenación recién iniciado, por el que espera embolsar al menos ocho millones de euros, sólo le quedará un terreno en propiedad tras un cuarto de siglo desprendiéndose poco a poco de los que poseía en el entorno de la Granja José Antonio, entre la avenida de Salamanca, y los barrios de Huerta del Rey y Parquesol de la capital vallisoletana.
En esta ocasión se trata de la parcela número 30, tal y como refleja el anuncio publicado este martes en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), por el que notifica el sometimiento del expediente a un periodo de exposición pública. Una vez se complete este trámite administrativo, arrancará oficialmente el proceso de venta de este solar de 6.316 metros cuadrados entre Padre José Acosta y Monasterio de San Pedro de Alcántara, en el que se contempla la construcción de 65 pisos en bloque.
Según la documentación publicada por la institución provincial, la tasación de la parcela se cifra en 6,6 millones de euros más IVA, lo que se traduce en un total de 8 millones. Es la cuantía por la que previsiblemente saldrá a licitación pública, a la espera de saber cuánto están dispuestas a pujar las empresas.
Cabe recordar que la anterior operación en Villa del Prado salió a licitación por 3,1 millones y se adjudicó por 4 millones a la cooperativa Jardines del Peral –la única que se interesó–, lo que elevó un 30% la recaudación respecto a lo que habían estimado.
Eso sí, la operación precedente correspondía a un área mucho más pequeña –que no llegaba a los 2.000 metros cuadrados–, y con una capacidad urbanística significativamente inferior –para una treintena de viviendas–, mientras que el procedimiento actual corresponde a un terreno el triple de grande. De hecho, de las dos propiedades que aún conserva la Diputación en Villa del Prado, la que va a poner a la venta es la más grande en cuanto a superficie, aunque no en edificabilidad.
La diferencia es que el suelo cuya venta se acaba de activar es más grande, pero su edificabilidad es menor (de 6.674 metros cuadrados, en concreto), mientras que la que aún espera su turno es más pequeña en superficie, pero su edificabilidad llega a 8.581 metros cuadrados, con una estimación de 80 viviendas.
Al margen de la que todavía está pendiente de salir a subasta, y con el foco puesto en la que próximamente se pondrá en el mercado por ocho millones de euros (IVA incluido), las 65 viviendas estimadas se distribuirán en dos bloques con un máximo de cuatro alturas y un patio común.
No es la primera vez que la Diputación de Valladolid trata de desprenderse de este terreno, si bien el escenario actual es muy diferente al del intento inicial. La primera vez que trató de enajenarlo fue en el año 2007, justo antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, dentro de un lote en el que figuraban otras parcelas. El procedimiento resultó entonces desierto por falta de licitadores y, una vez superada la crisis del ‘boom del ladrillo’, con un paréntesis de prácticamente una década, la institución provincial retomó poco a poco la venta de suelo en Villa del Prado y desde 2016 ha vendido prácticamente una parcela por año.
Precisamente este hecho es uno de los argumentos que esgrime la Diputación para sacar a subasta la parcela número 30. «En los ejercicios anteriores se sacaron a pública subasta otras parcelas del sector 18 de Villa del Prado, lo que aconseja proseguir con la política de sacar al mercado estos activos patrimoniales para obtener recursos destinados a la financiación de la Diputación, es decir liquidar este patrimonio improductivo para atender inversiones de competencia provincial», subrayan en la documentación del expediente en fase de información pública.
Además, consideran que la enajenación supone una "oportunidad/conveniencia" por "motivos de interés público", puesto que "la Corporación Local no necesita la referida parcela ni para el uso o servicio público, ni resulta conveniente su explotación para el ejercicio de las competencias y funciones propias de esta Institución provincial", añaden.
Por eso, a finales de septiembre se aprobó en Junta de Gobierno el expediente de venta de este "solar urbano no susceptible de producir ingresos o rentas" que, además, "genera gastos tributarios y de mantenimiento", añaden para justificar la decisión de venta de este activo.
Activados ya los trámites, ahora resta saber cómo se resuelve la operación, después de una década de constante venta de suelo hasta rozar los 22 millones de euros en ingresos por enajenación de propiedades en Villa del Prado, con destino a la financiación de inversiones en la provincia.
La mayoría de los terrenos se adjudicaron a Ezgonsa, aunque también la sociedad cooperativa Visión 2019 se alzó con uno de los solares, igual que la mercantil denominada Conjunto Residencial Las Heras, y Jardines del Peral.