SOLIDARIDAD
De Valladolid a Guinea-Bisáu, la nueva misión del doctor Pradillos para operar niños sin recursos
El jefe de cirugía pediátrica del Clínico vuelve a liderar un equipo de profesionales en el Hospital Nacional Simao Mendes para atender a pacientes pendientes de cirugías
José María Pradillos y su equipo en Guinea-Bisáu
Hay lugares donde uno no nace, pero que, con el tiempo, acaba sintiendo como propio. Algo así ocurre para José María Pradillos Serna con Guinea-Bisáu. No es ningún país afrodisiaco, ni tampoco cuenta con resorts de lujo, pero allí encuentra la respuesta a su propósito: atender a niños que necesitan una operación quirúrgica. Pronto volverá a hacer las maletas para su décima ‘misión’, liderando un equipo de cirujanos, anestesistas y enfermeros dispuestos a ofrecer una oportunidad a quienes más la necesitan.
"El tiempo es limitado", asegura Pradillos ante su nueva expedición en el oeste de África, a donde viajará junto a su equipo de profesionales procedentes de Valladolid y León. Y es que su nueva 'misión' sanitaria coincide con sus días de vacaciones, dedicados exclusivamente atender a niños que, de otro modo, podrían seguir esperando. Una iniciativa que, además, se nutre desde su propio bolsillo, sufragando los gastos de desplazamiento y estancia en un viaje que durará semanas. Y sin compensación económica.
El Hospital Nacional Simão Mendes volverá a ser el destino de este grupo de sanitarios españoles. Allí trabajarán mañana, tarde y, cuando sea necesario, noche, intentando aprovechar al máximo el tiempo disponible con los pacientes que requieran cualquier tipo de cirugía. Para ello colaborarán directamente con los profesionales del complejo hospitalario de Guinea-Bisáu, compartiendo conocimientos, intercambiándose material y recursos y contribuir, dentro de sus posibilidades, a mejorar la capacidad asistencial.
"Intentamos aprovechar cada jornada al máximo, pero siempre teniendo como prioridad que las intervenciones se hagan con seguridad", señala Pradillos. De esta forma, cada día de 'misión' comienza con la valoración de los pacientes y la planificación de las intervenciones en los quirófanos del hospital, que para muchos niños y niñas llegarán después de meses o, incluso, años de espera.
Más allá de intentar atender el mayor número de casos pendientes de una solución quirúrgica, la travesía de Pradillos y su cuadrilla tiene un trasfondo que traspasa las fronteras de Guinea Bisáu, literalmente. Y es que aquellas operaciones de extrema complejidad se intentan realizar en Valladolid, donde pueden recibir la atención especializada que necesitan. De hecho, actualmente el equipo está trabajando en la gestión necesaria para que dos pequeños de Guinea-Bisáu puedan ser trasladados hasta la capital vallisoletana.
"Hay situaciones en las que operar allí no sería lo suficientemente seguro porque no disponemos de todos los medios necesarios. En esos casos nuestra responsabilidad es buscar otra solución. Si podemos traer al niño a Valladolid y ofrecerle aquí lo que necesita, tenemos que intentarlo", explica Pradillos. De esta manera, la cooperación no termina cuando el equipo regresa a España. Algunos pacientes continúan vinculados al proyecto hasta conseguir una solución definitiva.
No saben cuántos niños podrán operar hasta que lleguen a Guinea-Bisáu. Sí saben, en cambio, para qué van: para poner un quirófano al alcance de quienes apenas tienen opciones de llegar hasta uno. Y para los casos que no puedan resolverse allí, queda otra posibilidad. Una puerta abierta a miles de kilómetros, en Valladolid.