MEDIO AMBIENTE
Valladolid instala en La Farola la estación móvil para medir la calidad del aire del barrio
El Ayuntamiento quiere controlar la evolución de diferentes contaminantes en ese entorno

Instalación de la estación móvil de calidad del aire
El Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid ha instalado en el barrio de la Farola, en la calle Goya, la estación móvil de control de la calidad del aire, que fue puesta en servicio por primera vez a finales de abril en la calle San Felipe, según informa el Ayuntamiento de Valladolid en una nota de prensa remitida a los medios.
El propósito de este traslado es llevar a cabo la medición en continuo de ácido sulfhídrico (SH2) y partículas en suspensión, tal y como habían solicitado los vecinos de dicho barrio. De esta forma, el Ayuntamiento de Valladolid da respuesta a la demanda ciudadana, tras el compromiso adquirido con los vecinos de realizar una campaña de medición de este contaminante.
El SH2 es un gas incoloro, de olor desagradable que se asocia a “huevos podridos”, si bien para ser tóxico tiene que haber altas concentraciones, su presencia en el aire resulta muy desagradable y molesta. Con el propósito de evaluar la posible presencia de este gas, una vez ajustado y calibrado el analizador de SH2 comenzará a realizar las pertinentes mediciones hasta el mes de octubre.
Valladolid
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Cabe recordar que la Concejalía de Medio Ambiente adquirió hace unos meses esta estación móvil para la evaluación de la calidad del aire en diversas zonas de la ciudad. Dado su reducido tamaño es de fácil traslado, manteniendo la fiabilidad y validación de los datos a pesar de sus dimensiones.
Aunque el destino principal de este equipamiento es la monitorización de la evolución de la calidad del aire dentro de la ZBE, también se puede utilizar, como en este caso, para verificar puntuales problemas de calidad del aire fuera de la misma.
La presencia de SH2 en el aire no se encuentra regulada ni en la legislación española vigente, ni tampoco en la Directiva de Calidad del Aire recientemente aprobada, por lo que el Servicio de Medio Ambiente ha tramitado un expediente de contratación y alquiler del analizador de este contaminante, que se ha instalado en el interior de la estación móvil.
El analizador puede funcionar las 24 horas y opera mediante la técnica de fluorescencia ultravioleta, tras una conversión térmica de alta eficiencia para transformar el SH2 a dióxido de azufre (SO2), y después medir ese SO2. Este analizador puede llegar a medir concentraciones muy bajas, entre 0 y 50µg/m3.
Una vez obtenidos y procesados los resultados se elaborará el correspondiente informe que será puesto a disposición de la población en general.