Arranca la adaptación en viviendas de ocho locales municipales sin uso en Valladolid
El Ayuntamiento destina 106.000 euros a los proyectos para convertir en apartamentos una oficina y siete espacios comerciales vacíos en Ciudad de la Comunicación, Covaresa y Puente Jardín

Espacios libres en la calle Lille para convertirlos en viviendas.
La transformación de locales comerciales sin uso en espacios residenciales es una práctica que en los últimos años se ha extendido en inmuebles de titularidad privada y ahora es el Ayuntamiento de Valladolid el que también se ha 'sumado a esta moda' con el objetivo de aumentar el parque público de vivienda en alquiler. De hecho, ya ha dado los primeros pasos para convertir en apartamentos varios locales u oficinas vacíos en Ariza-Ciudad de la Comunicación, Covaresa y Puente Jardín, después de anunciar la medida a mediados de abril.
La propuesta, cuyo objetivo es «la inmediata puesta en alquiler», arranca con ocho espacios vacíos, que tendrán que adaptarse a su nuevo cometido y obtener la correspondiente licencia para acoger a sus inquilinos. Se trata de propiedades de la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid, VIVA, situadas en las plantas bajas de tres edificios de viviendas – en las calles Lille, Eneldo y Florencia– y de una oficina ubicada en la planta primera de otro edificio –en la calle Realengo–.
La previsión inicial del Ayuntamiento es que esos ocho locales yermos den lugar a 13 apartamentos, pero de los pliegos publicados por VIVA para contratar los proyectos de obra se desprende que podría haber más, teniendo en cuenta que hay varios locales de gran tamaño y que uno de los criterios de valoración a la hora de elegir a la mercantil que diseñe los espacios es que consiga el «aprovechamiento máximo de la superficie útil de cada local para que tengan cabida el mayor número de viviendas posible», tanto de uno como de dos dormitorios.
En total, el Consistorio prevé un desembolso de 106.000 euros para contratar a las empresas que preparen los proyectos de ejecución en cada uno de los dos lotes en que ha dividido el expediente y, una vez los tengan redactados, se sabrá la inversión concreta que se necesita para acometer las obras de habitabilidad relacionadas con la distribución interior, aislamientos, climatización o acondicionamiento de fachada.
«El proyecto de obras tiene como finalidad definir de forma completa las obras necesarias para realizar la inversión pretendida», subrayan en los documentos antes de aclarar que «deberán adoptarse soluciones de funcionalidad y aprovechamiento de los espacios vivideros, eficientes desde el punto de vista energético, y de mantenimiento posterior de las viviendas resultantes».
«Igualmente, en materia de aislamiento acústico, de accesibilidad y diseño, se adoptarán en cada caso las soluciones técnicamente más avanzadas en el momento de redactar el proyecto, dentro del margen de maniobra que permita la disponibilidad presupuestaria», añaden.
Aunque el Ayuntamiento deja libertad de diseño a la adjudicataria «para que tengan cabida el mayor número de viviendas posible» –siempre que respete la normativa y los criterios establecidos–, hay algunas premisas que marcan el punto de partida de la intervención. Por ejemplo, en los edificios que son íntegramente de propiedad municipal (Florencia y Eneldo) estipula que «preferiblemente» el acceso sea desde el interior de los portales, «con posibilidad de conectarse a las instalaciones centralizadas de calefacción de la promoción». El resto deberán tener instalaciones independientes, ya que VIVA sólo ostenta la titularidad de los locales, pero no del edificio completo.
Además, la oficina de 116 metros cuadrados de la calle Eneldo (Puente Jardín) –situado en la primera planta del portal número 1– ya se sabe que se convertirá en dos viviendas porque el espacio actual «está distribuido de tal forma que es compatible con dos viviendas, sin necesidad de realizar grandes obras». En este caso, «simplemente bastaría con la ejecución de un tabique separador que divida la oficina en dos».
También está claro que el local de 51 metros cuadrados de la calle Realengo (Covaresa) –una planta baja en el portal número 1– tiene que transformarse en una vivienda adaptada a personas con movilidad reducida.
Más versatilidad ofrecen los dos locales de la calle Florencia 1 (Ciudad de la Comunicación), puesto que uno de los que se quiere adaptar a un uso residencial supera los 134 metros cuadrados y el otro los 304. Y también alguno de los cuatro de la calle Lille (Ariza-Ciudad de la Comunicación). En este caso hay cuatro locales disponibles en diferentes portales de la misma comunidad: uno de 32,55 metros cuadrados, dos de prácticamente 152 y otro de casi 76.
Hasta finales de junio está abierto el plazo para que las empresas interesadas en dirigir los proyectos de transformación presenten sus ofertas y, una vez se adjudique y formalicen los contratos, dispondrán de dos meses para elaborar los proyectos de ejecución. Será entonces cuando se sepa cuántas viviendas en total se podrán habilitar y cuánto costará su acondicionamiento.
Con esta intervención se dará un nuevo uso a espacios que se concibieron para otro fin, pero que acumulan intentos baldíos por ser aprovechados. Son locales, argumenta el Ayuntamiento, que «llevan varios años sin uso» y, «tras muchos intentos fallidos de su puesta en el mercado como uso comercial», se van a acondicionar «para su inmediata puesta en alquiler», ante la «demanda creciente vivienda».

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Local de la calle Realengo que albergó un negocio

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
En la primera planta de este edificio de Eneldo se transformará una oficina

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Detalle del portal de Eneldo donde una oficina se convertirá en dos apartamentos

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Bloque de la calle Eneldo

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Local de Realengo donde se hará un apartamento de 50 metros cuadrados

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
La fachada del local de Realengo conserva la decoración de un negocio

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Detalle de grafitis en uno de los locales a reformar

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Locales tapiados con ladrillo en la calle Lille

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Detalle de la placa de VIVA en un bloque donde se va a intervenir

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Espacios comerciales de la calle Florencia que se transformarán en viviendas

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Espacios comerciales de la calle Florencia que se transformarán en viviendas

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Espacios comerciales de la calle Florencia que se transformarán en viviendas

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Locales tapiados con ladrillo en la calle Lille

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Locales tapiados con ladrillo en la calle Lille

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Locales tapiados con ladrillo en la calle Lille

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Locales tapiados con ladrillo en la calle Lille

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Bloque de la calle Florencia donde se va a intervenir

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Pintadas en los ladrillos que tapian un local sin uso

Espacios libres para convertirlos en viviendas.
Pintadas en los ladrillos que tapian un local sin uso

Espacios libres para convertirlos en viviendas.