BARRIO A BARRIO | CALLE MONASTERIO SANTA MARÍA DE MONTSERRAT
La calle vallisoletana que es demasiado larga para Amazon
Es una de las principales arterias de Villa de Prado y concentra buena parte de la actividad comercial
Conviven negocios veteranos con nuevas aperturas en una zona que no ha dejado de crecer desde sus inicios y que «destaca por su cercanía, tranquilidad y seguridad»

Panorámica en 1997 de Villa del Prado y de Las Contiendas, a ambos lados de la calle Padre José Acosta; y la actual Real de la Feria a la derecha. Abajo, ronda Oeste
El avance de la tecnología y las compras online se ha hecho un hueco desde hace años en todo el mundo. Ya sea un mueble para casa, un juguete o unos simples lápices, lo cierto es que las compras a un solo ‘click’ son el método preferido para muchos a través de plataformas como Amazon. Pero hay una calle de Valladolid, en concreto en Villa de Prado, que oficialmente es capaz de desafiar a estas entregas ‘express’ del gigante estadounidense: la calle Monasterio Santa María de Montserrat.
Y es que la largura del nombre no deja que aparezca entera en la dirección del envío de algunos vecinos de esta calle de Villa de Prado. «Es lo único que cambiaría del barrio, ¡son larguísimas!», explica entre risas una vecina de la calle. Pese a que no se encuentra en Monistrol de Montserrat (Barcelona) y en ella no se encuentren peregrinos ni ningún monasterio, lo cierto es que, de alguna manera, la vía sí que actúa como una manera de conectar diferentes zonas, en este caso de Valladolid.
Una zona que comenzó su crecimiento a partir del año 2001 con la aprobación del plan parcial y que tuvo como principal problema la subestación eléctrica. Una problemática que retrasó la construcción de viviendas hasta los años 2003 y 2005 y que que debe gran parte de su actividad a la cercanía de dos edificios importantes para Valladolid: el de las Cortes de Castilla y León y la Agencia Tributaria.
Así lo explica Roxana de Celis, propietaria de la peluquería De Celis. «La calle es más de paso, sobre todo para la gente que viene desde Huerta del Rey; y también para los de Villa de Prado que van a Huerta del Rey». Roxana lleva al frente del negocio desde hace 13 años. Con el paso del tiempo, las modas también van cambiando, algo a lo que la peluquera se ha tenido que ir adaptando. «Tengo la suerte de que viene gente de todas las edades. Pero sobre todo muchos chicos jóvenes, así que hay que adaptarse a lo que piden, claro».
A su modo de ver, lo mejor que tiene la calle es la tranquilidad. «Es una zona en la que hay mucha seguridad, donde pasean muchos niños y gente con los perros. El ambiente es muy alegre». En esta vía, que une Monasterio de Santo Toribio de Liébana con la avenida Real Valladolid, también hay hueco para los amantes de la lectura. Desde libros infantiles a juveniles, pasando por los temidos libros de texto o los clásicos que obligan a los más pequeños a continuar haciendo deberes en verano, la papelería Papel y Tijera es de esas que atesoran cientos de recuerdos en torno a esta calle.
Recién traspasado el negocio «por otros motivos de trabajo», quienes han regentado el negocio hasta hace escasos días desde hace 14 años recuerdan con cierto dolor los tiempos de la pandemia, allá por el año 2020, con escenas que nunca olvidarán. «El silencio de esos días y ver la calle vacía fue muy impactante», recuerdan.
Junto a la incertidumbre que sobrevolaba la ciudad en esos meses de cuarentena se unió al poco tiempo las ganas de la gente por salir poco a poco de casa. «Se nos hacían unas colas impresionantes, kilométricas, no solo a nosotros, sino a todos los negocios de la calle».
Además, el lugar fue testigo de aquella ‘revolución’ que implicó para muchas personas el no poder fumar más dentro de los bares. «Aquí había un bar muy famoso que se declaró ‘Club de fumadores’ cuando comenzaron a prohibir fumar en los bares y tenía muchísimo tirón», recuerdan entre anécdotas del pasado.
Desde Papel y Tijera tienen claro el principal atractivo de la calle: la cercanía con la zona principal de compra, que se sitúa en Monasterio Santo Domingo de Silos y a la plaza Juan Pablo II. Una ubicación «privilegiada», pero que con el paso del tiempo podría peligrar debido a la situación que experimenta el pequeño comercio. «Siempre lo digo. Nadie quiere trabajar en el sector servicios pero todos queremos mucho servilismo», denuncia el veterano negocio.
Una situación, la del pequeño comercio, que se vuelve «cada vez más complicada». «Ya no es solo que no den facilidades, sino que nadie quiere trabajar cara al público pero todos queremos que cuando vamos a donde sea esté todo abierto». Además, apunta al impacto de Internet. «Es cierto que ha hecho y hace daño al comercio, pero el consumo ha cambiado, ni siquiera nosotros compramos como antes, que íbamos a un almacén a comprar todos los libros y material».
De libro a libro y de pinceles a pinturas, la librería Mi Barrio Villa del Prado también acoge en su local otro ‘oasis’ para aquellos amantes de la literatura y el material escolar y de papelería. Al frente se encuentra desde hace 14 años Raquel San José, que comenzó en su andadura en La Librería de mi Barrio gracias a un concurso organizado por la facultad de Comercio. «En 2012 ganamos un concurso de emprendedores en esta facultad. Primero estuvimos en otro local y luego nos trasladamos a donde estamos ahora».
Su nombre, claro y directo, es un homenaje a cuando se mudó a este joven barrio vallisoletano. «Cuando vinimos aquí a vivir nos comimos todas las obras. Todo esto era campo que se suele decir, aunque más que campo, muchas obras», recuerda San José, que también rememora los momentos en los que la calle aun estaba huérfana. «Cuando nosotros llegamos había pocos comercios. Ha habido un crecimiento espectacular», reflexiona.
Un paso del tiempo que se deja notar en la clientela. «Es un barrio joven pero es verdad que cuando llegamos había mucho niño y esos niños ya tienen 20 años», explica. Un nuevo escenario que se deja notar también en lo que piden los compradores. «Antes tenía sobre todo lectura infantil y ya en los últimos tiempos es enfocada hacia los adultos».
Aparte de los cambios en los gustos y en el ‘target’ de edad, la clientela también se manifiesta de formas diferentes dependiendo del momento del día. «Por la mañana es muy tranquilo y ya luego hay más actividad por la tarde». Una actividad callejera que se intenta activar organizando actividades, como su conocido concurso de peonzas cada jueves.
«Aprovechando que están los kioscos cerca las venden y siempre se disputa aquí el campeonato». Junto a los buenos recuerdos, Raquel rememora también otros momentos que no lo fueron tanto, como algunos accidentes de tráfico. «Ha habido más de un susto porque al llegar a la plaza a veces hay problemas con los coches y han acabado en desgracia»
La cercanía entre los vecinos es una de las principales ‘señas’ de la calle, algo que esta vecina teme que desaparezca con el cambio de tendencias a la hora de comprar. «Es una cuestión de cambio de consumo», afirma San José. «Para vender un bolígrafo por Internet no necesito tener esa puerta abierta, pero si no la llego a tener la vecina de en frente que se ha dejado el teléfono en casa no puede llamar a su marido, porque yo le presté el teléfono», reflexiona al respecto de ese trato directo y de tú a tu que aporta el pequeño comercio a los barrios. «Son cosas que perderemos y nos daremos cuenta tarde, cuando ya no las tengamos», lamenta.
Algo que también aplica a la inmediatez. «Es verdad que en un ‘click’ has comprado, pero si vas directamente a una tienda y lo compras lo tienes en el momento. Pero no lo hacemos. Es como que pagar online ya significa que tienes ese producto».
Junto a la Librería Mi Barrio se ubica la clínica de Fisioterapia y Osteopatía Villa del Prado. Un negocio que también se alza como veterano, siendo uno de los primeros en llenar esta calle de Villa de Prado de comercio. «Cuando llegamos solo había tres negocios», explica Pablo Mora, propietario de la clínica.
Una clínica que comenzó a operar en el número 7 y que finalmente se trasladó a su actual ubicación. Para Mora, si algo compensa su trabajo, eso son sus pacientes. «La mejor parte es el trato diario con mis pacientes y poder solucionar sus problemas», afirma convencido. Una pasión que a la que se une el ambiente de trabajo, donde todos se consideran «una familia» en la que para ellos es «la mejor calle de Villa de Prado».
Quizá la calle Monasterio Santa María de Montserrat nunca consiga aparecer completa en los paquetes de Amazon, pero la cercanía del pequeño comercio consigue transportar anécdotas y conversaciones que marcan su vida vecinal diaria.

La calle Monasterio Santa María de Montserrat es una de las principales arterias de Villa de Prado y concentra buena parte de la actividad comercial
Fuente: E.M. / JUAN GARCÍA

Panorámica en 1997 de Villa del Prado y de Las Contiendas, a ambos lados de la calle Padre José Acosta; y la actual Real de la Feria a la derecha. Abajo, ronda Oeste
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Inauguración del parque Villa del Prado en 2008 con la asistencia del ex alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, entre otras autoridades.
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Parque de Villa del Prado en 2010.
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Parque de Villa del Prado en una fotografía del año 2008.
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Raquel San José es la dueña de La Librería De Mi Barrio, en el número 15
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Leticia, Pablo,Sandra y Hugo son el equipo de la clínica de fisioterapia Villa del Prado, en el número 15.
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Juan Antonio Iglesias Real, padre de los dueños de La Librería de Mi Barrio, en el número 15
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Chema González y Ruth Chimeno son los dueños de la cafetería El Paquidermo, en la esquina con Santo Domingo de Silos
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Marta Andrés y Chus Marcos son el nuevo equipo de la librería Papel o Tijera, en el número 7
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Jesús Moreira es el dueño del estanco Villa del Prado, en el número 9.
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Calle Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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Calle del Monasterio de Santa María de Montserrat en la actualidad
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