PLAN DIRECTOR
El Ayuntamiento lanza el plan del hub logístico agroalimentario de Valladolid hasta 2050
El proyecto prevé generar más de 29.600 empleos, costar 273 millones y posicionar a la capital del Pisuerga como "nodo urbano de la red transeuropea de transporte"
Miembros de las mesas de la automoción y la agroalimentación en el Ayuntamiento de Valladolid.
Con la mirada puesta en 2050, el Ayuntamiento de Valladolid ha lanzado el plan director del hub logístico agroalimentario de la ciudad. "Es un ecosistema logístico e industrial especializado, capaz de atraer e integrar almacenaje, distribución, actividad logística y agroalimentaria, suelo industrial y servicios de transporte, además de una conexión intermodal complementaria a la terminal ferroviaria", explicó este miércoles el alcalde Jesús Julio Carnero en un audio enviado a los medios de comunicación a través de un grupo de WhatsApp, un día después de dar a conocer las principales líneas del proyecto en las mesas municipales de la automoción y la agroalimentación.
El plan prevé generar más de 29.600 empleos, requerir una inversión de 273 millones y posicionar a la capital del Pisuerga como "nodo urbano de la red transeuropea de transporte, reforzando su papel dentro del área funcional FA50 Madrid-Valladolid", según recoge la visión estratégica de esta iniciativa, que busca "garantizar reservas de suelo productivo para las próximas décadas, impulsar la competitividad empresarial, favorecer la descarbonización del transporte de mercancías mediante la intermodalidad ferroviaria y atraer nuevas inversiones industriales y logísticas de alto valor añadido".
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El regidor afirmó: "Pretendemos actuar en casi 1.000 hectáreas, en concreto en 956 hectáreas, lo que supondrá la creación de en torno a 30.000 puestos de trabajo". Eso sí, en 25 años. Una hoja de ruta que, a su parecer, "va a reforzar la posición de Valladolid como eje central en todo el noroccidente español". "Vamos a seguir trabajando y avanzando -continuó Carnero- en lo que para nosotros es uno de los grandísimos proyectos que ha de definir el modelo de ciudad que queremos para Valladolid en las próximas décadas”.
Para dar respuesta a las demandas del mercado productivo, el documento plantea un crecimiento escalonado en el tiempo. Establece una reserva estratégica de hasta 956 hectáreas estructurada en tres fases de desarrollo progresivo para acompasar la oferta de terrenos a la llegada de los inversores.
La primera de estas etapas fija su mirada en el horizonte del año 2030 para contar con 290 hectáreas urbanizadas que una década después alcanzarán las 545 hectáreas de superficie operativa. El broche a los trabajos de expansión concluirá en el año 2050, con las 956 hectáreas a pleno rendimiento. "La reserva estratégica permitirá atender las necesidades de crecimiento de actividades industriales, logísticas y agroalimentarias así como reforzar infraestructuras clave como Mercaolid y Centrolid", recoge el plan director.
El desarrollo del hub logístico agroalimentario requiere, tal y como señala el texto, dos modificaciones puntuales del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) (sectores S 18-20, Vereda de Palomares y San Juan y Valdezoño) para disponer de suelo urbanizable destinado a actividades logísticas, industriales y agroalimentarias. Además, "el crecimiento del centro logístico se articula mediante un Plan Regional de Ámbito Territorial (PRAT), que permitirá coordinar actuaciones supramunicipales y desarrollar nuevas áreas estratégicas".
Los ámbitos identificados de desarrollo son Vereda de Palomares (142 hectáreas); Valladolid-Laguna de Duero-La Cistérniga (189 hectáreas); Fuente Amarga (97 hectáreas) y Canal de Castilla (314 hectáreas).
Siete áreas funcionales
El diseño de este polo económico de la capital del Pisuerga divide todo el espacio disponible en siete grandes áreas funcionales orientadas a dar servicio a las compañías. Estas parcelas agruparán zonas dedicadas al almacenamiento y la distribución junto a parcelas de logística agroalimentaria de temperatura controlada y terrenos de actividad industrial pura. El complejo sumará también áreas de servicios al transporte y sectores de logística intermodal para configurar un ecosistema especializado capaz de atraer a operadores nacionales e internacionales del mercado de mercancías. De esta forma Valladolid aspira a ofrecer un espacio a la medida de las exigencias actuales de las empresas para facilitar la creación de sinergias de negocio.
El tren como motor competitivo
Uno de los puntos más destacados de esta iniciativa, impulsada a través de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico, pasa por la conexión ferroviaria de las empresas con los puertos y otras ciudades de la geografía española. El plan director prevé el desarrollo de áreas logísticas vinculadas a la terminal intermodal de Adif para facilitar el movimiento de grandes volúmenes de carga.
En principio, se contemplan "61,5 hectáreas destinadas a actividades logísticas próximas a la terminal intermodal; 88,6 hectáreas con posibilidad de conexión ferroviaria directa; la integración funcional con los corredores Atlántico y Mediterráneo, y el desarrollo de actividades vinculadas a la movilidad dual civil-militar".
Los cálculos de los expertos estiman una capacidad potencial de captación superior al millón de toneladas anuales de mercancías transportadas a través del ferrocarril. Esta apuesta por la intermodalidad ferroviaria contribuirá a la descarbonización del transporte y permitirá reducir 63.150 toneladas anuales de dióxido de carbono, con el fin de lograr "la neutralidad climática" impulsada por el Ayuntamiento y las instituciones colaboradoras, según señala el documento presentado a las mesas municipales.