REFORMA DEL CONVENTO DE LA CONCEPCIÓN
La curiosa propuesta de unas monjas de Valladolid: apadrina una viga para salvar su claustro
Las hermanas de la Concepción idearon esta iniciativa sobre 200 vigas por falta de medios económicos ante "el riesgo de estropearse, romperse y caerse"

Las monjas de la Concepción muestran la iniciativa de 'Apadrina una viga'
Varios transeúntes de la calle Constitución se paran ante el cenobio, que por consiguiente lleva su nombre, al percatarse de la curiosa iniciativa que han tenido sus monjas para reformar el convento.El Monasterio de la Inmaculada Concepción de Valladolid fue fundado en 1521 por Juan Figueroa y su esposa María Núñez, en la misma calle que por consiguiente lleva su nombre, y destinado y perteneciente a las monjas de clausura concepcionistas franciscanas de la diócesis de Valladolid. Desde su inauguración, el cenobio cuenta con una iglesia, dependencias monacales y el claustro principal que da acceso a capillas, refectorios y salas capitulares.
Como consecuencia de sus más de 500 años en pie, y como todo edificio u obra histórica, el convento necesita una reforma y una modernización de sus estructuras. Por esta misma razón, las hermanas de clausura que allí conviven han decidido iniciar una nueva campaña de donativos denominada 'Apadrina una viga'. Una iniciativa cuya finalidad es poder ayudar a las monjas a reparar 200 vigas de madera pertenecientes al claustro principal, debido a que "corren peligro de estropearse, romperse y caerse", confesó una de las hermanas de la diócesis.
Todo apunta a que después de más de 500 años, las 200 vigas sufren "daños irreparables" que si no se arreglan "se estropearán en un futuro". Es una remodelación que "corre prisa" debido a que las estructuras pertenecen al claustro principal, que las hermanas "necesitan y usan" en sus labores cotidianas.
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El proyecto no consta de otra manera que a base de donativos que toda persona "voluntaria" quiera ofrecer al monasterio, con una ayuda monetaria "de la cantidad que la persona elija", confirma una de ellas. "Reparar 200 vigas es mucho dinero para nosotras y toda ayuda es necesaria y bienvenida", aclaró.
A pesar de que la iniciativa lleva anunciada aproximadamente mes y medio en uno de los tablones a la entrada del convento, la ayuda hasta ahora "no ha sido mucha". Sin embargo, la hermana tiene la esperanza de que esta donación aumente cuando se lleve a cabo la estrategia de darlo a conocer y publicitarlo más. "Al final es el primer año que llevamos a cabo esta iniciativa y lleva poco más de un mes anunciado, es normal que la gente todavía no lo conozca y que la ayuda que nos ha llegado hasta ahora sea de las personas que pasean por la zona. Por eso hay que darlo a conocer y publicarlo más para que la gente se anime", articuló.
A la pregunta sobre la temporalidad estimada de la recaudación, las monjas no han concretado ninguna fecha de fin, pero aseguran que ellas mismas ya están trabajando "el doble" para solventar la cantidad que faltaría, en caso de que las ayudas no fueran suficientes. "Nosotras estamos sacrificando mucho más trabajo para aportar más ingresos y arrimar el hombro en el caso de que tengamos que depositar lo que falte", formuló, añadiendo que "como no se sabe lo que va a entrar, nosotras contribuimos a esta aportación".
'Apadrina una viga' no es el único proyecto que tienen puesto en marcha. Los ingresos de estas monjas de clausura llegan, en su mayoría, de la venta de pastas y dulces elaborados por ellas mismas. En su día a día, de 10.00h a 12.00h y de 17.00h a 19.30h, las hermanas dedican su tiempo a fabricar, producir y empaquetar sus productos. El diverso resultado de estas elaboraciones son: pastas de almendra, de yema, de naranja, de chocolate, de vino dulce, etc. a lo que se suma los mojicones, las rosquillas, las galletas y, ahora, están empezando a elaborar brazos gitanos y tartas de cumpleaños. "Lo que menos vendemos son las empanadas. Es verdad que las acabamos de poner a la venta como un nuevo sustento y la gente todavía no lo sabe", recalcó.
Todo los dulces los venden en su propio cenobio con una gran diversidad de precios, pero sobre todo, estas ocho monjas concepcionistas franciscanas también participan en mercadillos, como por ejemplo el de 'Dulces Conventos', que las ayuda a tener "mayores ingresos", y en los que todo lo recaudado va para la reforma y la manutención del convento. "A mayores, también es una oportunidad de darnos a conocer y generar clientes fieles para que luego vengan al convento a seguir comprando", admitió la hermana.
El principal trabajo de las monjas se lo lleva la elaboración de dulces, pero, en adición a estas causas, las religiosas también ingresan donativos gracias a la venta de rosarios, laminas del Padre Nuestro e, incluso, en estas fechas comercian decoración navideña. Todo ello como ayuda para la recuperación de las 200 vigas de madera. "Las bolas de Navidad no las hacemos nosotras. Ha sido una ofrenda de un grupo de personas que las han elaborado manualmente para que nosotras las pongamos a la venta y que lo recaudado sea para el Convento", agradeció.
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En añadido a que "toda ayuda es bienvenida", la hermana ha querido agregar como anécdota que "se ha dado el caso de que han llegado personas a comprar dulces y luego no querer la vuelta para que nosotras nos lo quedemos como donativo".
Por otro lado, la restauración de las vigas del claustro no es el único objetivo que las hermanas tienen en mente. Todos estos donativos explicados también los quieren invertir, en una parte, en una ampliación para el obrador del monasterio y para modernizar la maquinaria que tienen en el mismo. La hermana expresó que el obrador que tienen ahora se les queda "pequeño" para toda la cantidad que quieren producir y con la nueva maquinaría podrían "facilitar" sus trabajos e intentar "producir más".
A decir verdad, con la suma de todas las donaciones las monjas confiesan que "entra mucho donativo", lo que agradecen porque es "lo que nos sostiene". "Ver cómo la gente nos ayuda es una esperanza para nosotras, y nos da mucha alegría ver cómo los ciudadanos participan y se animan a colaborar. Lo que agradecemos", concluyó la hermana.

Las monjas de la Concepción muestran la iniciativa de 'Apadrina una viga'
Apadrina una viga

Las monjas de la Concepción muestran la iniciativa de 'Apadrina una viga'
Apadrina una viga

Las monjas de la Concepción muestran la iniciativa de 'Apadrina una viga'
Apadrina una viga

Las monjas de la Concepción muestran la iniciativa de 'Apadrina una viga'
Apadrina una viga

Las monjas de la Concepción muestran la iniciativa de 'Apadrina una viga'
Apadrina una viga

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