Diario de Valladolid

Nuevas obras elevan a 4,2 millones la conversión de Las Catalinas en Centro del Vino en Valladolid

El proyecto de actuación se modifica para mostrar el claustro, la sala capitular y la cúpula de la escalera, además de retirar un nido de cigüeña

Las máquinas avanzan para convertir Las Catalinas en el centro del vino.

Las máquinas avanzan para convertir Las Catalinas en el centro del vino.PHOTOGENIC

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La transformación del convento de Santa Catalina de Siena de Valladolid en futuro Centro de la Cultura del Vino se ha topado con varios imprevistos que obligan a añadir nuevas obras, y que suponen un encarecimiento presupuestario de casi el 9% respecto a la partida inicial. En concreto, el añadido roza los 340.000 euros y eleva el montante de las obras de remodelación del inmueble hasta los 4,27 millones de euros.

El Ayuntamiento de Valladolid, a través de la concejalía de Turismo, eventos y marca ciudad acaba de aprobar el expediente de modificación, después de que este verano la mercantil encargada del proyecto y de la dirección de obras, el estudio González Arquitectos, señalara la necesidad de variar «el alcance del proyecto» y de añadir actividades que no estaban contempladas en la licitación.

Lo más relevante es el cambio de recorrido en aras de «permitir la visibilidad del claustro, la sala capitular y la cúpula de la escalera, bajo el lema ‘abierto por obras’». Se trata de tres entornos que quedaban excluidos del ámbito de actuación y, una vez iniciados los trabajos de reconversión del edificio y publicados los pliegos para la futura musealización, han considerado que se pueden incorporar. Sobre todo tras constatar que la circulación para el público que habían planteado al principio «no resultaban funcionales» y había que buscar «una solución de recorrido circular» que permitiera la recuperación de los tres entornos mencionados.

El incremento económico en el contrato de estas obras que está desarrollando la empresa Cabero Edificaciones responde también a la aparición de más restos arqueológicos respecto a los previstos en fase de proyecto, una vez han comenzado los trabajos de movimiento de tierras y cimentación, lo que ha obligado a dedicar más recursos para «abordar adecuadamente» el tratamiento de los restos, incluso excavando de manera «totalmente manual para no interferir con los restos arqueológicos encontrados».

Por otra parte, han detectado varias deficiencias estructurales, como la existencia de una viga en condiciones «críticas» y de otras «en mal estado», han determinado la necesidad de ajustar la cota perimetral de la zona ajardinada y han aprobado la retirada de un nido de cigüeña. «La espadaña del convento cuenta con un nido de cigüeña cuya envergadura e inclinación ha ido aumentando a lo largo del desarrollo de la obra, suponiendo esto un peligro para la estabilidad estructural de la propia espadaña y de las cubiertas del edificio monumental», explican para justificar la necesidad de retirar el nido.

El último problema que ha obligado al Ayuntamiento a autorizar una modificación de las obras de ejecución es la ubicación de una sala técnica de telecomunicaciones, pues consideraban que el lugar elegido inicialmente podía «generar interferencias con el futuro desarrollo y la eventual ampliación del equipamiento».

Los cambios aprobados en el primer modificado de obras no tienen repercusión en los plazos de ejecución, que se mantienen en 21 meses, por lo que, si no hay más retrasos respecto a lo previsto inicialmente, la reforma del antiguo convento tendría que estar lista en primavera del próximo año. Quedaría pendiente, eso sí, la musealización.

Por el momento todavía no se ha hecho público quién se va a encargar de dotar de contenido al futuro Centro del Vino, pero hace aproximadamente un mes que finalizó el plazo de recepción de ofertas, por lo que parece factible pensar que en los próximos días –o semanas– se pueda conocer el nombre de la mercantil que se encargará de diseñar y colocar los elementos museográficos.

Una vez se seleccione a la empresa y se formalice el contrato, la elegida dispondrá de un plazo de seis meses para instalar todos los contenidos expositivos, así que habrá que esperar al verano de 2026 –si no hay dilaciones– para que el público pueda disfrutar del nuevo espacio.

La adjudicación también permitirá concretar el coste final de la musealización, con un precio de referencia de 603.707 euros (es la cifra por la que se ha sacado a licitación pública), a la espera de saber cuál es la oferta que se alce con el contrato.

El contrato abarca el «diseño industrial y gráfico, así como la adecuación in situ de medidas y soluciones expositivas». También el «desarrollo de los contenidos definitivos, que comprenderá la redacción de textos y guiones finales, la adaptación de contenidos, traducciones y la revisión de estilo», más la «producción, suministro, instalación, montaje y puesta en marcha de los elementos expositivos, interpretativos y de equipamiento, así como de los recursos digitales y audiovisuales; incluyendo también la señalización direccional, informativa e interpretativa, conforme a lo previsto en el proyecto ejecutivo».

Según avanzó el Ayuntamiento a mediados de octubre, «el diseño de contenidos museológicos y proyecto museográfico ejecutivo presenta una museografía avanzada y tecnológica, con recursos separados en distintas salas, ofreciendo una experiencia inmersiva y multisensorial que permitirá explorar la cultura del vino desde las distintas facetas históricas, culturales, espirituales y sensoriales, que convertirán un edificio histórico y emblemático como es Las Catalinas». Respecto al recorrido, el Consistorio aclaró que se estructurará en torno a 17 salas distribuidas en planta baja, entreplanta portería y planta primera.

tracking