MERCADO NAVIDEÑO
La Navidad más artesana de Valladolid: "Trabajamos sin parar para que cada pieza sea única"
A todas estas cabañas las une un vínculo en común, "lo hacemos todo con mucho amor, con mucho cariño y cada taller es único y especial"

Mercado de Navidad de la Plaza Mayor.
Gente a su alrededor asombrada y sorprendida, muy atentos y pendientes de lo que hace. Cada movimiento, cada gesto y cada manejo es muy importante y delicado para llevar a cabo, correctamente, su labor. Todo es artesanal y hecho a mano.
La Plaza Mayor será el escenario, una vez más, del Mercado Artesanal Navideño. Un evento emblemático de las festividades navideñas en Valladolid.
El IX Mercado Artesanal Navideño de Valladolid tendrá lugar en la Plaza Mayor desde el 27 de noviembre de 2025 hasta el 5 de enero de 2026. Sus horarios de apertura serán de 11.00 a 14.00 h y de 17.00 a 21.00 h, con algunas peculiaridades: el 27 de noviembre solo estará abierto por la tarde, mientras que el 24 y el 31 de diciembre funcionará únicamente por la mañana. Estará cerrado el 25 de diciembre y el 1 de enero.
Además, contará con 68 casetas dedicadas a la artesanía y la gastronomía, ofrecerá talleres para niños y será presenciado por el Tío Vivo 1900.
En el mercado, habrá una variedad de productos que incluye decoración navideña, artículos de cerámica, objetos de madera, textiles, artículos de marroquinería, figuras tradicionales, dulces y otros alimentos. Asimismo, se realizará un sorteo de 20 cupones de regalo por un valor de 200 euros, que se podrán utilizar en cualquiera de las cabañas del mercado.
También se ofrecerán talleres interactivos de manualidades artísticas, especialmente diseñados para niños, donde tendrán la oportunidad de crear adornos navideños utilizando distintos tipos de materiales, así como trenes de madera, tarjetas y otras piezas decorativas.
Uno de los grandes protagonistas labraba sus materiales mientras todos los allí presentes contemplaban su ocupación. Él es Fabián Pasos y aunque ahora vive entre Valencia y Albacete, viene desde Argentina para presentar sus productos. Su especialidad son las figuras de cristal, en su mayor parte son "decoración", pero también hace floreros, copas de vino y lámparas. "Trabajamos todo el tiempo sin parar, vendemos mucho y lo bonito es que cada pieza es única, no hay otra igual", respondió. Fabián lleva 42 años trabajando en la cristalería, 20 viajando y este año es su primera vez en el mercado navideño de Valladolid. Del cual tiene "expectativas altas" y espera "vender todo, o casi todo", dijo. "Y si no lo guardamos para el año que viene", añadió con gracia. Fabián trabaja al 'libre albedrio', no cuenta con un catálogo "específico" pero la práctica y la experiencia le ha llevado "a manejar mucho la técnica" y ahora puede hacer "cualquier cosa" que pase por su imaginación.
Muchos de estos puestos se encomiendan a la cerámica o a la artesanía de complementos y joyas, pero Victoria París, en especial, trabaja con barro blanco para crear murales, pendientes o imanes. "Me inspiro mucho en la naturaleza y en los colores, te dan una textura extraordinaria y los colores para mi son símbolo de alegría", contó. Con un vistazo por encima, los clientes se percataron de la presencia de las flores como protagonistas de esta cabaña.
A todas estas artesanías las une un vínculo en común: "lo hacemos todo con mucho amor, con mucho cariño y cada taller es único y especial", explicó Victoría. Quien además quiso encumbrar a la ciudad y su mercado por el "prestigio y labor". "Yo creo que si venimos aquí es porque es un gran mercado y una gran ganancia y beneficio para nuestros talleres", concluyó.
A pesar de que las materias primas y los productos, a lo largo de todo este año, han visto encarecer sus precios, la mayoría, por no decir todas las cabañas, han mantenido sus cuotas.
Y es que los precios pueden oscilar entre los cinco euros, lo más barato, hasta los 50 o 100 euros lo más caro, dependiendo del producto y de la cabaña.
Este mercado sorprende. A mayores de artesanía de cristal o cerámica, también se pueden encontrar encuadernaciones talladas con cuero, piel o cartón forrado. Es el caso de María Gómez y de su marca 89 Gradoslibros. En su puesto se pueden encontrar cuadernos de acuarelas, libretas, álbumes e incluso libros didácticos escritos por ella. "Hasta el momento llevo cinco títulos escritos que ayudan a los más pequeños a entender la empatía, la gestión de las emociones, promover la adopción de mascotas, etc.", describió. Pero lo que más le gusta de todo lo que vende es "un libro de firmas que cumple 100 años" debido a que fue diseñado por su abuela. Y es que hablando de años, María es una de las pioneras en abrir este mercado, "llevo las nueve temporadas de la Plaza Mayor, pero anteriormente estuve en San Pablo y en la Catedral", confirmó.
Si hay que mencionar algo especial de este mercado sería los puestos gastronómicos. El olor a churros, a algodón de azúcar, a queso o a las famosas almendras garrapiñadas son un imprescindible y conocido en el mercado navideño de Valladolid.