SUCESOS
Estafa en Instagram y WhatsApp: nueve identificados por defraudar 12.000 euros a una vallisoletana
La Policía Nacional desarticula una red de estafadores que operaba con 'mulas bancarias' tras un engaño de inversión

Policía Nacional en una imagen de archivo
La Policía Nacional ha identificado a nueve personas presuntamente implicadas en una estafa digital que ha afectado a una mujer residente en Valladolid, quien denunció la pérdida de más de 12.000 euros en un sofisticado engaño de inversión. La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Delincuencia Económica, ha destapado una operativa que utilizaba plataformas de mensajería y redes sociales para captar a sus víctimas.
Los hechos se remontan al 27 de mayo de 2024, cuando la víctima, residente en la capital vallisoletana, denunció haber sido captada a través de un anuncio de inversión fraudulenta en Instagram. Tras establecer contacto inicial mediante la aplicación de mensajería WhatsApp con un número extranjero, se le instó a registrarse en una plataforma de inversión. Realizó varios pagos iniciales por un total de 4.165 euros a través de Bizum, recibiendo supuestas ganancias que generaron una falsa confianza. Posteriormente, fue incorporada a un grupo de Telegram, donde le solicitaron documentación personal, incluyendo fotografías de su DNI y un vídeo. A través de la aplicación Zen.com, efectuó nuevas transferencias que ascendieron a 8.183 euros. La mujer detectó el fraude cuando, al intentar recuperar su dinero, se le exigió un ingreso adicional de 6.189 euros.
Las pesquisas, a cargo del Grupo de Delincuencia Económica de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valladolid, revelaron que el número de teléfono utilizado por los estafadores tenía su origen en Nigeria, un país frecuentemente asociado a redes organizadas de estafas digitales. El minucioso análisis de los movimientos bancarios permitió a los agentes identificar a las nueve personas ahora vinculadas con la recepción y redistribución del dinero defraudado. Los investigadores apuntan a que estos individuos podrían formar parte de una estructura delictiva conocida como “rueda”, un modus operandi habitual en este tipo de fraudes
En este esquema, las mulas bancarias son individuos captados para abrir cuentas o facilitar sus datos bancarios a cambio de una comisión. Estas cuentas son cruciales para la organización, ya que se utilizan para recibir los fondos fraudulentos y transferirlos siguiendo las instrucciones de los estafadores, dificultando así el rastreo del dinero. La captación de estas 'mulas' se lleva a cabo, por lo general, mediante falsas ofertas de empleo, tanto en línea como presencialmente. En algunos casos, los delincuentes llegan a solicitar el acceso completo a las cuentas bancarias de estas personas, lo que les permite operar con total autonomía y sin restricciones.