AEROPUERTO
Villanubla vive su peor etapa tras la fuga de Ryanair y lidera la caída nacional de viajeros
El aeropuerto de Valladolid se desploma un 60% en lo que va de año con casi 70.000 pasajes menos que en el mismo periodo de 2024 y ya le gana el de León con 5.762 más que Villanubla tras la huida de la compañía irlandesa

Dos viajeros contemplan un avión de Ryanair en el Aeropuerto de Villanubla en una foto de archivo.
Como el aeropuerto de Castellón, paradigma de la fantasmagoría logística aérea de España tras una inversión de más de 150 millones de euros en plena burbuja inmobiliaria. Ese es el camino que lleva, cada vez con más rapidez, el aeropuerto de Valladolid, más conocido como de Villanubla. Ha perdido nada menos que 69.439 viajeros en los primeros siete meses del año comparado con el mismo periodo del año anterior, lo que se traduce en una caída del 59,6% hasta sumar solo 47.179. Es el que más desciende en la tabla de los 48 aeropuertos de la geografía nacional.
Solo ocho aeropuertos de esa tabla bajan su actividad, y únicamente tres de ellos lo hacen a una velocidad de dos dígitos. Tras Villanubla aparece Sabadell, con mucha menos actividad, que cae el 30,8% con 2.894 viajeros en lo que va de año y el Santiago-Rosalía de Castro, que baja un 13,3% pero con 1,86 millones de pasajeros.
La causa del deslome de Villanubla fue la fuga de Ryanair, que dejó de operar el pasado 28 de marzo a causa, según explicó la compañía irlandesa, de las «elevadas tasas de Aena». Esas tasas se sumaron a la ausencia de incentivos por parte de la Administración pública, pues disuelto el Consorcio del Aeropuerto de Villanubla, ni esta ni otras firmas reciben un céntimo por mantener operativas sus conexiones.
Las estadísticas de Aena son elocuentes: el pasado mes de abril, Villanubla perdió un 63,2% de pasajes respecto al mismo mes del año anterior, al pasar de 19.149 a 7.047. Pero todo hay que decirlo: la sangría se venía produciendo desde hacía tiempo, ya que ese mes de 2024 también registró una bajada del 10,8% en su comparativa anual. En Mayo, la pérdida de viajeros se mantuvo en el 63%, de 22.026 a 8.152. En junio el porcentaje alcanzó el -77,2% al pasar de los 14.677 billetes del mismo mes del año anterior a tan solo 3.340, y por último, en julio, bajó el número un 72,1% al caer de 19.321 a 5.394.
En una tendencia radicalmente opuesta está el aeropuerto de León, que crece un 27,3% con 40.189 viajeros en lo que va de año frente a los 31.578 del año anterior (8.611 más). Bien es cierto que es capaz de sostenerla gracias a las subvenciones del Consorcio del Aeropuerto de León a la compañía valenciana Air Nostrum. En el pasado ejercicio, por poner un ejemplo, Air Nostrum recibió de ese consorcio 2,4 millones de euros para garantizar un total de 746 vuelos en el curso 2024-2025 en La Virgen del Camino.
Con esa inyección de dinero público, el aeropuerto de León lidera el crecimiento regional del sector y lleva ya cuatro meses siendo el más utilizado de la Comunidad, desde la fuga de Ryanair de Villanubla. Del aeropuerto de La Virgen del Camino despegaron o en él aterrizaron 7.522 viajeros el pasado mes de abril, un repunte del 53,5% respecto al mismo mes del año anterior. En mayo el número subió a 8.319, un 48,6% más en la comparación interanual; a 5.729 en junio, un 8,4% más y a 8.125 en julio, un 1,4% más.
La diferencia con Valladolid, que era el aeropuerto más importante de la Comunidad hasta hace cinco meses, se ha ido incrementando: mientras en abril viajaron a través de LaVirgen del Camino 475 viajeros más que en Valladolid y en mayo 167 más, en junio la cosa repuntó hasta los 2.389 viajeros de diferencia, ya que por Villanubla solo pasaron 3.340. En julio siguió la tendencia con 2.731 más en León que en Valladolid.
De atrás
La agonía del aeropuerto de Villanubla ha quedado en evidencia tras la escapada de Ryanair, pero los números de la infraestructura logística muestran una caída sostenida desde hace dos décadas. Tanto es así que, comparado con el ejercicio 2004, un total de 20 años antes, había perdido al cierre de 2024 nada menos que 250.180 viajeros, al pasar de 442.218 a 192.038, el menor dato de la serie histórica del siglo XXI. En términos porcentuales se traduce en un desplome del 56,6%.
Por poner varios años como ejemplo, 2010 cerró con 392.689 viajeros que habían pasado por el aeropuerto de Valladolid. En 2015 el número ya había bajado considerablemente, hasta los 218.416. Aunque en 2019, el año precovid, el número había subido levemente hasta los 249.224, lo cierto es que la bajada en el último lustro, desde ese año hasta 2024, fue de 57.186 viajeros, el 23%.
El hundimiento es aún más patente si se compara lo que va de año con el mismo periodo del último año precovid (2020 no sirve a efectos comparativos debido a las restricciones de circulación del Covid). En el acumulado de enero a julio de 2019 hubo 148.867 billetes vendidos en Villanubla, 101.688 más que de enero a julio del año en curso, 2025. Supone un descalabro del 68,3%.
A la contra, el aeropuerto de León contabiliza un número sostenido de viajeros desde 2004. Ese año cerró con 65.187 que pasaron por La Virgen del Camino, y aunque en 2010 la estadística repuntó hasta los 93.373, y en 2015 bajó hasta los 38.707, ya en 2019 recuperó con 65.982 y el último ejercicio cerrado, 2024, contabilizó un total de 62.115.
Entre Valladolid y León se reparten el mayor número de pasajeros. Los otros dos aeropuertos de la Comunidad, los de Salamanca y Burgos, cuentan con mucha menor actividad. Eso sí, en lo que va de año ambos han subido en pasajeros de forma destacada, ya que el de Salamanca repunta en el acumulado de enero a julio un 42,3% hasta los 15.130 viajeros, y Burgos un 28,7% hasta los 2.389.
Eso sí, los datos de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), la sociedad mercantil estatal española que gestiona los aeropuertos y helipuertos de interés general en España, revelan que los cuatro aeródromos de la Comunidad perdieron viajeros en 2024. De media, se dejaron el 7,9% de su pasaje respecto a 2023. En total, 276.863 viajeros despegaron o aterrizaron en las pistas de Valladolid, León, Salamanca y Burgos, un balance supuso apearse de la simbólica cifra de los 300.000 pasajeros conquistada el ejercicio anterior, lo que puso fin a tres años en ascenso.
Esa tendencia continúa en lo que va de 2025, cuando en la suma de los cuatro aeropuertos pierde un 34,7% respecto al periodo de enero a julio de 2024 con 55.799 pasajeros menos, de 160.686 a 104.887.
La escala de los aeropuertos de Castilla y León es pequeña en comparación con otros españoles. Están muy lejos de las cifras de otros como los de Asturias (que rozan los dos millones de viajeros tras subir casi un punto en 2024) o de Cantabria (casi 1,1 millones, tras dejarse cerca del 12% el ejercicio anterior). Por supuesto, están a años luz de los más grandes de España, los de Madrid y Barcelona, por donde pasaron 66 y 55 millones de viajeros, respectivamente.
En Valladolid, más de la mitad de los vuelos que contabilizó el pasado año, en concreto el 51%, correspondió a la irlandesa Ryanair, que vendió en el ejercicio un total de 97.863 billetes con sus rutas a Barcelona y Palma de Mallorca. Aun así, el retroceso fue del 6% frente a los 103.573 del año anterior.
Tasas
Sin embargo, esa caída de viajeros no fue la causa de la fuga de Ryanair, según explicó su consejero delegado, Eddie Wilson, que consideró que las tasas de Aena son «excesivas». También lamentó la falta de incentivos «viables».
La empresa pública, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a cargo del vallisoletano Óscar Puente, acusó sin embargo a la aerolínea de intentar presionar a las administraciones públicas. En un comunicado, Aena aseguró que la tarifa media que abonan las aerolíneas por los servicios aeroportuarios es «de las más bajas de Europa», y apuntó se mantendrá congelada este año en 10,35 euros por pasajero.
En la estadística del año pasado, como segunda compañía en Villanubla, tras Ryanair, figura Binter, con rutas a Canarias (20.028 pasajeros el año pasado), seguida de Air Nostrum (con 17.708 personas en Valladolid el año pasado) y Vueling (17.184 pasajeros, buena parte antes de cancelar su conexión regular con Barcelona el año pasado).
Pero el de Villanubla no fue el único. El aeropuerto leonés de La Virgen del Camino redujo su cifra de pasajeros un 2,2% el año pasado, con 62.115 personas. Y eso, aun con las ayudas públicas a las aerolíneas. Así, Air Nostrum concentró el 86% de los pasajeros registrados el año pasado en León, con un total de 53.445, según la estadística que publica Aena.
Con esa adjudicación la aerolínea comprometió 500 vuelos con Barcelona, 124 con Palma de Mallorca, 34 con Canarias, 24 con Málaga y 22 con Ibiza y Menorca. Justamente esos destinos encabezan la lista de conexiones con más pasajeros en León. Más de la mitad de los viajeros ocupó un vuelo con El Prat (28.146 personas, un 6,1% más), seguido de Palma de Mallorca (con otros 16.460, un 24,2% más).
Más testimoniales resultan los pasajes de las bases de Salamanca y Burgos, con escasa actividad comercial. Por un lado, Matacán contabilizó en el pasado ejercicio 20.215 pasajeros, tras reducir un 4,2% el dato respecto a 2023. En la burgalesa Villafría, los 2.495 suponen una pérdida del 38,5% de los viajeros en el último ejercicio.
Así las cosas, el Documento de Regulación Aeroportuaria (Dora) para el periodo 2022-2026 prevé para el próximo ejercicio una afluencia de 261.160 viajeros en Villanubla, que a este paso estará muy lejos de alcanzar. Así las cosas, el Gobierno de España autorizó el pasado 1 de julio una inversión adicional de 350 M€ para impulsar proyectos clave en la red de aeropuertos de Aena, pero en la lista no aparece ninguno de la Comunidad.