VISTA PANORÁMICA DE VALLADOLID
Diez años del ascensor que toca el cielo de Valladolid: las mejores fotos
El elevador de la torre de la catedral acumula más de 65.000 usuarios en una década con las mejores vistas panorámicas desde el corazón de la ciudad

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Se abre una pantalla de cristal, se pulsa un botón y comienza la ascensión por la única torre de la Catedral de Valladolid, aquella iglesia que estaba proyectada para ser la más grande de Europa, pero que solo se construyó el 40% de lo previsto. Tras una parada se llega al campanario. Una vuelta por las ocho campanas con sus respectivos nombres como la del Sagrado Corazón o la de Santa Teresa y comienza una nueva subida. Tan solo unos pequeños escalones separan al turista de las mejores vistas de toda la ciudad.
El mirador de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción está ante los visitantes que han subido los 75 metros que tiene la torre. Poco le falta para alcanzar los 87 metros del Duque de Lerma, el edificio más alto de la ciudad, pero el templo se encuentra en el corazón de la ciudad lo que proporciona unas vistas inmejorables desde su mirador.
Este recorrido en ascensor se lleva realizando diez años y por él han subido 65.531 personas a la torre, según datos del Ayuntamiento de Valladolid. Una vez finalizada la ascensión el turista (o el vallisoletano) tiene ante sí unas inmejorables vistas panorámicas que Rosa García y el resto de sus compañeros se encargan de explicar a los visitantes.
Una de las características más relevantes de la ciudad del Pisuerga es que es «completamente llana», tal y como explica esta guía turística. Esta característica geográfica facilita enormemente que se pueda ver la ciudad completa. Sin excepción. De hecho, también se pueden ver algunos pueblos de la provincia y el cerro de San Cristóbal, la mayor elevación en la provincia, o «nuestro Everest» como lo califica de forma irónica Rosa.
Nada más salir de la pequeña puerta, los visitantes que han ascendido tienen ante sí la Iglesia de Santa María de la Antigua con su inconfundible torre románica del siglo XI, la más alta de España con sus 51 metros. «Se hace entender que era la capilla del palacio del Conde Ansúrez», explica la guía sobre los escritos históricos. «En el siglo XIII la reconstruyen en gótico. Tras la Guerra Civil la reconstrucción es pagada por suscripción popular, quien más quien menos tiene familia que ha pagado La Antigua», explica.
Junto a ella hay una ‘construcción’ que llama la atención: los restos de La Colegiata. Un templo que debería haber desparecido si la Catedral de Valladolid se hubiera terminado tal y como estaba planificada, pero en el siglo XVII se cortó la construcción. De hecho, en la acera más próxima a La Colegiata hay unas baldosas de distinto color al resto que delimitan el tamaño que hubiera tenido el templo.
Las vistas desde lo alto del mirador no se quedan ahí. Continúan por la iglesia de San Martín, la iglesia de Las Angustias, el Teatro Calderón o la iglesia del Salvador. Muy cerquita se encuentran la iglesia de San Pablo, del «gótico isabelino». Enfrente de una de los templos más característicos de Valladolid se encuentra el Palacio Real (actualmente de uso militar) donde se instaló Felipe III y nació su hijo Felipe IV. De reyes va la cosa porque junto a esta ubicación se encuentra el Palacio de Pimentel, donde nació Felipe II.
La mirada continúa en el horizonte y se aprecia el Palacio del Marques de Villena, el Museo Nacional de Escultura, San Miguel, Fabio Nelli, San Benito, el Patio Herreriano, el Mercado del Val y una de las joyas de la ciudad, la Plaza Mayor: «La primera regular de toda España».
No se puede dejar pasar por alto la calle Santiago, el estadio de fútbol José Zorrilla, el Campo Grande o el Colegio de Santa Cruz. Una visión interminable de Valladolid; todo ello bajo la atenta mirada de la escultura que corona el punto más alto de la Catedral: el Sagrado Corazón. Aunque corona la torre, su construcción no estaba prevista. La idea original era instalar una aguja renacentista, pero el Arzobispo Gandásegui la propulsó. Se presentaron varias propuestas y ganó la de una imagen singular, Cristo con las manos en el corazón, cuando en la mayoría de las ocasiones se encuentra con los brazos abiertos o bendiciendo: «Parecía que iba a llevar a Valladolid en el corazón».
Tras la ascensión, toca volver a coger este elevador que ya ha cumplido diez años para visitar el instrumento de la matraca. En la tercera planta de la torre se encuentra un reloj único al contar con cuatro esferas exteriores que reflejan la hora tras una serie de mecanismos y poleas. El ascensor se instaló entre el propio reloj y una de las esferas por lo que fue necesario una serie de mecanismos para que la hora se reflejase en el exterior de la Catedral.

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Reloj de la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Reloj de la Torre de la Catedral de Valladolid
Reloj de la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Campanario de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Campanario de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid
Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid

Vistas desde la Torre de la Catedral de Valladolid