CAMPO GRANDE
Los polluelos de Valladolid ya tienen nombre
Los ciudadanos eligen Citius, Fortius y Pisuerga en una encuesta para seleccionar los nombres de estas crías de águila calzada

Las tres crías de Águilas del Campo Grande en su nido.
Los ciudadanos de Valladolid han decidido. Las tres crías de águila calzada que crecen en un nido del Campo Grande ya tienen nombre. Se llaman Citius, Fortius y Pisuerga. Estos fueron los nombres que acumularon más apoyo en la votación popular que el Ayuntamiento de la ciudad promovió a través de su página web durante la última semana.
El Consistorio lanzó la iniciativa con el propósito de implicar a los vecinos en un suceso que el propio alcalde Jesús Julio Carnero calificó como "inusual e inédito". El resultado de la consulta ciudadana arrojó una clara preferencia por las tres denominaciones. Citius recibió 693 votos. Fortius y Pisuerga, con 627 y 626 votos, respectivamente, completaron el trío de nombres para estos nuevos ejemplares. Otras opciones propuestas para la votación, como Altius, Fama y Campo, quedaron descartadas.
De forma paralela a la iniciativa municipal, Diario de Valladolid también consultó a sus lectores, y el nombre Pisuerga acumuló el mayor respaldo con un 36,69% de los votos. Le siguieron, en orden de preferencia, Fortius con un 20,14%, Fama con un 17,27%, y Citius con un 12,95%. Las opciones Altius y Campo cerraron la encuesta con un 6,47% de los votos cada una.
La historia de estas aves va más allá del simple bautizo. Por segundo año consecutivo, una pareja de águilas calzadas eligió las ramas altas de un pinsapo del parque para anidar. La circunstancia ya era excepcional en 2023, cuando sacaron adelante a dos hembras. Este año, el éxito reproductivo es aún mayor. La pareja ha criado a tres pollos, una cifra poco habitual para la especie. La nidada convierte el céntrico jardín en un laboratorio natural y en un símbolo de convivencia entre el entorno urbano y la vida salvaje.
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Ignacio García Dios, investigador principal de la Asociación Pennatus, explicó el día de su presentación las claves de este éxito: "Aquí basan su dieta sobre todo en palomas, gazapos y ardillas". El alimento es abundante en el propio parque y sus alrededores. A esta despensa se suma la seguridad del entorno. Depredadores naturales del águila calzada, como el búho real o el azor, no habitan el Campo Grande. El resultado es un espacio tranquilo para la cría.
La presencia de las rapaces desmonta la idea de que la fauna salvaje evita al ser humano. García Dios apuntó que la especie siempre buscó la cercanía del hombre. Se adaptan mientras se mantiene una distancia de seguridad y no existen molestias directas en el nido. La ciudad, sin embargo, introduce nuevos peligros. Los atropellos o la transmisión de enfermedades como la tricomoniasis, a través del consumo de palomas, son riesgos reales. Pese a ello, la tendencia es clara. Cada vez se observan más ejemplares en núcleos urbanos como Zamora y Valladolid.
La pareja de adultos que ocupa el nido del Campo Grande es la misma que el año anterior. Los investigadores lo confirman gracias a una cámara de fototrampeo. El plumaje de cada individuo es único y sirve como una huella dactilar. Las águilas calzadas muestran fidelidad al territorio y al nido. Si ambos miembros de la pareja sobreviven a la migración invernal, se reencuentran en el mismo lugar para criar de nuevo.
Para conocer el futuro de las tres nuevas crías, el equipo de Pennatus colocó el pasado 2 de julio pequeños emisores GPS a los pollos. Se trata de dos hembras y un macho con unos 37 días de vida en el momento de la intervención. Los dispositivos, de apenas 20 gramos de peso y equipados con una placa solar, revelarán información fundamental sobre su biología. "Queremos saber cuánto tiempo permanecen en Valladolid, cuándo inician la migración, qué rutas siguen y dónde pasan el invierno en el Sahel", señaló el investigador. Los datos permitirán conocer su tasa de mortalidad y, a largo plazo, el lugar donde se establecerán para reproducirse por primera vez.

Crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid.
Crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid.
Crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.
Tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande de Valladolid

Anillamiento, marcaje y monitorización de tres crías de águila calzada anidadas en el Campo Grande.