INMUEBLES
Vivienda en Castilla y León: «Es buen momento para comprar»
El presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Castilla y León, Gonzalo Jolín, anima a la adquisición de viviendas con buen crédito hipotecario

Un grupo de operarios trabaja en la construcción de pisos en Castilla y León.
El acceso a una vivienda no es una operación imposible. Los datos del mercado inmobiliario así lo constatan. Los promotores siguen contruyendo pisos en la Comunidad y la bajada de los tipos de interés y la estabilidad del empleo son dos razones de peso para animar a los indecisos. Hay que añadir el apoyo del Gobierno y de la Junta de Castilla y León para facilitar la financiación a quienes dan el paso de acudir a un banco para pedir un préstamo.
Los grandes entendidos en la materia, quienes conocen a fondo el sector, aseguran que hay que lanzarse a la adquisición de una vivienda. «Es buen momento para comprar», afirma Gonzalo Jolín, presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Castilla y León (Aspricyl) y licenciatario en Valladolid de Engel&Völkers.
Valladolid
La venta de pisos repunta a niveles previos a la burbuja y crece un 22% en Castilla y León
José Javier Álamo
La compraventa de vivienda sigue creciendo en Castilla y León. A finales de 2019, antes de la pandemia, los datos acumulados a lo largo del año en visados, licencias para nuevas promociones, venta de viviendas y concesión de hipotecas seguían aumentando, con un crecimiento más pausado que en los ejercicios anteriores. «Podemos hablar de una clara recuperación», señaló entonces Gonzalo Jolín, para quien 2019 habría sido el año del despegue de Valladolid si no hubieran coexistido dos planes generales de Ordenación Urbana que «complicaron la obtención de licencias y confundieron a algunos promotores».
Los expertos insistían en conservar el «optimismo» en un sector vallisoletano que no atisbaba esos avisos de frenazo de los que se hablaba a nivel nacional. «No hay síntomas de desaceleración ni en Valladolid, ni en Castilla y León», confirmó Jolín, entre otras razones porque «se sigue construyendo vivienda, especialmente en la zona sur y oeste, se venden y las entidades financieras conceden financiación».
FALTA VIVIENDA PROTEGIDA
Ahora, años después de la pandemia, las cifras ratifican el buen momento del sector. En Castilla y León aumenta la compraventa y el porcentaje es considerable en varias provincias. La construcción de vivienda protegida ha descendido. Los promotores son conscientes de que no les compensa y el número de pisos construido ha sufrido un importante descenso. Pero en todas las ciudades de Castilla y León continúan autorizándose licencias para nuevas edificaciones.
El presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Castilla y León concede gran importancia a que la vivienda vacía vuelva al mercado. «Es importante sacar más vivienda nueva, que haya más promociones y buenas condiciones fiscales». Abundan los pisos vacíos, no sólo en Castilla y León, sino también en toda España, y en este sentido hay que tener muy presente el problema que existe con los okupas y con personas que entran a vivir y cuando abandonan la casa la dejan en un estado lamentable, Hay un sentir general y es que son frecuentes los problemas que surgen cuando un propietario comprueba que su casa ha sido okupada. En este sentido, hay coincidencia entre los representantes del sector inmobiliario al señalar que la ley favorece más al inquilino que al propietario, Jolín señala que los procesos pueden prolongarse en el tiempo debido a los meses que pueden pasar hasta que se celebra el juicio tras la correspondiente denuncia.
La diferencia en las cifras de compraventa de viviendas en Castilla y León fue abismal entre 2007 y 2009. La caída que se registró entre 2007 y 2008 fue del 32,55%. El descenso se acusó todavía más el año siguiente. No hay más que comparar el acusado descenso que se produjo en todas las provincias de Castilla y León. Ávila pasó de 1.735 a 887 en ese periodo comprendido entre 2007 y 2009 y otras siete provincias también vieron cómo descendían estas operaciones inmobiliarias. La excepción fue Soria, que en 2007 registró 624 compraventas y dos años después aumentó a 648. En el resto, la caída fue considerable: Burgos bajó de 3.733 a 2.017, León de 2.362 a 1.127, Palencia de 1.323 a 741, Salamanca de 2.439 a 1.262, Valladolid descendió de 4.510 compraventas a 2.727 y Zamora de 1.312 a a 853. La compraventa en Castilla y León bajó en 2009 un 17,85% con relación al año anterior.
El proceso de compra de obra nueva es distinto que cuando se gestiona una operación de segunda mano, que suele llevar un tiempo de unos 24 o 26 meses. La vivienda se reserva cuando sale a la venta, se firma el contrato cuando se inician las obras y después se abonan las cuotas durante el periodo de construcción. Las escrituras no se firman hasta que la obra está terminada y de este modo la caída del dato en ventas es más progresiva.