MEMORIA HISTÓRICA
Nueva incógnita del cementerio del Carmen: ¿Ante los restos de Pedro Mansilla?
La ARMHVa explica que "podría haber un familiar" vinculado a una asociación de pilotos de Madrid, pero aún esperan a iniciar conversaciones con él
Imagen de los posibles restos de Pedro Mansilla junto con una foto suya.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMHVa) continúa trabajando para encontrar a familiares del piloto aviador Pedro Mansilla con los que poder cotejar su ADN y que reclamen su cuerpo, que podría estar enterrado en la fosa número 7 del cementerio del Carmen de Valladolid tras ser fusilado el 24 de mayo de 1937, según explica Julio del Olmo, presidente de la ARMHVa.
Y es que, según ha podido conocer este periódico a través del propio arqueólogo, al parecer podría haber una persona, perteneciente a una asociación de pilotos de la Segunda República en Madrid, emparentada con Mansilla. «Hay una asociación en Madrid que ha podido obtener la causa completa de Pedro Mansilla. Nosotros teníamos datos, pero no la causa completa. Los datos nos dicen que murió fusilado con las manos atadas y ropajes de aviador. Y en la fosa donde creemos haberle encontrado hay un cuerpo con las manos atadas así que parece que vamos por el buen camino».
Pese a que son pistas optimistas, del Olmo invita a ser precavidos por la dificultad que implica la identificación por ADN y el cotejo de una muestra con la de un posible familiar. «Aún hay que contactar con él, ver que relación y tiene e influyen varios factores, porque es difícil que los resultados sean positivos cuando la línea de sangre se ha perdido entre varios descendientes».
Al hilo de ello, pone el ejemplo de Victoria y Teresa, dos hermanas de Pozal de Gallinas que fueron halladas en un pozo y una bodega de Medina del Campo. «Victoria y Teresa eran ellas, pero las pruebas de ADN resultaron negativas porque se hicieron con sobrinos nietos y podía haber parentesco, pero no era fehaciente», detalla del Olmo.
Pedro Mansilla Martínez nació el 13 de febrero de 1895, en Albatana (Albacete). Murió fusilado, con 42 años, el 24 de mayo de 1937, tras ser juzgado por intentar pasarse a las líneas gubernamentales. Estaba casado con Antonia Jiménez Lucena, con quien tuvo cuatro hijos: Pedro, Apolinar, Antonio y Francisco, según informa la ARMHVa en una publicación en su página web.
Mansilla fue apresado el 19 de julio de 1936 en Zaragoza, después de presentarse en el cuartel de Pontoneros. No se le abrió ninguna causa judicial y el 27 de noviembre de 1936, continuaba en prisión, pero se le otorgó la condición de «disponible Gubernativo», es decir, no fue expulsado del ejército y podía ser llamado para prestar servicios militares. El 25 de enero fue conducido a la prisión de Ávila y, un mes después, a la de Salamanca porque expresamente quedó a disposición del General Jefe de la Jefatura del Aire de Salamanca.
En esa cárcel, consigue escapar, dejando atrás sus pertenencias. Su huida se produjo el 15 de marzo, pero fue apresado el 24, al ser descubierto por un centinela en la Atalaya de Robledo de Chavela tras sobrepasar la alambrada que separaba el frente de los sublevados y encontrarse en suelo gubernamental. El juicio se celebró en el salón de plenos del Ayuntamiento de Valladolid y la condena fue de muerte.