PADRÓN
Las comarcas de Pinares y Campiña del Pisuerga ‘tiran’ de la población en Valladolid
Los territorios establecidos en torno a Valladolid capital e Íscar son los que más habitantes suman, mientras que Tierra de Campos es una de las que más pierde

Imagen de población en la provincia de Valladolid
La evolución de la población es una cuestión que se produce de manera heterogénea en el conjunto de Castilla y León. No solo eso, sino que dentro de las propias provincias hay algunas zonas en las que su marcado aumento demográfico contrasta con otras que ven reducirse unas cifras de habitantes ya de por sí mermadas. En el caso de Valladolid, mientras algunas comarcas registran importantes aumentos de su cifra de habitantes y ‘tiran’ de los datos provinciales, otras pierden vecinos independientemente de su tamaño.
En este caso, hay dos comarcas vallisoletanas cuya evolución demográfica destaca por encima del resto. Por un lado, Tierra de Pinares, en el sureste de la provincia, cerró la última actualización del padrón municipal realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con un incremento de 706 habitantes. Por otra parte la Campiña del Pisuerga, en el centro de la provincia, elevó sus cifras en 675 vecinos o en 3.834 en el caso de que se incluya también el aumento sufrido por la capital y que también se ubica dentro de esta demarcación.
Queda patente, por tanto, que hay zonas muy concretas de la provincia donde se concentra el aumento demográfico. En el resto, por el contrario, las cifras tienden a disminuir, levemente en algunos casos y de manera más sangrante en otros. No obstante, si hay un caso que llama especialmente la atención es el de Tierra de Campos. Esta comarca, pese a ser la más grande de la provincia tanto en superficie como en número de habitantes, no escapa a la sangría demográfica y perdió en 2023 -los datos del INE están actualizados a 1 de enero de 2024- una cifra de habitantes que por discreta no deja de ser negativa.
Conviene recordar que en el último periodo, la provincia de Valladolid superó la barrera de los 525.000 habitantes tras sumar 4.327. De estos últimos, no obstante, 3.159 resultan del balance de capital y solo 1.168 del de los 224 municipios restantes.
Asimismo, dentro de cada una de las ocho comarcas entre las que se reparte el territorio de Valladolid pueden identificarse algunos factores que explicarían una desarrollo demográfico tan dispar.
El ejemplo más claro y evidente es el de Campiña del Pisuerga, ya que aquí es donde se engloba la capital, que además actúa como cabeza comarcal y, por tanto, donde más aumentan los vecinos, pues suma 3.834 más. No solo eso, sino que esta comarca, engloba también otro de los municipios más grandes de la provincia, Arroyo de la Encomienda, que año tras año anota importantes incrementos demográficos, gracias en su mayor parte al elevado número de personas que desde la capital optan por trasladarse a este municipio del alfoz.
En todo caso, no solo Valladolid y Arroyo apuntalan el crecimiento demográfico de la Campiña del Pisuerga. Zaratán también está incluido en esta comarca, y aunque en menor medida, continúa atrayendo población, algo que ocurre también en Santovenia de Pisuerga.
Sin contar con un polo tractor de población como puede ser Valladolid capital, la comarca de Tierra de Pinares también logra un buen balance demográfico en el último padrón al sumar 706 habitantes. En este caso, el municipio que destaca no es Íscar, cabeza de la comarca y que solo gana 70 habitantes, sino Laguna de Duero, incluido también entre los municipios de la provincia con más de 20.000 personas empadronadas y que en el último año incorporó 235 más.
Asimismo, junto al dato de Laguna aparece también el de Aldeamayor de San Martín, localidad que también capta bastantes vecinos cada año y con 128 más en este caso. De las ocho comarcas en las que se divide Valladolid, solo tres ganaron población a lo largo de 2023 según el INE, las dos ya mencionadas y la del Valle del Esgueva, que lo hizo de una manera muy discreta, algo a lo que contribuye también que aglutine solo 22 municipios.
En este caso se registro un incremento de 36 habitantes, con la coincidencia de que son los mismos en los que creció su cabeza, el municipio de Renedo de Esgueva. Por el contrario, el resto de localidades de esta comarca sufrieron cambios demográficos, pero lo hicieron de una forma muy leve tanto positiva como negativamente.
Dentro ya de las comarcas que pierden población, hay una que destaca especialmente ya que, a pesar de ser la más grande de la provincia en extensión y municipios que acoge, no logra mejorar su estadística demográfica. Tierra de Campos, con Medina de Rioseco a la cabeza, aglutina 55 municipios que abarcan casi 2.000 kilómetros cuadrados y que en conjunto en 2023 perdieron 68 habitantes.
Destaca, en este sentido, Villalón de Campos, que restó una treintena de empadronados frente a los 54 que sumó la propia Rioseco. También dentro de estas pérdidas de población, la comarca que lo hace de una manera más discreta es Campo de Peñafiel, que resta quince. En este caso, el municipio del mismo nombre actúa como cabeza comarcal, y suma 16 habitantes que se quedan por debajo de los que incorpora Canalejas de Peñafiel.
En tercer lugar, Bahabón amplió su padrón en doce personas, mientras que el resto de la comarca osciló entre aumentos mínimos y descensos que llegan hasta los 31 vecinos menos de Campaspero.
La siguiente comarca en esta lista de pérdida de población es Tierras de Medina, de la cual es cabeza Medina del Campo y que completa la lista de municipios de más de 20.000 habitantes, a pesar de que en este caso solo gana siete vecinos. En el caso de esta comarca, Ataquines anota un crecimiento de 19 empadronados situándose en cabeza, mientras que Villaverde de Medina aparece en el extremo opuesto tras perder 17. En conjunto, la comarca arroja un saldo de 23 habitantes menos.
Por su parte, Montes Torozos extrae de la última actualización un saldo demográfico negativo de treinta habitantes. Castromonte, municipio cabeza de esta comarca, marca la tendencia perdiendo cinco vecinos, y son solo otros nueve municipios los que incrementan sus estadísticas. Como caída más reseñable aparece la de San Cebrián de Mazote, que pierde once habitantes, mientras que el mayor incremento, con trece vecinos más, recae en Peñaflor de Hornija.
Finalmente, la última comarca de la lista por ser la que más población perdió entre el 1 de enero de 2023 y el 1 de enero de 2024, 113 habitantes, es Tierra del Vino, que tiene como cabeza a Tordesillas. En este caso, solo ocho municipios suman vecinos a sus estadísticas y, precisamente, es el tordesillano el que lastra los datos de toda la comarca al perder en un año 43 empadronados y junto a los 28 menos de Pollos y los 25 que pierde La Seca. Tendencia opuesta deja Alaejos, que aumenta su padrón en 27 personas.
Todos los datos anteriores no vienen sino a certificar un problema demográfico y que innegablemente es en endémico. En Valladolid, mientras la capital y los municipios del alfoz ganan población año tras año -es cierto que lo hacen a distinto ritmo- las comarcas más alejadas se sumen en una pérdida constante de habitantes que de manera general se acentúa a medida que su distancia con la capital aumenta. Existen algunas excepciones, pero la tendencia es que cuanto más pequeños son los municipios, menos opciones tienen a la supervivencia demográfica.