Diario de Valladolid

Las Catalinas abrirán como centro del vino y queda en el aire su uso hotelero y de ocio

La primera fase de rehabilitación del convento se centrará en la iglesia, el coro bajo y parte del claustro para albergar un espacio de acogida de visitantes y el centro de interpretación de la cultura vinícola, además de plantarse un viñedo / El hotel-boutique y la zona cívica-deportiva se aparcan 

Recreación exterior del convento Las Catalinas tras la reforma

Recreación exterior del convento Las Catalinas tras la reformaE. M.

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La conversión del convento de Santa Catalina de Siena,  'Las Catalinas', en un centro de la cultura del vino será una realidad este mandato municipal, en 24 meses si se cumplen las previsiones del Ayuntamiento, pero queda en el aire su uso como hotel-boutique y como centro de ocio y deportivo. Comprado por el Ayuntamiento en junio de 2019 por 5,8 millones de euros y ubicado en el centro del casco histórico de la ciudad, el plan director del antiguo convento, aprobado por el anterior equipo municipal, contempla un conglomerado de usos que incluye, además el centro cultural del vino, con espacio hotelero, una zona con gimnasio, piscina e, incluso, un centro de día para mayores.

A la vista de las explicaciones de la concejala de Turismo, Eventos y Marca de Ciudad, Blanca Jiménez, durante la presentación, este miércoles, del proyecto de rehabilitación de la primera fase, que tendrán un coste de 4,9 millones, ni el hotel-boutique ni el espacio cívico deportivo  contemplados están por ahora en los planes del Ayuntamiento. "¿Quién sabe su podremos destinarlo a otros usos?", dijo la concejala, quien añadió que "una vez termine la primera fase", allá para mediados de 2026, se verá si se habilita algún espacio para alojamiento "en la segunda o la tercera fase"', aunque aclaró que "el centro tiene capacidad" para este uso y es algo que tienen "en mente". Del área cívico-deportiva, con piscina y centro de día incluidos, ni se habló. Jiménez, quien  marcó distancias con el plan director elaborado por el anterior equipo de gobierno, dejó claro que no es su plan y que el objetivo es poner en marcha el centro cultural del vino. "Yo no voy a entrar en volver al pasado", dijo al edil y añadió que "una cosa es predicar y otra dar trigo".

Recreación del interior de Las Catalinas tras la reforma

Recreación del interior de Las Catalinas tras la reformaE. M.

Las obras de rehabilitación de la primera fase se centrarán en remozar los espacios de más valor como la iglesia, el coro, el refectorio y una parte del claustro. El concejal de Urbanismo, Ignacio Zarandona, quien acompañó a Jiménez en la presentación del proyecto, dijo que actuarán en las partes "que más riesgo pueden correr en un futuro". La superficie sobre la que se intervendrá ocupa 1.550 metros cuadrados en el interior y otros 2.230 en el exterior, de un total de 10.000 metros cuadrados que ocupa el convento y sus terrenos. Con entrada por la calle Santo Domingo de Guzmán, los trabajos previstos servirán para habilitar un espacio de acogida, información y orientación enoturísitica de los visitantes. Será, en palabra de la concejala, "el portal de bienvenida" donde se facilitará información, además de contar con un punto de comercialización de productos 

Tras pasar por la zona de acogida habrá un espacio de presentación e interpretación sobre la cultura del vino de Valladolid y, para que los visitantes tengan un contacto directo con las vides, habrá un pequeño viñedos con cepas de las diferentes denominaciones de origen que hay en la provincia. Un último espacio de valoración de los productos enogastronómicos locales, con exposiciones y proyecciones completará las obras de esta primera fase.

La concejala de Turismo, Eventos y Marca de Ciudad se mostró convencida de que será "un centro de referencia nacional e internacional" y contribuirá a la consolidación de Valladolid "como destino enoturístico". Zarandona confió en "adjudicar las obras lo antes posible" para cumplir con los plazos previstos.

Tras la compra, ya se realizó una primera intervención para acondicionar las antiguas celdas de las monjas, un anticipo del proyecto de rehabilitación de la primera fase presentado este miércoles. El plan director deja claro que la actividad principal «para poner en valor el carácter originario del edificio» debería ser la de «un museo del vino que estuviese bien imbricado en todos los espacios más característicos del convento original y su recinto».

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