El ladrillo se ‘asienta’ en Valladolid
Su crecimiento es «más moderado» que en años anteriores, pero sin atisbos de desaceleración / Los promotores solicitan un 27% más de visados, aumentan las hipotecas aunque se frenan las ventas

Un operario trabaja en la construcción de un bloque de pisos.-E. M.
Todas las fichas que componen el universo de la construcción siguen ‘alicatadas’ en Valladolid. Prácticamente todos los datos acumulados a lo largo del año referentes a visados, licencias para nuevas promociones, venta de viviendas, concesión de hipotecas... continúan «en línea ascendente», aunque eso sí con un «crecimiento más pausado y paulatino» que en los dos años anteriores.
A falta de escasos días para que 2019 se despida, el año está siendo, a ojos del presidente de la Confederación regional de la Construcción, Javier Vega, «razonablemente bueno para el sector». «Podemos hablar de una clara recuperación», apostilla el presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Castilla y León, Aspricyl, Gonzalo Jolín, para quien 2019 habría sido el año del despegue de Valladolid si no hubieran coexistido dos planes generales de Ordenación Urbana que «han complicado la obtención de licencias y han confundido a algunos promotores».
Aun así, los expertos persisten en conservar el «optimismo» en un sector vallisoletano que no atisba, al menos de momento, esos tambores de frenazo de los que se habla a nivel nacional. «No hay síntomas de desaceleración ni en Valladolid, ni en Castilla y León», confirma Jolín, entre otras razones porque «se sigue construyendo vivienda, especialmente en la zona sur y oeste, se venden y las entidades financieras conceden financiación».
Los cimientos «están echados» de cara a 2020. Aunque Vega apela a la «prudencia», al tratarse de un sector «muy caprichoso», augura un año de subida «moderada» del mercado inmobiliario, aunque para ello, advierte, será vital que España «consiga pronto una estabilidad política». «Seguirá habiendo grúas», sostiene Jolín, y habrá más si, como confía, la Junta da el visto bueno en Valladolid al Plan General de Ordenación Urbana en el primer trimestre de 2020.
La infinidad de estadísticas, publicadas mes a mes o de forma trimestral, coinciden en perfilar una foto fija de un sector en crecimiento, pero a yardas de distancia con respecto a las épocas anteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria. Y muy «desigual» entre las provincias castellanas y leonesas.