Arranca al fin la obra de la oficina de la TGSS en Rondilla con dos años de retraso
Tras la apertura de ofertas el día 23, la adjudicación de los trabajos es «inminente» / Con un presupuesto de 5,3 millones, el destino del centro da un giro copernicano y será un espacio telemático en lugar de oficina integral

-EL MUNDO
Tres años después de la demolición del colegio San Juan de la Cruz –el 4 de agosto de 2016–, los vecinos de la Rondilla van a ver, al fin, movimiento de obras en la parcela de la calle Cardenal Torquemada, un antiestético solar que además es la entrada principal al barrio.
La Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS)abrió la semana pasada las ofertas de las empresas constructoras para levantar el nuevo edificio y prevé que la adjudicación va a ser «inminente» para que los primeros trabajos comiencen en octubre con una duración de quince meses.
Según estos plazos, el centro, que se destinará a trámites telemáticos, no estará concluido hasta el primer trimestre de 2021 y su entrada en funcionamiento podría posponerse hasta el verano de ese año ya que faltaría la fase de amueblamiento y la de obtención de la licencia de ocupación. Como referencia, estos dos últimos trámites demoraron un año más la apertura del edificio de la calle Boston, sede de las direcciones generales de la Seguridad Social en Valladolid.
El retraso, por tanto, respecto a la primera fecha de apertura prevista va a ser de dos años, si no surgen más contratiempos. Al menos, cuando el PSOEentró en el Gobierno en junio de 2018, respetó el proyecto de edificio y de obra que redactó el Estudio González Arquitectos tras una adjudicación por importe de 336.259 euros (IVA incluido) muy por debajo del presupuesto base de licitación de que se fijó en 688.138 euros.
El estudio que encabeza Primitivo González fue el ganador del concurso el 18 de mayo de 2017 para redactar el proyecto en la parcela de 1.875 metros cuadrados, propiedad de la Seguridad Social tras una permuta con el Ayuntamiento. El problema surgió cuando dos de las 21 empresas concursantes presentaron sendos recursos a la TGSS contra la adjudicación a González Arquitectos.
Y no fue hasta octubre de 2017 cuando la Subdirección General de Gestión del Patrimonio y Contratación decidió desestimar los recursos y ratificar a Primitivo González como adjudicatario del contrato. El 23 de octubre de 2017 la Seguridad Social dio un golpe de efecto para transmitir a la sociedad que lo peor ya había pasado y la oficina ya se acariciaba con la yema de los dedos.
Ese día el entonces secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, ofreció con la hija arquitecta de Primitivo González una rutilante rueda de prensa en la sede principal de la calle Boston en la que proclamó con solemnidad que la oficina integral de Rondilla se abriría en 2019.
RIFIRRAFE ENTRE PARTIDOS
Pero, nuevamente, el proyecto encalló en el fango de la burocracia, de la ausencia de presupuestos y de los cambios de color político en el Gobierno central. En circunstancias normales, la licitación de la ejecución de obra tendría que haberse cerrado en el primer trimestre de 2018. Pues bien, un Tomás Burgos ya ex secretario, clamaba en ¡octubre de 2018! porque la licitación estaba sin convocarse debido a la moción de censura contra Rajoy. El Ministerio no tardó en replicar a Burgos recordando que la licencia de obras no se logró hasta julio de 2018 y se liquidó la tasa correspondiente dos meses más tarde.
Quedaba por delante la preparación del expediente administrativo para la contratación de las obras de ejecución de la oficina por un importe de 4.139.679 euros. Esta fase consumió nueve meses hasta que el pasado 3 de junio se convocó el concurso y las ofertas se abrieron el pasado 23 de julio.
Pero si el PSOEha respetado el proyecto de Primitivo González, ha tumbado de raíz la naturaleza de la sede de la TGSSen Rondilla. Iba a ser una oficina integral, la tercera pata del tablero de la Seguridad Social en la zona norte de la ciudad, junto con las oficinas de Boston y Sajambre (Parque Alameda). Pensada para dar servicio presencial a 140.000 vecinos de 21 barrios de la zona nort, iba a estar atendida por una treintena de trabajadores.
Pero todo esto cambió de golpe. El 13 de febrero del presente año el alcalde de Valladolid y el director general de la TGSS, Javier Aibar. comunicaron en el Ayuntamiento el drástico cambio de planes. Ni integral, ni presencial. Será una sede de tramitación telemática, aunque el barrio elegido sea uno de los de población más envejecida de la ciudad y situado a unos seis kilómetros de las dos oficinas de la Seguridad Social existentes. Eso los de Rondilla, porque los de barrio España, Belén o La Overuela tienen más de ocho para llegar a Boston o Sajambre.
SEDE "INNECESARIA"
Tan fríos se mostraron Puente y Aibar con la nueva oficina que, de no haber estado en marcha el proyecto desde el mandato del PP, la Seguridad Social se habría «replanteado su construcción». Así lo manifestó el director de la TGSS para añadir que «no era necesaria una oficina integral» en La Rondilla que va a costar –esta es la paradoja– nada menos que 5,3 millones de euros.
Aibar sostuvo que «Valladolid tiene de sobra para prestar este servicio» con las dos sedes de las calles Boston y Sajambre, estas sí de carácter presencial y criticó a quienes promovieron «una oficina sin un objetivo concreto». Aibar fue aún más allá y tachó de «huida hacia adelante» el proyecto y señaló que de no haber estado en marcha y contar ya con la licencia se lo habría «pensado» antes de continuar.
Pero dado que la tramitación ya estaba avanzada optaron por hacer algo diferente:una oficina digital para realizar trámites de forma telemática, es decir sin una persona que atienda al otro lado del mostrador. Sí que habrá personal en la oficina, como no podía ser menos, pero para enseñar a los usuarios a realizar de forma electrónica sus trámites con la Seguridad Social. Serán «funcionarios expertos que explicarán como funciona el sistema», dijo Aibar, quien puso mucho énfasis en resaltar que será una iniciativa «pionera» en España.
Además de enseñar y ayudar a los ciudadanos a realizar trámites electrónicos relacionados con la Seguridad Social, también se podrán gestionar asuntos municipales. La nueva sede funcionará también como registro del Ayuntamiento, con prestaciones similares a las que se realizan en la Rinconada, pero siempre por vía electrónica. El Consistorio gestionará también en la planta baja una sala polivalente de 148 metros cuadrados, con acceso independiente, que pondrá a disposición de colectivos y asociaciones.