El PP replica a Igea que es falso que se hayan ocultado 9.000 pacientes en lista de espera
El portavoz del PP exige «rigor» mientras que su homóloga de Cs sale en defensa del líder de la formación ‘naranja’ / Casado propone «unificar» el sistema de registro para que los datos «sean más reales»
La consejera de Sanidad, Verónica Casado, a la derecha, en su visita ayer al Hospital de Salamanca.-ICAL
La polémica en torno a las listas de espera sanitarias siguió coleando ayer con nuevas interpretaciones y matizaciones en torno a la forma de registrar y de dar a conocer los datos. Las esperas sanitarias desataton una velada fricción entre los portavoces de los grupos del PP y de Ciudadanos –socios del gobierno de coalición en la Junta–, durante su primera rueda de prensa conjunta en las Cortes. El popular Raúl de la Hoz y la representante naranja Carlota Amigo habían convocado a los medios para presentar su propuesta consensuada de supresión de los aforamientos. Pero la brecha entre ambos se abrió al ser preguntados por la demora sanitaria un día después de que el portavoz y vicepresidente de la Junta, además de líder de Ciudadanos, Francisco Igea, minara de dudas el sistema seguido hasta ahora para contabilizar a los pacientes que aguardan su turno para una operación, una prueba diagnóstica o una consulta con el especialista.
«No es bueno confundir a la opinión pública», replicó De la Hoz ante la tensa mirada al frente de su acompañante. «El objetivo tanto de Ciudadanos como del PPes ser transparentes, pero también ser rigurosos», deslizó el portavoz popular, sin dejar claro en un inicio a quién reclamaba ese ‘rigor’, si al nuevo portavoz de la Junta, a los responsables de las gerencias de salud o a los medios de comunicación que recogieron en sus crónicas las insinuaciones de Igea. «Es mentira decir que hay 9.000 personas que no figuran en las listas de espera», apostilló antes de aclarar que «la Junta nunca ha mentido, ni en el pasado ni en el presente».
Entonces, ¿a quién exige ese rigor?, le preguntaron a De la Hoz los periodistas. «A todos», respondió el procurador antes de mentar al Partido Socialista por su «interpretación» de las palabras de Igea, «mezclando» lo que son las listas de espera «estructurales» con las «totales».
En ese momento, la portavoz de Ciudadanos asió el micrófono compartido para aportar su punto de vista: que el día antes el vicepresidente «dejó clara» la diferencia entre la demora total y la estructural. Y que lo que hizo su ‘jefe’ de partido fue poner sobre la mesa «un desfase que no era normal» y anunciar que el nuevo equipo de la Consejería va a proceder «a comprobar».
Las manifestaciones de Igea han generado malestar entre miembros del Gobierno regional y del PP, según revelaron ayer fuentes populares, que recordaron las palabras del dirigente naranja de que no se produjeran zancadillas en el equipo de gobierno.
Las listas de espera que se vienen haciendo públicas aluden a la llamada demora estructural, que representa a sólo una parte de todos los pacientes que de facto aguardan su turno. Esa estadística excluye tanto a aquellos que han rechazado la fecha asignada (aplazamientos voluntarios) como los casos en los que la citación se ha pospuesto por razones médicas (aplazamiento clínico).
Lo que ha despertado las suspicacias de Ciudadanos es el elevado porcentaje de estos dos últimos grupos, invisibles en la estadística oficial y que en algunos casos representan dos tercios de la espera total. Es el caso de la cola para someterse a un TAC, a una ecografía o a una mamografía. Igea, además, llamó la atención sobre las diferencias entre unas áreas de salud y otras al antojársele poco probable que sea por «azar» que los pacientes de algunas ciudades rechacen de forma tan habitual las citas asignadas mientras en otros territorios lo habitual es aceptar la citación propuesta.
La consejera de Sanidad, Verónica Casado, aseguró por su parte que las listas de espera «están bastante depuradas en este momento», pero que hay que diferenciar las de consultas y las quirúrgicas. Explicó que las aplicaciones informáticas «dan lo que se introduce». Ydijo que es «un problema de información, pero también de gestión clínica». Así lo expresó en una visita a Salamanca en alusión a las manifestaciones de Igea,que cifró en casi 9.000 los pacientes que no figuran en la lista de espera estructural para operarse, informa Ical.
Casado subrayó que enviará una carta al Ministerio de Sanidad para solicitar una reunión, ya que considera que no es un problema solo de Castilla y León. A su juicio, es necesario «unificar» todos los elementos importantes para que las listas de espera «sean de verdad más reales».
La titular de Sanidad dijo «creer en las listas de espera que tiene», pero insistió en la falta de unificar los datos y las solicitudes, ya que eso puede generar dispersión. Dijo tener claro que «es una área de trabajo importante» y si se quiere mejorar «hay que saber de verdad lo que está pasando». Insistió en la homogeneización a nivel nacional, además de un trabajo interno para tener herramientas reales y medibles.