ÓSCAR PUENTE, ALCALDE DE VALLADOLID Y PORTAVOZ DE LA EJECUTIVA FEDERAL DEL PSOE
«El acuerdo PSOE-Ciudadanos estaba aparentemente hecho»

-J. M. LOSTAU
Óscar Puente vuelve a ponerse ante el espejo. Más curtido. Más sólido. Más fuerte. Más mayoritario. Quiera o no es la referencia del PSOE de Castilla y León, por rango y por relieve. Habla y le escuchan miles de seguidores en las redes. Pero también habla en Ferraz y le escucha Pedro Sánchez. Habla sin complejos. No elude nada. Es la sinceridad del político que ni teme la transparencia ni pregona lo que no practica. Es el político accesible, el que ejerce lo que mitinea. Y esta entrevista, que inaugura una nueva sección en El Mundo de Castilla y León, es la prueba evidente. Ni le gusta ni comparte la estrategia de la pasividad que ha exhibido Tudanca tras las elecciones ni les gusta que Pablo Iglesias entre en el nuevo gobierno de Pedro Sánchez. Alguien que se define como confiado por naturaleza desconfía de que Podemos pueda comportarse como un socio noble. Y ahora, leamos que se refleja en el espejo al que se mira el regidor vallisoletano.
-Hace cuatro años, cuando llegó a la Alcaldía, El Mundo le puso ante el espejo, literalmente. ¿Después de cuatro años, que se refleja en ese mismo espejo?
-Ummm. Puffff. Eso requiere tiempo… Bueno, pues más experiencia. Una misma idea de ciudad pero también mayor conciencia de las dificultades. Y también mejor conocimiento de cuáles son las áreas a mejorar. Si se refiere a lo político estrictamente. Y a lo personal, yo creo que he cambiado poco. Poco o nada.
- ¿Y en qué hace madurar la Alcaldía?
- Sobre todo en conocimiento, información. Y por tanto en mayor dosis de realismo para desarrollar la labor de diaria. Yo no es que sea una persona poco realista, pero los cuatro años al frente del gobierno te hacen aterrizar sobre muchas realidades que no conocías y que son imprescindibles para la labor diaria. Porque a uno le va normalmente la cabeza mucho más rápido de lo que van las cosas
- La portavocía federal que la estrenó casi con la Alcaldía ‘de facto’ la tiene abandonada desde hace un año. ¿Se replantea su situación en la ejecutiva federal y dejar la portavocía?
- No, no, no. La portavocía en el momento en que requieran de mí, pues ahí estoy. Evidentemente no la ejerzo después de las ejecutivas, pero sigo siendo una voz autorizada dentro del partido. Cuando llegue el próximo congreso y Pedro (Sánchez) haga su ejecutiva, pues valoraremos qué papel podemos jugar de cara al futuro.
- Con la experiencia que tiene ha reflexionado como se puede cometer un error por impulsividad, me refiero al espectáculo que dieron usted y Toma La Palabra.
- Impulsividad no ha sido. Nos sentamos a una mesa con un propósito conjunto de llegar a un acuerdo, se plantea una propuesta, que es acogida, desde mi punto de vista, de una manera completamente desproporcionada en lo negativo por parte de VTLP y se tensa la cuerda hasta que la cuerda se rompe. Los motivos por los que la cuerda se rompe, que es una desconfianza de partida, se aclaran y al final volvemos, más o menos a donde estábamos antes de romper la cuerda. Creo que ha sido una cuestión de desconfianza mutua, injustificada en buena medida.
- ¿Estaba aparentemente hecho el acuerdo PSOE-Ciudadanos?
- Sí, sí. Esa convicción teníamos todos. No sólo nosotros, yo creo que los medios de comunicación teníais claro que si el PSOE ganaba, y ganó con holgura, y sumaba con Cs, habría un gobierno PSOE-Cs en Castilla y León. Eso lo tenía claro todo el mundo. Ha habido un golpe de timón inexplicable. Hasta el punto que es inexplicable, que quien tiene que explicarlo que es Igea, está básicamente callado, porque tiene muy complicado explicar esto. (*)
(*) Lea hoy la entrevista completa con el alcalde de Valladolid y portavoz federal del PSOE, Óscar Puente, en la edición de EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN