ENTREVISTA / JAVIER IZQUIERDO. CANDIDATO DEL PSOE AL CONGRESO
«Es evidente que el PP y CS han abrazado a la ultraderecha de Vox»

Javier Izquierdo, en un momento de la entrevista.-J. M. LOSTAU
Javier Izquierdo Roncero (Mieres 1970) es un político curtido en el ámbito municipal y en el autonómico, pero le quedaba dar el paso a la política nacional. El cabeza de lista del PSOE al Congreso por Valladolid afrontará esta etapa a partir del 28 de abril, salvo que se produzca una hecatombe electoral. Miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, entre las responsabilidades que ha desempeñado se encuentran las de secretario provincial, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valladolid y presidente del Grupo Socialista en las Cortes regionales hasta su nombramiento como secretario general de Infraestructuras con la llegada a Moncloa de Pedro Sánchez.
Pregunta.– ¿Esta es por antonomasia la campaña de las mentiras o es que se nos han olvidado las anteriores?
Respuesta.– En esta campaña existe un nivel de ruido probablemente más alto que en otras ocasiones, pero no es exclusivo del momento electoral. En estos meses, hemos escuchado auténticas barbaridades desde la derecha. Jamás había visto que se llamara al presiente el Gobierno ‘golpista’ desde la tribuna del Congreso, ni otro tipo de exabruptos que ha emitido el líder del Partido Popular.
P.– ¿Es solo estrategia política, también que Pablo Casado está nervioso?
R.– Supongo que es una estrategia premeditada. Estas cosas se hacen a plena conciencia y con ostentación. Y es gravísimo para la democracia. En un sistema político como el nuestro, el valor de las instituciones y del respeto es primordial. Cuando uno asiste a este tipo de lenguaje tan bronco, creo que está induciendo al ciudadano a comportarse también de esa manera.
P.– ¿Este lenguaje bronco ha venido para quedarse?
R.– Espero que no. Los socialistas nos dedicamos estos días a explicar nuestro programa electoral. A argumentar la España que queremos, nuestro modelo de sociedad para el país y cómo lo queremos llevar a cabo. Este es nuestro gran reto y lo que siempre he pensado que es la política: el diálogo, la explicación, la argumentación.
P.– Están tan moderados que cuando les acusan, por ejemplo, de romper España, parece que responden con tibieza.
R.– Aquí ha habido dos referendos y una declaración unilateral de independencia en Cataluña durante la época de Gobierno de Rajoy. Si ha habido un riesgo de ruptura de España, fue entonces. Por tanto, que el PP no saque pecho ahora de ser el garante de la unidad de España. Ese tipo de conducta que está llevando a cabo la derecha en su conjunto es la que más pone en riesgo la unidad de España.
P.– Pero ustedes pactaron la moción de censura con los independentistas.
R.– Niego la mayor. No hubo un pacto con los independentistas, sino el uso de una herramienta constitucional, que es la moción de censura, para desalojar del Gobierno a un partido condenado por corrupción, por financiación ilegal y por enriquecimiento de sus líderes. Es más, si hubiera existido tal acuerdo, ¿por qué no se aprobaron los Presupuestos Generales del Estado? Esa es la prueba más evidente de que los independentistas no estaban consiguiendo lo que dice la derecha que les hemos entregado.
P.– ¿Y ahora podría existir ese acuerdo en el supuesto de que el PSOE los necesitara para gobernar?
R.– En este momento, lo que tenemos que hacer es explicar el programa a los ciudadanos y decirles cuál es el escenario. Si las tres derechas suman, van a gobernar, porque es evidente que PP y Ciudadanos han abrazado a Vox. Por contra, hay una opción que es precisamente gobernar para modernizar este país desde la tolerancia, la moderación y el respeto, y ese es el proyecto socialista.
P.–Rivera ha dicho por activa y por pasiva que nunca apoyará un Gobierno de Sánchez. ¿Pueden quedarse en meras declaraciones de campaña?
R.– Lo que me llama la atención es que Cs sea tan contundente en ese aspecto y no tenga ningún problema en pactar con la ultraderecha. Eso no lo hace ningún partido liberal de Europa. Vemos cómo muchos líderes europeos hablan de que hay que combatir siempre la ultraderecha y aquí observamos con sorpresa cómo PP y Cs están dispuestos a abrazarse a Vox con tal de gobernar este país. Eso es tremendamente grave.
P.– Hemos vuelto a la dicotomía de derecha-izquierda. ¿Dónde ha quedado el centro?
R.– Hay una parte de la sociedad que quiere moderación, diálogo, acuerdos y creo que eso es lo que representa en este momento el PSOE. Desde una posición de izquierdas, apelamos a un Gobierno estable, moderado, reformista y vanguardista.
P.– Esta política de bloques, también ha venido para quedarse?
R.– Hay un debate sobre si las ideologías han acabado o no. Quien dice que han acabado es porque realmente quiere ocultar su ideología. Esto lo escucho a quienes están en las posiciones más extremas de la derecha.En estos momentos, hablar de políticas progresistas es hablar de empleos dignos, una economía moderna basada en ciencia e investigación, de reparto de la riqueza con salarios dignos y un estado de bienestar que esté bien protegido, y también de la defensa de derechos de igualdad entre hombre y mujeres, o hablar de ecologismo. Eso es lo que representa la socialdemocracia en España y en Europa.
P.– Pero es evidente que los populismos están creciendo en Europa y en todo el mundo.
R.– Me preocupan más los populismos de los partidos convencionales. Cuando escucho al PP hablar de una reforma fiscal que supone una rebaja de 18.000 millones de euros a las rentas altas y a las grandes empresas, lo que no les oigo decir es que ese dinero es la cuarta parte del gasto sanitario español. Me interesa combatir este populismo con argumentos.
P.– Sin embargo, parece que funcionan más las apelaciones a los sentimientos y a los miedos. Tenemos el ejemplo de Trump en Estados Unidos.
R.– Debemos ser capaces de conjugar razón y corazón. La razón sirve para reforzar los planteamientos que vienen desde el sentimiento. Creo más en los sentimientos de optimismo, de confianza en el futuro, frente a los que apelan efectivamente a los miedos. Y lo peor de todo es que lo hacen también con argumentos que son claramente falsos.
P.– ¿Este discurso populista puede influir de forma negativa para el resultado electoral del PSOE?
R.– Nosotros estamos tratando de trasladar nuestro modelo para un país que se siente orgulloso de lo que se ha avanzado en estos 40 años, gracias a un esfuerzo colectivo muy importante. Un país que es reconocido en el exterior por lo valores que representamos de tolerancia, igualdad, justicia social, respeto a todo tipo de colectivos... y por los que yo me siento orgulloso de ser español.
P.– Se siente orgulloso de ser español, pero parece que la derecha ha patrimonializado el término España.
R-– La derecha se encarga de patrimonializar las cosas que son de todos. Recuerdo que el PP que hoy se vende como constitucionalista fue el único que se abstuvo cuando se votó la Constitución. Por tanto, no la respaldaron, y hoy parece que la hubieran parido ellos. Hay símbolos que son de todos y más nos vale respetarlos entre todos, antes que utilizarlos para enfrentar a unos contra otros. Lo importante es que España es un país en el que cabemos todos y en el que ninguna fuerza política tiene que decir cómo se es y se siente uno mejor español.
P.– La Constitución necesita un cambio profundo o solo algunos retoques?
R.– El elemento clave es que exista un amplio consenso, porque esa es la norma que nos tiene que regir a todos. A partir de ahí, nosotros ponemos el acento en los derechos sociales, queremos garantizar la sanidad pública como un derecho fundamental, que ahora no lo es. También hacer exactamente lo mismo con las pensiones, garantizar unas pensiones públicas y dignas, cosas que no estamos viendo en la derecha.
P.– ¿Van a ser importantes los debates de cara al 28A?
R.– Por la expectación que han generado estos años, y por el nivel de indecisos que hay, sin duda tienen su importancia. Es una manera de poder ver cuáles son las propuestas políticas de cada partido y el modelo de sociedad. Estoy convencido de que serán tremendamente positivos.
P.– Con el lío que se ha producido con los debates, ¿ha cometido el PSOE un error de estrategia y, además, ha dado alas a Vox?
R.– Lo que pone de manifiesto estas situación es que hay que regular los debates, mantener unas reglas que sirvan para todas las campañas.
P.– ¿Pero le ha venido bien a Vox?
R.– Probablemente, es el más beneficiado, porque podríamos haber visto con mucha más nitidez algunas de las propuestas netamente antisociales que está planteando la ultraderecha. El problema de Vox no son ellos por sí mismos, es que están induciendo a la derecha a adoptar mensajes más próximos a la ultraderecha por contaminación. Ahora, por esa contienda que tienen entre ellos, se están viendo abocados a decir realmente la verdad de lo que piensan, que es aplicar un modelo insolidario que aboga por que cada uno acceda a los servicios que pueda pagarse y el resto a un mínimo de beneficencia que pueda aportar el Estado.
R.– Volviendo a Trump, las redes sociales fueron muy importantes para su victoria. ¿Puede ser esta la principal baza de Vox?
R.– Las redes sociales están para todos. Lo importante es tratar de lanzar los mensajes que queremos y desmontar las mentiras que se lanzan desde algunas cuentas de Twitter, porque eso socava la democracia. Cuando escucho que Vox habla de cerrar medios de comunicación, aparte de que se me ponen los pelos como escarpias, porque atenta contra la libertad de prensa, lo que pienso es que alguien está diciendo que va a hacer una cosa que es inconstitucional. Es un mensaje que es imposible de cumplir.
P.– Llevamos años hablando de despoblación en Castilla y León y ahora parece que en Madrid han descubierto la España vaciada.
R.– La despoblación es el problema capital de Castilla y León, pero no es nuevo. Desde que en la Comunidad gobierna el PP, España ha ganado 8 millones de habitantes y Castilla y León ha perdido 170.000. El problema es que la Junta siempre ha jugado a un perfil plano en el ámbito nacional. A Juan Vicente Herrera casi no se le conoce fuera de Castilla y León y, cuando uno no es conocido, porque no ha querido, pasa a la irrelevancia política y es incapaz de trasladar al gravedad de problemas como este. Recuerdo incluso etapas en las que decían que no existía este problema. Esto me permite decir que hemos tenido un Gobierno regional irresponsable, que no ha hecho absolutamente nada teniendo las dos principales competencias para garantizar la permanencia de la población. La primera, la promoción económica, porque sin empleo la gente no se queda en el territorio y, la segunda, la prestación de servicios esenciales, y los recortes en Castilla y León han sido mayores que en otras comunidades.
P.– Herrera fue quien planteó en la Conferencia de Presidentes que se creara una Estrategia para el reto Demográfico y quien defendió en Bruselas la implicación de la Unión Europea.
R.– Pero lo ha hecho muy tarde.
Valladolid
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