Suspendida la vista por estafa a mendigos al negarse Verdugo a defender al acusado
El juez lo notificará al Icava para posible sanción / El letrado sostiene que era lo hablado con su ex cliente
El acusado de estafar a mendigos, Antonio María R. A. y el abogado Jesús Verdugo, ayer, antes del juicio.-EUROPA PRESS
En una contingencia inédita en la Audiencia de Valladolid –que un abogado renuncie a defender a un cliente, en el mismo acto del juicio– el tribunal provincial suspendió ayer la vista oral contra Antonio María R.A., acusado de estafar a mendigos, parados y amigos y para el que la fiscal pide 9 años de cárcel, por la «injustificada» motivación para no realizar la representación legal del reo en la vista.
El juicio estaba previsto para cuatro sesiones, hasta el viernes, pero se suspendió de forma abrupta antes de su inicio ante la negativa del abogado Jesús Verdugo a defender a su cliente por una «pérdida de confianza», según explicó más tarde a los medios, aclarando que el desencuentro era «mutuo».
Verdugo, ex decano de los abogados de Valladolid, había notificado el pasado 26 de marzo a la sección cuarta de la Audiencia de Valladolid que renunciaba a la defensa, pero tres días más tarde el tribunal contestó que no admitía la renuncia. Y con este rechazo daba por hecho que la vista oral se celebraría con normalidad.
Pero todo salió mal. Verdugo llegó a la sala con una toga como único adminículo, y dejó claro que no le iba a representar a Antonio María R.A., a pesar de que el acusado afirmó que no le importaba afrontar el juicio con Verdugo como letrado.
En ese momento se produjo el choque de trenes entre el presidente del tribunal, José Luis Ruiz Romero, y Jesús Verdugo y terminó con la comunicación del juez de que iba a trasladar al Colegio de Abogados de Valladolid (Icava) la renuncia injustificada a la defensa para que determinara si es susceptible de medida disciplinaria. Ruiz Romero precisó que era la «primera vez» que esto ocurría.
Actitud «premeditada»
«Es la primera vez que nos encontramos ante una situación como esta derivada de un colegiado con gran experiencia, veterano y además ex decano del colegio de abogados», inició el discurso Ruiz Romero.
El magistrado cargó contra la «postura contumaz» de negarse a defender al acusado, decisión que, aseguró, hizo «mella» en el tribunal, todo ello porque consideró que fue una actitud «premeditada» al acudir al plenario «sin ningún tipo de apunte, carpeta o algo que le pudiera servir para celebrar el juicio», se quejó el presidente de la sección cuarta de la Audiencia.
Por ello, resolvió «con todo el dolor del corazón» por la relación profesional que le une a Verdugo , dar cuenta «nuevamente al Colegio de Abogados por si considerase que se ha incurrido en una acción disciplinaria», afirmó. Suspendido el juicio, Ruiz Romero, dio al acusado un plazo de tres días, a contar desde hoy miércoles, para nombrar un nuevo letrado, o se le nombrará uno de oficio.
Ruiz y Verdugo han tenido más de un momento tenso en sesiones de juicio. Pasó en el juicio de Tomás A.A., condenado por la muerte de Sebitas y celebrado en enero, aunque no fue a más.
Ayer sin embargo, el letrado se fue con una amenaza de sanción disciplinaria, aunque se mostró aparentemente tranquilo. Recordó que era algo consensuado con su ex cliente por haber perdido la confianza de forma mutua. Así, manifestó que había renunciado a la defensa el día 26 de marzo, y el 29 recibió una providencia del tribunal diciendo que no había lugar a la renuncia conforme a lo dispuesto en el artículo 553 4º de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
«Ruiz Romero se basa en una renuncia injustificada, ya que no se podía acreditar la falta de confianza. La pregunta es: ¿Se puede acreditar una pérdida de confianza? Yo la perdí. He comunicado que no iba a defenderle de ninguna manera. De momento somos libres e independientes», respondió.
Del mismo modo, aseguró no tener miedo a un tirón de orejas del Colegio de Abogados. «No pueden tomar ninguna medida deontológica porque es la renuncia a una defensa. El tribunal puede considerar no justificada y yo daré las justificaciones si las pide el Icava», agregó el letrado. Según afirmó, el acusado estuvo en su despacho hace diez días y le dijo que no creía en la prescripción que había alegado y que no tenía al día un tema de una tarjeta American Express. Le dije que lo haría en los últimos remates. Posteriormente me lo encontré por la calle y me dijo que debía dejarlo y que no le convencía lo que le dije. Abiertamente le respondí: ¿Quieres que renuncie? y me contestó: ‘Sí, creo que es lo mejor’».