Gitanas ‘sin filtros’ contra los estereotipos
La exposición ‘Miradas de mujeres gitanas’ demanda a través de la fotografía una visión libre de prejuicios

Un hombre observa dos de las fotografías expuestas en el Centro Municipal de la Igualdad.-J.M. LOSTAU
Un ojo con prejuicios es capaz de construir, con los cimientos de los estereotipos, una imagen de la mujer gitana cuando la ve pasear por la calle; un castillo de naipes que vuela por los aires cuando se mira más allá. Detrás de una mirada se levanta una trabajadora, una madre, una hija, una estudiante, una deportista... una mujer. Todo eso detrás de dos pupilas que destilan fuerza suficiente para romper con los prejuicios y los estereotipos, dos enemigos con los que se quiere luchar con la exposición ‘Miradas de mujeres gitanas’ que acoge el Centro Municipal de la Igualdad.
Sheila, Judith, Santa, Cristina, Lidia, Rocío, Estefanía, Lidia, Reyes, Andrea, Samanta y Susana; una docena de rosas a los ojos de los visitantes de esta exposición gratuita que estará abierta durante todo el mes (en horario de 9 a 14 y de 17 a 20 horas) y en la que, a través de nueve fotografías, se podrán acercar a la figura de la mujer gitana.
«Son mujeres que han querido visibilizarse y que tienen una historia que contar. Una historia de superación, de romper barreras. Cuando alguien ve a una mujer gitana presupone cosas y ellas quieren romper con esas miradas prejuiciosas», explica Lola Villarubia, coordinadora de la Fundación Secretariado Gitano. Ella, junto a su compañera Carmen Giménez, técnica de igualdad, ponen voz a una demanda general entre la mujer gitana:«Queremos que nos miren con una mirada más sincera: los estereotipos nos impiden que vean lo que realmente somos: trabajadoras, estudiantes... mujeres», subrayan.
De esta manera, las doce modelos se pusieron ante los objetivos de Lutton Gant, los integrantes del taller fotográfico El Carrusel, de Paco Heras, o de los fotógrafos de Photogenic para mostrar «la diversidad de las mujeres gitanas. No todas somos iguales, Es cotidiano hablar de las mujeres gitanas y decir que son guapas o que tienen unos ojos bonitos, pero hay mucho más detrás», explican.
Cada fotografía está acompañada de una frase que las identifica. «Donde termina el esfuerzo comienza el trabajo», de Lidia o la contundente «Orgullosa de ser quien soy» de Reyes, son algunas de las reflexiones que permiten rascar la superficie de la figura que se ve pasear, pero que pocos se paran a estudiar.
La exposición se vistió ayer de largo para su presentación, en la que contó con la presencia de la concejala de Educación, Infancia e Igualdad, Victoria Soto. El pequeño hall del Centro Municipal de la Igualdad es este mes una pasarela para que la mujer gitana se reivindique.
La presentación se nutrió con la visualización del videoclip Telarañas, perteneciente a la campaña Gitanas en Estéreo; un canto a la libertad y a la igualdad firmado por la garganta de las artistas Marina Carmona y Soleá Morente, que se ha convertido en un himno que bien podría convertirse en la banda sonora del próximo Día de la Mujer. En torno a ello, se armó una mesa redonda, en el que las mujeres gitanas intercambiaron sus pasiones y experiencias. La organización de la exposición brindó, además, un buzón para que cada uno de los invitados metiera la frase de la canción que más le gustara.
El acto sirvió para recordar que existen «Mil motivos para conocer a las mujeres gitanas, mil motivos para defender los derechos de todas las mujeres».