La dueña de Vibolid captó el 90% del dinero estafado sin tener licencia ni seguro

Los afectados temen que se declare insolvente y anuncian que podrían pedir la responsabilidad subsidiaria de la Junta / La acusada declara que entró en quiebra y acabó pagando reservas de viajes con otros depósitos

La acusada Julia María Á. H., declara ante la fiscal y los dos abogados de la acusación particular.-J.M. LOSTAU

Publicado por
Íñigo Arrúe
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La dueña de la agencia de viajes Vibolid, que estafó supuestamente 53.485 euros a 40 clientes con reservas y pagos completos de viajes que nunca llegaron a contratarse por la agencia, captó el 90% de esta cantidad en unas fechas en las que no contaba ni con seguro ni con licencia de actividad.

Así lo recordó ayer Feliciano Trebolle, presidente de la sección segunda de la Audiencia de Valladolid –tribunal que juzgará a Julia María A.H. hasta el jueves– al apuntar que recibió y firmó hasta tres notificaciones en el primer semestre de 2014 sobre su situación ilegal de carencia de póliza de seguro por responsabilidad civil y de licencia.

Julia María cerró la agencia del número 170 del paseo de Zorrilla a primeros de agosto de 2014, pero entre marzo y agosto de ese año entró en una captación frenética de depósitos aún a sabiendas que su negocio había entrado en quiebra y que no contaba con seguro ni licencia. De las 40 entregas de dinero reclamadas, más de 35 se hicieron desde marzo de aquel año.

Trebolle le mostró tres documentos. Uno, fechado el 7 de marzo de 2014 en el que la aseguradora comunicó a la Junta que la acusada no tenía seguro, ya que había vencido su póliza con Catalana de Occidente;otro de 3 de mayo, una notificación del expediente que abrió la Junta por no mantener vigente la fianza del título de la licencia, y otro de 21 de julio con la notificación de la resolución adoptada sobre la carencia de licencia para ejercer.

Pero Julia María, dura y firme en todo momento a la hora de reconocer los hechos, aseguró que solo reconocía su firma en el tercer documento exhibido. Es más, aseguró que Catalana de Occidente, por vía telefónica, le concedió una prórroga de la póliza hasta septiembre de 2014 y que solo se enteró de que Vibolid ya no tenía licencia hasta que le llegó una carta en 2016 remitida por la Junta cuando la agencia ya llevaba dos años cerrada.

Más de 80.000 euros

Pero la prueba definitiva de que Julia María carecía de seguro la aportó el acusador particular que representa a 39 de los 40 afectados, al reconocer que la posibilidad de recuperar el dinero puede llegar a ser remota si se declara insolvente.

«La posibilidad es escasa», admitió el abogado. Los afectados le reclaman 82.471 euros por los 53.485 euros que se apropió, más otros 28.986 euros en concepto de responsabilidad civil, intereses y costas, además de seis años de prisión, la misma condena que interesa la Fiscalía.

«Julia María era consciente de que carecía de seguro porque en marzo de 2014 no renovó la póliza y la licencia estaba bloqueada a través de un procedimiento administrativo. Nos imaginamos que ella se declarará insolvente y a ver si logramos recuperar el dinero en un posterior proceso en el que derivemos responsabilidad a la administración», concluyó el letrado.

No es la primera vez que la acusación particular reclama el nulo celo de la Consejería de Turismo a la hora de ejecutar el cierre de la agencia tras constatar que no tenía licencia. Una de las acusaciones pidió que fuera condenada como responsable civil subsidiaria en el capítulo indemnizatorio. Sin embargo tal petición fue desestimada por el Juzgado de Instrucción en 2016.

Falta de liquidez

La acusada aseguró que llevaba en el sector del turismo desde 2008 y después de haber trabajado para empresas como Iberia, Halcón o Marsans, tomó las riendas de la antigua Viajes Bódalo Valladolid como empresaria en 2012.

[Ese año fue condenada a un año y medio de cárcel por quedarse con 28.000 euros de una pareja que contrató su boda en Bali –para ellos y otros 15 invitados– y se quedaron sin enlace y sin el dinero aportado. Como la pena fue inferior a dos años y carecía de antecedentes, no fue a la cárcel y siguió operando].

Y a lo mandos de esta agencia, aseguró que en 2014 entró en una espiral de «falta de liquidez» por la competencia de precios de las grandes operadoras y por la quiebra de aerolíneas que hicieron copartícipes a las agencias en la asunción de gastos, lo que le llevó a cerrar la tienda en agosto, y, antes, le supuso un problema renovar el seguro y hasta tenía problemas para los pagos del día a día. «Llegué a pagar unas reservas con otras», dijo para recalcar que los depósitos nunca fueron a su bolsillo.

Cargando contenidos...

Julia María insistió en que bloqueaba «todas las reservas»;se quejó de que muchos clientes se sumaron a la denuncia al leer su detención en la prensa, y recalcó que muchos billetes no se acabaron de entregar porque solo había una pequeña señal. «Con 100 euros de señal no se cubre un viaje de 2.000 euros», dijo.