Diario de Valladolid

EL ESCÁNDALO CIFUENTES LLEGA A CASTILLA Y LEÓN

Un profesor de la UVA dice ahora que le falsificaron tres firmas para el máster de Cifuentes

Alfredo Allué, docente de Derecho Constitucional y amigo del polémico director del máster, reconoce que los documentos de convalidación del máster aparecen con sus rúbricas falsificadas / En su situación afirma estar la catedrática de la Usal, Ángela Figueruelo Burrieza

Alfredo Allué Buiza y Ángela Figueruelo Burrieza-E. M.

Alfredo Allué Buiza y Ángela Figueruelo Burrieza-E. M.

Publicado por
FELIPE RAMOS / ELSA ORTIZ / VALLADOLID
Valladolid

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Seis firmas de profesores, cinco de ellas falsificadas, validan la supuesta convalidación de tres asignaturas del cuestionado máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, en 2012. Enrique Álvarez Conde, el director del máster;Cecilia Rosado y Clara Souto son tres nombres ya conocidos en esta historia. Junto a ellos, aparecen los de Alfredo Allué Buiza, Ángela Figueruelo Burrieza y Laura Nuño, la subdirectora del Instituto de Derecho Público que presentó su dimisión ayer.

Pues bien, ahora prácticamente un mes después de saltar el escándalo del ‘caso Cifuentes, un profesor de la UVA Alfredo Allúe Buiza reconoce que le falsificaron tres firmas, con las que se certificó el aprobado de la máxima dirigente ‘popular’ de la Comunidad madrileña.

Alfredo Allúe, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Valladolid, asegura en declaraciones a EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN, que no se percató en su momento de que se trataba del máster en el que él había dado clase. Una laguna de memoria que se produce pese a que Allué Buiza explica que, cuando el escándalo se destapa, comenta la polémica como un ciudadano más. «Ni siquiera se me pasó por la cabeza que yo había estado en ese máster, puesto que doy muchas clases y esto ocurrió hace siete años», confesó el profesor de Derecho Constitucional de la UVA.

Es más, Alfredo Allué puntualiza que fue el viernes pasado cuando, tras una llamada de un medio de comunicación, Allué repasó su currículum y su disco duro comenzó a funcionar. «Me dí cuenta de que había impartido clase en este máster una vez que eldiario.es contacta conmigo. Fui profesor visitante y mi relación con ese posgrado fueron cuatro horas seguidas en un solo día. Viaje a Madrid, comí, dí la lección, cené y volví», relata este docente para después detallar que esto se produce el viernes 21 de octubre de 2011.

Allué se retrotrae a esa jornada para concretar que entonces nadie le dijo que Cifuentes estuviera matriculada. «Aunque me lo hubieran dicho, yo tampoco tendría por qué conocerla dado que en aquella época era vicepresidenta de la Asamblea General –lo que realmente era Cifuentes en ese momento era delegada del Gobierno–. Yo creo que no estaba, creo», destaca el profesor de la UVA, quien recuerda que faltó «mucha gente» a su clase puesto que «debían ser unos 40 alumnos matriculados y allí había una docena».

El acta de convalidación del alumnado del posgrado desvelada, en la que Allué figura como miembro de la Comisión de Garantía de Calidad, data del 24 de mayo de 2012. Y es ahora cuando este docente de Derecho Constitucional y amigo del polémico director del máster reconoce que los documentos de convalidación del máster aparecen con sus rúbricas falsificadas.

Resulta curioso, según detalla este profesor de la UVA, que«la pertenencia a la comisión puede incluso ser probable, porque eso es algo que ni te dicen: hace falta un profesor de fuera y te meten». Eso sí, rechaza tajantemente haberse reunido en dicha jornada. «Yo no he vuelto a estar en la Rey Juan Carlos hasta unas oposiciones en 2017. He mirado mi agenda y el 24 de mayo pedí un día por asuntos propios», asevera Allué Buiza, quien a renglón seguido matiza que es «muy fácil» comprobar si estuvo o no. Bastaría, a decir de sus palabras, con mirar «los trenes, las dietas y las transferencias por las mismas» que le deberían de haber efectuado desde la Universidad aquel día.

«Perfectamente podría haber acudido a una reunión de garantías y haber rubricado un acta verdadera, que hubiesen cambiado una vez que yo me vuelvo a Valladolid al finalizar la reunión», baraja Allué. Pero descarta esta opción porque «la firma es radicalmente falsa».

La preocupación del profesor de la UVA, tras conocer la existencia del documento, fue que alguien le hubiera enviado por correo «una serie de papeles a firmar» y él haberlo hecho sin darse cuenta. «Evidentemente eso tampoco ha sido. No hace falta siquiera que yo aporte una rúbrica auténtica porque un perito calígrafo ya ha dicho que clarísimamente que es falsa, matizando que hay cosas que son tan burdas que no requieren ser cotejadas», sentencia. Asimismo, añade que e acaban de hacer llegar también otros dos documentos en los que aparece su firma. «Y entre las tres no se parecen en casi nada», asevera.

Para Allué, la «película que hay montada» se resume en «una falsificación continúa de una serie de profesores que con buena fe y voluntad han colaborado como visitantes en un máster impartiendo sus clases sin preocuparse de nada más porque, en principio, no tenían que hacerlo».

El docente vallisoletano reconoce que la Universidad Rey Juan Carlos cuenta con «firmas auténticas» suyas dado que formó parte de tres tribunales de oposiciones en los que firmó papeles que han quedado allí. «Es muy probable que en estos expedientes hayan cotejado mi firma para inspirar, más o menos, en ella la falsa. Pero es una chapuza», sentencia al poner como ejemplo que la letra z aparece igual escrita en distintos nombres.

«Somos unos cuantos profesores manipulados. ¿Por qué? No tengo ni idea. No puedo poner la mano en el fuego por nadie. Solo puedo decir que en la Rey Juan Carlos he tenido relaciones muy buenas. Siempre funcionas con buena fe sin pensar en que te la pueden colar», apunta Allué, para quien esta situación es «un poco dolorosa tanto a nivel personal como en los vínculos entre docentes».

El profesor de la UVA tiene el caso puesto ya en manos de su abogado, con quien ayer mismo se reunió para determinar qué medidas judiciales toma. «Posiblemente hagamos un requerimiento a la Universidad. Yo, desde luego, pienso acudir como parte perjudicada de esta historia», concluye.

Lo más curioso es que este profesor de Derecho Constitucional no se percatara de que había estado en ese máster ni siquiera al ver en los medios el nombre de su director, Enrique Álvarez Conde, amigo suyo, según las fuentes de la Universidad consultadas por este periódico, y también de la catedrádica de la Universidad de Salamanca, que fue quien les llama para ser profesores del máster.

Un director de la UVA

Enrique Álvarez Conde tiene, además, relación con Castila y León y con la Universidad de Valladolid. El polémico director del máster de Cifuentes nació en Matilla de Arzón (Zamora) y es licenciado y doctor en Derecho Constitucional por la UVA, donde ejerció como profesor de Derecho Político en régimen de dedicación exclusiva, durante los cursos académicos 1974 y 1975, año en el que fue contrado por el Colegio Universitario de Alicante, adscrito a la Univesidad de Valencia.

En la misma situación, consultando si interpone acciones judiciales, se encuentra Ángela Figueruelo Burrieza. La catedrática de Derecho Constitucional de la Universidad de Salamanca (Usal) comparte testimonio con Allué. «Esa no es mi firma ni mi letra», indica tras conocer el acta. Según declaraciones recogidas por eldiario.es, Figueruelo aseguró desconocer en qué consiste la Comisión de Garantía de Calidad y señala que en ningún momento fue avisada del uso de su firma. «No sospechaba ni por lo más remoto que en nombre de otra persona se firmaban documentos sin hacérselos llegar a la afectada», apunta.

Aunque pertenece al Instituto de Derecho Públicado de la Universidad Rey Juan Carlos, cuyo sello aparece en las actas mencionadas, la catedrática de la Usal asegura que nunca impartió asignaturas en el posgrado cursado por Cifuentes. «He ido para dar conferencias dentro de la legalidad más absoluta», sentencia.

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