El Defensor del Paciente denuncia la incineración de un feto sin permiso
Pide la Fiscalía que se investigue por qué el aborto fue cremado en el Hospital Clínico

Entrada de urgencias del Hospital Clínico de Valladolid.-PABLO REQUEJO
La Asociación El Defendor del Paciente se ha dirigido en fechas recientes a la Fiscalía de Valladolid para que, de oficio, abra una investigación y depure las responsabilidades correspondientes por la incineración del cadáver de un feto sin autorización de sus padres en el Hospital Clínico Universitario.
De hecho, Diego y Ana, padres del bebé fallecido, estaban citados ayer jueves en el Hospital Clínico de Valladolid, donde han sido informados de que alguien se ha saltado el protocolo del hospital y de que no pueden recibir más explicaciones de lo ocurrido.
«Nos han dicho que tomemos las medidas que creamos convenientes, que no tienen las cenizas y no hay nada», refieren los padres en la carta de denuncia, según informaron a Europa Press fuentes de la asociación.
Los hechos se remontan al 10 de enero, cuando Ana L.V.G. ingresó en Urgencias del citado centro para dar a luz. Su marido explica que sobre las 22.30 ó 23.30 horas de ese día recibió la notificación de que su bebé había muerto, sin más explicaciones, hasta que finalmente le indicaron que la niña había llegado asfixiada por el cordón.
«No sabía que hacer, quería ver el cuerpo de mi hija. Volví el viernes 12 de enero con la hoja del certificado de pareja de hecho, pregunté en información que quería ver el cuerpo de mi bebé y los motivos de su fallecimiento», relata el padre de la pequeña, quien tras numerosas vicisitudes e intentos de ver el cuerpo de la niña explica que éste fue finalmente incinerado sin autorización de sus progenitores.
La asociación reveló su propósito de entrevistarse con los padres de la bebé a fin de conocer los detalles de lo ocurrido y poder ejercer como acusación particular. Por de pronto, el colectivo ha remitido ya a la Fiscalía la carta de denuncia de los afectados para que se abra una investigación de oficio.
Desavenencia familiar
La dirección del Hospital Clínico Universitario respondió ayer a las críticas lanzadas por la asociación defensora del paciente y defendió la correcta actuación en el proceso que concluyó con la cremación, circunstancia que desde el centro se atribuye a una «disfunción en la información» achacado a «desavenencias familiares» de la pareja.
A través de un comunicado, fuentes del Clínico de Valladolid especifican que la paciente fue captada el 22 de diciembre pasado por el Servicio de Paritorio del Clínico, siguiendo un embarazo absolutamente normal. «Se le realizó su historia clínica y ella manifestó expresamente que no tenía pareja y que los apellidos del bebé iban a ser los suyos, amparándose en la Ley de Autonomía del Paciente», aseguran desde el Clínico.
No fue hasta el 10 de enero cuando la madre ingresó en el centro con diagnóstico posterior de feto muerto por prolapso de cordón, ante lo cual la paciente pidió expresamente que no se diera información a nadie excepto a sus hijos. Se indujo el parto y se obtuvo una criatura abortiva, lo que se comunicó al registro de criaturas abortivas, siguiendo en todo momento la legislación vigente.
Tras el parto se agravó el estado general de esta paciente, que tuvo que ingresar en la UCI durante cuatro días, «por lo que no pudo ponerse de acuerdo con el resto de su familia, que por su lado no autorizaba el estudio necrópsico de la criatura abortiva, que permaneció cinco días en el depósito del Clínico hasta que fue enviada a incinerar, como se hace habitualmente en estos casos», apuntaron desde la Dirección del Hospital Clínico Universitario.
«Las desavenencias familiares obligaron a la trabajadora social a múltiples contactos con la familia, estableciéndose dos circuitos de información ante los múltiples cambios de opinión, lo que ha podido provocar una disfunción en la información», aseguran las mismas fuentes, que insisten en que, por tanto, «el Hospital ha seguido en todo momento las actuaciones habituales ante un resto abortivo y ha garantizado y, sobre todo, ha protegido los derechos expresados por la paciente».
Todos los medios
«Se pusieron todos los medios para tratar de evitar el lógico dolor de la familia, pero las citadas desavenencias familiares -ya reflejadas desde diciembre- han sido las que han causado toda esta situación, absolutamente inusual ante una situación perfectamente regulada por ley», concluyeron desde el colectivo de apoyo a los usuarios de la sanidad pública.