HOMENAJE / 20 ANIVERSARIO
Valladolid guarda silencio en memoria de Miguel Ángel Blanco

-ICAL
Representantes de todos los grupos del Ayuntamiento de Valladolid, con su alcalde a la cabeza, de la Diputación Provincial, Delegación del Gobierno y Cortes de Castilla y León se concentraron hoy en la Plaza Mayor donde guardaron cinco minutos de silencio en memoria y recuerdo del concejal del PP de Ermua Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA hace veinte años.
A las puertas del consistorio, asistieron al acto convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias, el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, concejales de todos los grupos representados en la institución -PP, PSOE, Toma la Palabra, Si se Puede y Ciudadanos-; el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero; la delegada del Gobierno, María José Salgueiro; la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente; el presidente del PPCyL, Alfonso Fernández Mañueco; el secretario autonómico, Francisco Vázquez, y el portavoz parlamentario, Raúl de la Hoz, entre otros.
Tras los cinco minutos de silencio, en un día con una temperatura ya elevada al mediodía, el alcalde de Valladolid puso como ejemplo la unidad de los grupos municipales en la lucha contra el terrorismo y en el recuerdo de las víctimas y rechazó “polémicas absurdas”, en referencia a lo sucedido en Madrid. “La ciudadanía de Valladolid se puede sentir orgullosa de sus representantes”, afirmó, a la vez que recordó la unanimidad para que una calle de la capital se llame Miguel Ángel Blanco.
La delegada del Gobierno en Castilla y León, María José Salgueiro, manifestó que el asesinato del joven concejal del PP de Ermua fue un momento histórico y un antes y después en la lucha contra el terrorismo, cuyo espíritu abogó por que se extienda y mantenga.
En declaraciones posteriores en la sede del PPCyL, Alfonso Fernández Mañueco defendió que todas las víctimas del terrorismo son un ejemplo para la sociedad española y calificó de “vil asesinato a cámara lenta” la ejecución del concejal popular, después de la liberación del José Antonio Ortega Lara.
Fernández Mañueco manifestó que el ‘espíritu de Ermua’ ganó la calle a los violentos y a los que no creen en la democracia y subrayó la necesidad de realizar pedagogía sobre el significado de las víctimas del terrorismo y su recuerdo, al haber llevado la “carga más dura” de la violencia. El alcalde de Valladolid agracedió la asistencia al acto de la delegada del Gobierno, María José Salgueiro, y de la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, entre otras autoridades.