Rebajas para paliar la falta de ventas
Los comerciantes creen que la campaña superará en un 2% las cifras del pasado año y ayudará a mejorar los datos de los últimos meses, en los que se ha anotado una caída del 5%

Un grupo de jóvenes pasean junto a los comercios situados en la calle Constitución.-J.M.LOSTAU
Los comerciantes se muestran optimistas de cara a la campaña de rebajas de verano que comenzará en los próximos días. A pesar de la prudencia a la hora de hacer previsiones, desde el sector confían en lograr un incremento de las ventas que sea hasta un 2% superior a las cifras alcanzadas en el pasado año. Este repunte ayudaría a mejorar el consumo después de los últimos tres meses en los que, especialmente en el caso del pequeño comercio, no se han anotado buenos resultados, llegando a registrarse hasta un 5% menos de ventas.
La temporada de rebajas, que ya no cuenta con periodos oficialmente establecidos sino que son fijados según los criterios de cada comerciante, se iniciará el próximo viernes 30 en grandes cadenas como El Corte Inglés (que espera unos 60.000 clientes en Valladolid a lo largo del primer día) e Inditex, mientras que en el resto de establecimientos lo harán un día más tarde, el 1 de julio. Desde la Agrupación Vallisoletana de Comercio (Avadeco) reclaman «la recuperación de los periodos de rebajas de forma que se establezcan días de inicio y finalización como sucede en la mayoría de los países de Europa» ya que «la falta de un calendario está generando confusión entre los consumidores y entre los propios comerciantes».
Esta falta de periodos concretos genera molestias a los clientespuesto que puede darse el caso de que adquirieran un artículo y que, al día siguiente, esté ya rebajado; mientras que para los vendedores esta situación supone la adaptación a unos márgenes de beneficios que son cada vez más ajustados al tener que poner en marcha medidas que les equiparen a la competencia. «No podemos estar permanentemente de promoción» al tratarse de una posición que «nos puede conducir a la ruina», señalan desde Avadeco y recuerdan el cierre de cadenas como Blanco, un ejemplo que evidencia que «la agresividad en los precios y el descuento permanente no es sostenible».
Los comerciantes reclaman que se vuelva a fijar un día concreto que dé incio a la temporada de rebajas, que podría establecerse el 1 de julio en el caso de los descuentos estivales y el 2 o el 7 de enero para los de la temporada de invierno. El presidente de la Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva ), Javier Labarga, apunta que lo ideal sería que las rebajas de verano dieran comienzo «la primera semana del mes de julio» para así no forzar a los comerciantes a mantener constantemente las reducciones en los precios.
La época de rebajas se prolongará durante los meses de julio y agosto, abarcando un total de 60 días. Las agrupaciones de comerciantes esperan un desembolso por persona similar al del pasado verano aunque prevén «unas ventas ligeramente superiores». En general, los descuentos rondarán el 20% y el 30%, unas reducciones que podrán ser aún mayores a partir de las denominadas ‘segundas rebajas’ cuyo inicio se marca tres semanas después del pistoletazo de salida inicial.
Los sectores en los que tradicionalmente se producen el mayor número de ventas durante los meses de rebajas son el textil y el del calzado, además de en los artículos relacionados con la playa y la montaña, ya que, en el caso de estos últimos, los clientes aprovechan los descuentos para comprarlos antes de las vacaciones. A partir de las segundas rebajas o ya de cara al periodo final, que coincide con la última quincena de agosto, son los productos de menaje del hogar, muebles y electrónica sobre los que se nota también un aumento de la demanda.
«A pesar de la incertidumbre e incluso pérdida parcial del atractivo, a consecuencia de las permanentes promociones, el concepto de rebajas sigue teniendo tirón y dinamiza las ventas, por ello debe corregirse para no perderlo» porque «el consumidor tiene que percibir la ventaja que supone comprar en rebajas y, además, comprar artículos de temporada», indica Avadeco. Se calcula que más de un 75% de los vallisoletanos compran en rebajas, siendo los jóvenes los mayores consumidores con una facturación cercana a los 40 millones de euros.