LA ESPUELA. MANUEL SIERRA - PINTOR Y MURALISTA
«La España de Rajoy está llena de grises, es una pintura sopazas»
Pinta y dibuja desde los 12 años (Villablino, León; 1951) pero no fue hasta finales de la década de los 70 cuando decidió dedicarse exclusivamente a la pintura al prohibirle «los franquistas» volver a la Universidad. Sus murales dan color a cientos de ciudades. Vive y trabaja en su taller de Simancas (casa comprada a Gabino Gaona) y no se muerde la lengua a la hora de hablar de política.

PINTAR A PUÑETAZO LIMPIO. Unos guantes de boxeo recuerdan su época como púgil. Aunque los golpes más críticos los realiza con su pincel. «La ironía es un arma bueno, aunque en ocasiones, un par de mamporros, tampoco viene mal», bromea.-J. M. LOSTAU
Pregunta .- Dice que cada vez le gustan menos las entrevistas.
Respuesta - Me pongo nervioso. Tengo la sensación de sobreexposición.
P .- Qué curioso, un pintor sobreexpuesto.
R .- (Risas). Así es.
P .- ¿Cómo puede vivir sin móvil?
R. - Con paciencia para los demás. Para mí no es un problema. Niego esa atrocidad de estar controlado todo el día.
P .- Nació en Villablino. ¿Cómo ve el tema de los mineros?
R .- Con el problema de saber que la mina tiene los días contados, pero sabiendo que es un modelo de producción caduco y que hay que acabar con él pero sin romper con toda la estructura vital, familiar y laboral de todos los que están en la mina. Hay que buscar una alternativa, y si no, pues seguir y apoyar a los trabajadores.
P .- Vecino de Babia. ¿Es mejor estar en Babia o vivir la realidad?
R .- Pues dada la que está cayendo, sí. Pero no la Babia estupenda de los Reyes, sino la de los pastores que se iban a la dehesa de Extremadura y dejaban a su familia allí. Por eso estaba con su mente en Babia.
P .- La imposibilidad de seguir en la Universidad por razones políticas, ¿le hizo un favor?
R .- Sí porque me echó de lleno en los brazos de la pintura, me enseñó a ver las cosas más claras. Con motivo de los últimos latigazos del franquismo se luchó desde la Universidad y trajo consigo su cierre. Yo estaba implicado y eso me impidió volver. Por eso no acepto lo de ‘Fachadolid’. Esta ciudad fue y es muy roja.
P .- En una ocasión dijo: «Soy un pintor que tenía que haber sido escritor». ¿Qué le hubiera gustado escribir?
R .- El día antes de terminar el mundo. Y el despertar de alguna persona que se haya quedado oculta, que aparece como aquel dinosaurio que sabe que es su último día.
P .- ¿En Simancas hay musas?
R .- Hay silencio y paisaje. Y el espíritu de tantos autores que están y han pasado. Y eso deja poso.
P .- Lo de decir de usted que es un pintor nacido de la calle, ¿es un piropo?
R .- Sí, para mí sí. De la calle y para la calle.
P .- Ahora está de moda eso de tener marca propia. Usted lo consiguió hace tiempo.
R .- No es lo que haya pretendido, vino por añadidura. Si te dedicas solo a esto, crees en ello y te expresas con sinceridad, acabas siendo un narrador con lenguaje propio. He logrado pintar lo que me da la real gana, bueno lo de real quítalo. Lo que me da la gana.
P .- ¿Ha trabajado mucho por amor al arte?
R .- Desde luego. Por amor y al arte.
P .- ¿Qué le da color ahora mismo a la vida de Manolo Sierra?
R .- Creer que todo es posible todavía.
P .- Famosos son sus paisajes de Castilla. ¿Le duele Castilla?
R .- Es una frase literaria, pero yo creo que nos tiene que doler todo lo que suene a injusticia y mal repartición de la riqueza. No me duelen sus paisajes, pero me duele la situación de despoblamiento.
P .- ¿De qué color está pintada ahora mismo España?
R .- Quiero verla de un clavel encendido, como la canción de Lole y Manuel. Creo en que todavía hay muchos tonos de rojo por verse. En una estrella fulgurante de larva ardiente.
P .- Si tuviera que hacer una pintura sobre la política de Rajoy, ¿cómo sería?
R .- Con muchos tonos grises. Y una pintura balbuceante, una pintura sopazas.
P .- ¿En los últimos tiempos, ¿Valladolid pinta mejor?
R .- Creo que sí, pero no hay que olvidar que, jugamos todos o se rompe la baraja. El resultado de que ahora sea una ciudad justa, amable y generosa depende de todos. Hay que aunar esfuerzos. Digamos que si Valladolid toma la palabra si se puede.
P .- ¿Cuál es la mejor pintada callejera que ha visto?
R .- Hace muchos años en Puerta Cerrada en Madrid, cerca de la zona de los Austrias. Fueron mis primeros murales y me dejaron impactado. Ahí descubrí que era una de las mejores formas de expresarse. Es la mejor manera de convertir en arte zonas residuales, como por ejemplo Arco de Ladrillo, que a efectos de porquería es impresionante. Hay que hacerlo por sistema.
P .- ¿Los grafitis es al arte lo que las marchas militares a la música clásica?
R .- Para nada. Hay chicos jóvenes que manejan los sprays de maravilla. Ellos son también narradores.
P .- ¿Qué mural es el niño de sus ojos?
R .- Uno que hay en Villablino en la casa de la pintura. Iluminado por una luz y donde cuento la historia de la tierra, montaña y del río Sil. Donde la gente que dejó la vida en las cunetas por ser republicano. También me gusta el de la recuperación de la memoria histórica, (Mural de los Huesos en Tudela) en memoria de la gente asesinada y no encontrada que está por los pinares. Y por último, el mural tan machacado de la calle Ruiz Hernández. No solo por el resultado, sino por ser murales colectivos.
P .- ¿Qué mural le ha queda por pintar?
R.- El de la barbaridad del tiempo que viene. Expresar de manera muy agresiva que llega un tiempo peor. Me gustaría contarlo antes de que pase y señalando quiénes son los responsables.
P .- El cartel del próximo Festival del Teatro de Calle es suyo. ¿La vida sigue siendo puro teatro?
R .- Sí. Se abre el telón saliendo de nuestra madre y vuelves al agujero, cerrándose. Y cuando te incineran, te echan una cortinilla.
P. - ¿Qué queda en su caja de pandora?
R .- La caja de pandora lleva abierta mucho tiempo y ahora se abre más. La Tercera Guerra Mundial está en marcha desde hace tiempo y contiene barbaridades mayores, sobre todo de alienación. Su intención es de hacernos creer que somos estúpidos, en el sentido de que no reaccionas cuando te ahostian. Pero estoy esperanzado porque creo que es posible hacerles un corte de manga a todos estos canallas del capitalismo salvaje, donde nos han quitado derechos laborales y sociales. Han logrado fijar el estado miedo.
P .- ¿El mural censurado es del que más se puede presumir?
R .- No. Pueden censurar uno que sea una mierda, y eso no es para presumir.