Diario de Valladolid

Cierra por sorpresa el hotel Marqués de la Ensenada tras 7 años abierto

El hotel La Mota, de Medina, regentado por los mismos empresarios, cerró el pasado día 15

Dos operarios cargan muebles del Marqués de la Ensenada en un camión.-J. M. LOSTAU

Dos operarios cargan muebles del Marqués de la Ensenada en un camión.-J. M. LOSTAU

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

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El hotel Marqués de la Ensenada, junto al Puente Mayor, el único de cinco estrellas en Valladolid capital, está desde ayer cerrado. Fue un cierre sin previo aviso, que cogió por sorpresa a los propios trabajadores -el hotel contaba con 15 empleados- a los que se comunicó por la mañana la decisión. De hecho, el establecimiento funcionó con normalidad durante la primera semana de Navidad y tuvo clientes hasta el día anterior.

El Marqués de la Ensenada se cierra apenas quince días después de que lo hiciera el hotel La Mota de Medina del Campo, uno de los establecimientos con más solera de la villa medinense. Dos cierres que tienen un nexo en común: los últimos regentes de ambos fueron los hermanos P.N.V. y A.N.V., empresarios con sede en Tarragona y con participación en múltiples sociedades.

En el caso del hotel La Mota, lo regentaron, en régimen de alquiler, hasta el pasado día 15 de diciembre. Tras 19 meses al frente, una orden judicial por impago del alquiler llevó al cierre del hotel, propiedad de una familia de Laguna. Con 44 habitaciones, en su última etapa trabajaban 7 empleados, a los que se adeuda el mes de noviembre y siguen a la espera de que se les notifique la baja. «Nos dijeron que nos iban a arreglar los papeles, pero seguimos esperando», dijo una de las trabajadoras. De hecho, todos los intentos para comunicarse con los hermanos N. V. tras el cierre han sido infructuosos.

En el caso del Marqués de la Ensenada, aterrizaron como regentes -como en Medina, mediante el pago de un alquiler al propietario, un empresario de Alicante- el pasado agosto, hace apenas seis meses. A mediados de este mes -las fechas coinciden con el cierre de Medina del Campo- terminó la etapa de los hermanos al frente del Marqués de la Ensenada, al parecer tras una orden judicial similar a la que llevó a cerrar el hotel La Mota. El propietario retomó las riendas y la recepción recibió instrucciones para no realizar más reservas hasta que ayer se les comunicó el cierre para realizar unas reformas.

Desde primera hora de la mañana, dos camiones del centro Reto, uno en la entrada principal, la que da a la Avenida de Gijón, y otro en la parte trasera del hotel, cargaron el mobiliario. Mesas, mamparas, muebles de época y hasta las puertas se llevaron los de la mudanza.

Entre el personal que se movía por el hotel mientras se cargaban los muebles en los camiones, una persona que dijo ser representante de una empresa explicó que se habían detectado filtraciones en el primer piso -por debajo del establecimiento pasa el agua del canal de Castilla antes de llegar al Pisuerga- y el hotel se cerraba durante un tiempo que no supo precisar para realizar obras de reforma.

Circunstancia que ni los empleados conocían y que no sonó muy convincente. Abierto hace siete años en lo que fue la antigua harinera La Perla, construida en 1841, el Marqués de la Ensenada contaba con 29 habitaciones, 7 de ellas suites.

En este tiempo, se produjeron varios movimientos en el accionariado hasta que el establecimiento pasó en agosto a manos de los dos hermanos empresarios de Tarragona.

Fuentes del sector no mostraron ayer mucha sorpresa por el cierre y apuntaron a la forma «peculiar» de llevar el hotel por parte de los nuevos regentes hasta hace quince días como la razón que ha llevado a esta situación. La historia, puede que efímera, de este hotel no empezó ya con buen pie.

La recalificación del suelo sobre el que se asienta el establecimiento, catalogado como industrial aunque pasó luego a tener uso hotelero, es una de las presuntas manipulaciones del Plan General de Ordenación Urbana de 2003, un caso por el que están investigadas 14 personas, entre ellas el concejal de Urbanismo de la época, Juan Antonio García de Coca.

Pese a que desde ayer no recibe clientes, la recepción del hotel funcionaba para anular la reservas, entre ellas de algunos participantes en la concentración motorista de Pingüinos, y avisar a los clientes del cierre del establecimiento.

Habrá que ver si, como se comunicó a los trabajadores, es para realizar reformas o se trata de un cierre definitivo.

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