SOCIEDAD
Priorizar la bici frente al turismo
La Policía Municipal abre sus puertas a los ciudadanos, que se interesan por la velocidad a la que saltan los radares o si la ingesta de medicamentos influye en un control de alcoholemia

Sala de pantallas de la Policía Municipal durante su jornada de puertas abiertas por la Semana de la Movilidad.-J.M. LOSTAU
Cada vez la gente es más amiga del coche. Los vehículos llenan las carreteras con el consiguiente aumento del ruido y de la contaminación, y tanto el medio ambiente como la salud pública sufren estos efectos negativos. Este el mensaje que traslada a los ciudadanos la Semana Europea de la Movilidad, que en Valladolid se extiende desde el 16 al 22 de septiembre.
En la jornada de ayer, el Centro de Control del Tráfico y Dependencias de la Policía Municipal abrió sus puertas a los ciudadanos, que fueron pasando por la sala de pase de lista, la de pantallas, el garaje, la galería de tiro y el gimnasio. Julia González, jefa de Policía Municipal de la localidad, dijo que muchos les asocian solo «a la papeleta rosa», pero que está segura de que las multas «no llegan ni al 90% de los actos que un policía realiza en una jornada». Desde luego, puesto que una grandísima parte de su trabajo está destinada a la seguridad, lo que ha hecho que esta localidad sea «una de las ciudades más seguras tanto en la Comunidad como a nivel nacional», explicó uno de los agentes. Valladolid fue el primer sitio de España en el que Policía Municipal y Nacional empezaron a trabajar juntos en el turno de noche. «Cuando llega una llamada va la Policía, sea del color que sea», concretó un agente.
Este mérito es aplicable también al tráfico. Como explica uno de los oficiales encargados de seguridad vial, «la configuración que tiene la ciudad ha ayudado mucho; con las rondas exteriores, la VA-30, prácticamente se ha eliminado del núcleo urbano el transporte pesado, y eso aligera el tráfico. Es una ciudad bastante fácil para vivir en cuanto al tráfico».
En cuanto a los accidentes, el mismo oficial destaca que desde que se instalaron los radares ha bajado bastante el nivel medio de la velocidad: «lo notamos en vías principales como Isabel la Católica. La mayoría de accidentes se producen por alcance y colisiones laterales; también ha bajado la gravedad de los accidentes gracias a los radares». En días especiales se refuerzan los controles, días como los de Ferias, aunque este año han pasado «sin pena ni gloria», lo cual es bueno, sentencia.
Los asistentes a la jornada se interesaron por la velocidad a la que saltan los radares, que es de 61 km/h en el caso de Valladolid «porque somos buenos», indica un agente. La cifra que establece Tráfico es de 57 km/h. Otra de las preguntas frecuentes tuvo que ver con la ingesta de alcohol al volante. «Un nivel superior a 0,64 mg/L es automáticamente un delito», indicó uno de los oficiales, que a la pregunta de si la ingesta de medicamentos influye en el resultado afirmó que no: «Los medicamentos pueden influir en los síntomas pero no en el aparato», sentenciando que «con dos cañas no das nada».
La jornada de ayer también acogió el ‘Parking day’, con la calle Cardenal Cisneros como escenario. «Es una actividad que organizan los colectivos sociales», explica Luis Vélez, concejal de Seguridad y Movilidad. «Se trata de visualizar un espacio que habitualmente está ocupado por coches y que en él se puede hacer otro tipo de cosas, se gana espacio para el peatón», concluyó.