El Ayuntamiento tiene bloqueados 7 M€ al superar el techo de gasto
El máximo para gastar este año está fijado en 163 millones, una barrera alcanzada al destinar tres millones a la compra de autobuses
Disponer de dinero y no poder gastarlo. Esto es lo que le pasa al Ayuntamiento de Valladolid con los 7 millones ‘sobrantes’ del superávit del pasado año. De los 28 millones de superávit, 20,6 se repartieron entre 120 proyectos para obras financieramente sostenibles, es decir asumibles, en los barrios y quedaron algo más de 7 millones pendientes, a la espera de incorporarlos al presupuesto para nuevas inversiones.
Son 7 millones de libre disposición que el Ayuntamiento tiene bloqueados al haber superado ya el techo de gasto previsto para este año, fijado en 163 millones de euros. Este parámetro fija el listón de gasto no financiero -no se incluye por tanto aquí la amortización de deuda- que el Ayuntamiento no puede rebasar, pero con los tres millones de euros que se destinaron para la compra de autobuses de Auvasa ya está superada la barrera de los 163 millones. En consecuencia, los 7 millones de libre disposición tienen que quedarse en el cajón, al menos por ahora.
En realidad podrían destinarse sin problemas para amortizar la deuda municipal -a principios de año alcanzaba los 128 millones y la previsión es rebajarla a 113 al final del ejercicio- pero no es esa la intención del equipo de gobierno municipal. La idea es dedicar este dinero a programas del área de Servicios Sociales, pero el concejal de Hacienda, Antonio Gato, admite que por el momento están maniatados, aunque todavía confía en poder hacer uso de esta partida. «Vamos a hacer un seguimiento exhaustivo de la evolución de la previsión del techo de gasto mes a mes, en lugar de hacerlo de forma trimestral», afirma el edil de Hacienda.
Gato espera que en los seis meses que restan por delante hasta que acabe el ejercicio haya un hueco en la previsión del techo de gasto que permita ‘colar’ los 7 millones de euros para financiar nuevos programas. Lo harán «cuando haya una mínima oportunidad», siempre y cuando, claro, no contribuya a superar el límite de los 163 millones que tiene asignado el Ayuntamiento como gasto para este año.
De hecho, asegura que todavía tienen «un pequeño margen» para, en el caso de no poder utilizar los 7 millones por el impedimento del techo de gasto, sí al menos rebañar otros dos millones para inversiones financieramente sostenibles.
Por ahora, la estrategia consiste en esperar y mantener los siete millones, dado que no es obligatorio dedicarlos a pagar la deuda, hasta que puedan incorporarse como gasto al presupuesto.
UNA CONSECUENCIA DE LA LEY MONTORO
Tres millones más. El techo de gasto de 163 millones establecido para el Ayuntamiento supera en tre millones el fijado en 2015, que fue de 160. El techo para el Ayuntamiento y sus sociedades, la Seminci, la Fundación Teatro Calderón, el Museo de la Ciencia, el Patio Herreriano y Auvasa, entre otras, sube a 211 millones.
Toque del interventor. Tan sagrado es el techo de gasto, que el interventor dio un toque serio de atención a la Fundación Teatro Calderón por incumplir esta norma, una de las consecuencias de la Ley Montoro.