Diario de Valladolid

ENTREVISTA A KIKO VENENO, CANTANTE Y COMPOSITOR

«El término fusión me aburre y me chirría»

El artista es el encargado de despedir el Ciclo ‘Valladolid Planeta Fusión’ con un concierto que ofrecerá mañana viernes en la Sala Blanca del LAVA(21,30 horas).

Kiko Veneno-El Mundo

Kiko Veneno-El Mundo

Publicado por
Benito Carracedo
Valladolid

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Histórico, pero no lo aparenta, gracias a sus ‘cantecitos’, los que este viernes hará sonar y compartir en el Lava, a partir de las nueve y media de la noche. Sigue echándose cantecitos en solitario o en compañía de otros -con el uruguayo Martín Buscaglia acaba de publicar El pepino indomable-,‘el Kiko’ como le llamaban cuando llegó a Sevilla este catalán (Figueres, Gerona, 1952) y se juntó con Raimundo y Rafael Amador para contribuir en la puesta al día la ‘canción popular’, en este país, bajo el nombre que es también su apellido artístico. Contesta por correo electrónico, por lo que no da lugar a saber algo más sobre su disgusto con el Viña Rock. A buen seguro, será muy diferente su concierto aquí, junto a su banda, y que cierra el ciclo de conciertos Valladolid Planeta Fusión.

Pregunta.- ¿Qué le dice el término fusión en estos tiempos?

Respuesta.- A estas alturas el término fusión no significa nada (si es que alguna vez significó algo). A mí personalmente me aburre, me chirría y me cansa, aunque comprendo la necesidad de definir y nombrar a las nuevas corrientes musicales que van surgiendo. En realidad pienso que de las corrientes más recientes las mejor nombradas son el tecno y el hip-hop.

P.- He tenido siempre la impresión que usted era un hombre de grupo, que, por circunstancias, ha tenido que hacer música en solitario ¿es así? ¿hubiera preferido ser parte de un grupo?

R.- Así es. Empecé con el grupo Veneno y después como Kiko Veneno pude remontar cuando se aglutinó un equipo en torno a mí, como pasó con el ‘Cantecito’. No éramos un grupo pero funcionábamos como un grupo: músicos, productores, técnicos, íbamos todos a una.

P.- Va camino de cumplir 40 años en la música desde su reunión con los hermanos Amador ¿cualquier tiempo pasado fue mejor o lo mejor está por venir?

R.- Nuestra entrada en la música con Veneno en 1977 fue fulgurante, pero al mismo tiempo muy fugaz. El caso es que sigo cantando esas canciones, y creo que las seguiré cantando siempre. No sé si conseguiré hacer discos tan buenos o mejores que Veneno o Échate un cantecito, pero me voy acercando. Siempre intento superarme.

P.- ¿Tiene algo pendiente por hacer en la música?, ¿qué le gustaría hacer que no ha hecho?

R.- En realidad tengo el sentimiento de haber hecho muy poco. De cada diez ideas que me han rondado por la cabeza creo haber realizado solo una. Pero para mí lo más importante es no repetirme, buscar siempre algo que ofrecer que no haya hecho.

P.- ¿Tiene algún ‘consejo’ para el público, para el/la oyente-consumidor de música de estos tiempos?

R.- Que no «consuman» música, sino que la disfruten. Para eso tienen que oírla bien. Por ejemplo, si has ido al Viña Rock este año, sales de allí con la mitad de la capacidad auditiva perdida para toda la vida. Después de eso te conformarás cada vez con menos, y escucharás música solo por el móvil o el ordenador. Según mi punto de vista eso no vale mucho al lado de unos buenos altavoces de madera y un ampli de válvulas.

P.- ¿Nota diferencia entre el público actual y el de otros tiempos anteriores?

R.- El embrutecimiento, el estruendo, la mierda por todas partes de, por ejemplo, el Viña Rock es algo que en los 60 y 70 los jóvenes no hubiéramos tolerado. Aunque las circunstancias hoy son muy diferentes, me duele mucho que la juventud de hoy se deje tratar de esa manera.

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