sociedad

La ciudad expuesta en 160 metros

Siete artistas decoran el mural ubicado en la Avenida Salamanca, bajo la casa abandonada

Un artista pinta la cara de Miguel Delibes en el mural de la Avenida Salamanca, en dirección al Puente de la Hispanidad-J. M. Lostau

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M. Díez Garrido

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«¿Arte o reivindicación?», es el eterno debate que surge cuando se ponen en marcha proyectos de arte urbano. Alberto Sobrino, ilustrador, lo tiene claro: «Son elementos de decoración que embellecen la zona, no deja de ser un museo al aire libre», expresa. Él y otros seis compañeros de profesión están decorando uno de los muros que recorren la Avenida Salamanca, debajo de la casa abandonada de Parquesol, en dirección hacia el Puente de laHispanidad.

El coordinador de la iniciativa Jorge Méndez, conocido también bajo el nombre artístico ‘Jorge Peligro’, cuenta que hace tiempo estuvo en Roma disfrutando de una beca, con la que pudo participar en un gran concurso de arte urbano. «Cuando volví a Valladolid quise hacer algo parecido y me enteré de que había un presupuesto municipal para decorar medianeras», explica Méndez. «Cuando preguntamos por el tema desde el colectivo RQR, el Ayuntamiento nos propuso decorar esta pared, que es de su propiedad».

Y manos a la obra. Con un presupuesto de 10.000 euros, sus únicas instrucciones eran reflejar en un mural de 160 metros la ciudad de Valladolid. Méndez decidió participar con un grupo de cuatro amigos con los que dibuja todos los domingos, llamado ‘Nos comen los nipones’ y compuesto por Sobrino, Iván Martín, Isabel Borge y Jorge Consuegro. A estos, se unieron Javier Carrera e Inés García, a propuesta del Consistorio. Además, la parte más próxima a Arturo Eyríes la pintan personas del Centro Ocupacional.

Esta gigantesca obra de arte se divide en cuatro partes diferenciadas, según Méndez. Por un lado, la historia de la ciudad, con personajes representativos como el Conde Ansúrez y Miguel Delibes. A continuación, la cultura vallisoletana se hace un hueco entre los brochazos sobre el hormigón, con la Semana Santa, la Seminci y otros eventos relevantes.En la parte gastronómica decidieron incorporar la Feria Nacional del Pincho y, en la de innovación, el Twizzy de Renault y algunos edificios como el LAVA.

A pesar de que los dibujos son en blanco y negro, la nota de color la ponen unas líneas que emanan del principio del mural y pasan por todas las figuras. Estos halos simbolizan los ‘Ríos de Luz’, el proyecto del Ayuntamiento para iluminar con color la ciudad. Y esto es precisamente lo que pretenden los artistas, «iluminar y decorar las zonas que están más grises».

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En esta línea, Méndez señaló que hay muchas paredes en las que se invierte dinero para limpiar los grafitis que se hacen ilegalmente. «Sale más caro y estaría bien que en esos sitios dieran permisos a los artistas, porque a la larga sale mejor».