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Caduca la licencia de obras otorgada en 2004 para derribar el Lucense

El edificio del antiguo restaurante, ubicado en el Paseo de Zorrilla, está apuntalado y en estado de ruina desde hace años

El edificio del Lucense, en la esquina con Puente Colgante-Pablo Requejo

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

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El del antiguo restaurante Lucense, un edificio apuntalado desde hace años convertido en un ‘muerto’ urbanístico en el paseo de Zorrilla que el Ayuntamiento no acaba de quitarse de encima, lleva camino de convertirse en uno de los puntos negros del paisaje urbano de Valladolid más longevos, junto con el chalé de Antonio Alfonso, en la ladera de Parquesol.

En estado ruinoso, rodeado por un andamiaje metálico, el edificio ocupa los números 86 y 88 del Paseo de Zorrilla, esquina con Puente Colgante, y transmite una imagen de abandono en una de las zonas con más tránsito peatonal de la ciudad.

Dos años después de que el Ayuntamiento aprobase el proyecto de actuación para la construcción de dos bloques de viviendas, que auguraba el principio del fin de un litigio que se arrastra desde hace años, ahora la concejalía de Urbanismo inicia el expediente de caducidad de la licencia de obras concedida el 29 de octubre de 2004 para la demolición del edificio.

La licencia se otorgó para el derribo del inmueble, pero con la obligación de conservar la fachada que da al Paseo de Zorrilla al contar con la protección de Patrimonio.

Once años después de aprobarse la licencia y a la vista de que «las obras de demolición autorizadas se encuentran paralizadas desde hace años», Urbanismo, mediante un decreto del pasado 27 de marzo, comunica a la constructora Aragón Izquierdo, propietaria del 65% del edificio tras comprarlo en 1996, la apertura de un expediente de caducidad del permiso. Al no haberse podido contactar con el representante de la empresa, el decreto apareció publicado ayer en el Boletín Oficial de la Provincia, con un plazo de diez días hábiles para que la empresa presente alegaciones.

En el largo proceso del antiguo restaurante Lucense, punto en su día de encuentro del mundo taurino, ya en 2005 se anunció como inminente el comienzo de las obras para construir un bloque de ocho alturas y 26 viviendas. Pero la denuncia de un particular llevó al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a paralizar el proyecto en 2006. Al año siguiente, en 2007, el denunciante renunció a seguir con el pleito, el contencioso se archivó y el camino quedó libre para que pudiera acometerse el proyecto. Fue entonces cuando surgieron las desavenencias entre los dueños, con la empresa Aragón Izquierdo y la división inmobiliaria de Caja Burgos como máximos propietarios, por el reparto de la titularidad de las viviendas, garajes y locales; un nuevo contratiempo que mantuvo en suspense el proyecto.

Una reparcelación del suelo modificó el proyecto original y del bloque de 8 pisos que estaba previsto se pasó a dos inmuebles, uno de cinco con fachada a Puente Colgante y otro de ocho, con vistas al Paseo de Zorrilla. La reconversión del edificio del Lucense estaba en marcha y el litigio parecía desbloqueado por fin.

La junta de gobierno del Ayuntamiento aprobó el proyecto de actuación en marzo de 2012, que contemplaba también la construcción de una galería comercial, en el número 88, que daba acceso a un jardín en la parte trasera del edificio.

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Tres años después, sin embargo, la situación no ha variado. El edificio sigue apuntalado y la licencia de obras para la demolición está caducada, a la espera de que los propietarios presenten sus alegaciones.