Guiness en despoblación
UN nuevo récord. Castilla y León se muere poco a poco. Este miércoles volvimos a «lograr» un nuevo guinness en despoblación. La triste marca de que cada año son más los que se mueren que los que nacen. Eso que los demógrafos llaman saldo vegetativo sigue en números rojos y cada vez más. Así llevamos 30 años consecutivos. 2018 registró el peor dato desde que hay estadísticas oficiales, y eso que somos líderes en esperanza de vida al nacer. Pero eso no es lo peor; lo peor es la resignación política ante el fracaso demográfico de las sucesivas agendas de población y la pasividad de quienes gobiernan hoy esta Comunidad. Pasividad y contradicciones internas de calado.
Partido Popular y Ciudadanos pactaron en el acuerdo para nombrar a Alfonso Fernández Mañueco (PP) la creación del enésimo grupo de expertos independientes para que elaboren en un año el enésimo más uno diagnóstico sobre la despoblación y emitan propuestas concretas de actuación. Si esto ya es el colmo de la desidia, el no va más de la indolencia es que esos expertos deben nombrarlos las Cortes para que «empiecen» a trabajar y en esta legislatura de la transparencia no se sabe aún ni quiénes son ni si han empezado a currar ni qué van a hacer que no se haya hecho.
Hasta el propio consejero de Empleo, Germán Barrios, ha dicho –demasiado suavemente– en este periódico que no hacen falta diagnosis, que lo que se necesitan son medidas. Pero a continuación ha revelado que ni siquiera él conoce la reforma sanitaria rural de Igea y Casado, que –en teoría– debería ser clave para sostener a los pocos que aún no se han ido de los pueblos. Señora Casado, señor Mitadiel, señor Igea, practiquen la transparencia e informen de sus planes a su consejero de Empleo y «despoblación». Señor presidente de las Cortes, Luis Fuentes, haga sus deberes… Ciudadanos tiene suerte porque buena parte de las competencias vinculadas a la crisis demográfica recae en ellos.
El próximo martes, el Instituto Nacional de Estadística volverá a certificar que Castilla y León sigue vaciándose. Publicará nuevos datos de población que –ya lo verán– acreditarán de nuevo que vamos de culo, que Castilla y León sigue siendo el emblema de la España Vaciada. Mientras tanto, 5.000 núcleos de población siguen siendo excluidos de la banda ancha de internet y el ritmo para acabar con esta exclusión es desesperante. Vendrán nuevos guinness en despoblación.