Las exportaciones siguen dando avisos de frenazo
LA DESACELERACIÓN QUE algunos analistas comienzan ya a aventurar empieza a hacerse notar. Y el primer síntoma son las exportaciones que llevan meses dando señales de aviso de que la economía comienza a frenarse.
Tanto es así que el mercado exterior sigue sin levantar cabeza en Castilla y León. La incertidumbre política, la crisis del sector del automóvil y las dudas del Brexit inglés son demasiados ingredientes para que el sector de las exportaciones pueda recuperar el terreno perdido durante estos ocho primeros meses de año. Ahora bien, no todas las provincias se comportan de la misma manera. Los malos resultados se ceban en Ávila y León, principalmente que lastran al resto de la Comunidad.
En lo que va de año, el valor de las exportaciones en la Comunidad se redujo de manera significativa, lastrado por el sector de la automoción, que es el primero que está comenzando a lanzar los avisos.
Los informes coinciden en cifrar el descenso de las exportaciones de la Comunidad. Una cifra que, además, provoca que Castilla y León sea el segundo territorio del país con un mayor descenso.
El frenazo en seco que experimentan las exportaciones en Castilla y León vuelve a contrastar con el aumento que se registró a nivel nacional, impulsado sobre todo por los incrementos observados por autonomías como Aragón, Principado de Asturias, situación similar a la vivida el pasado mes. Pese al descenso continuado durante el año, la Comunidad sigue manteniendo el séptimo puesto del total de las exportaciones realizadas por empresas españolas. Aunque Aragón, si se mantiene a este ritmo, es posible que le arrebate el puesto en el próximo informe. El motor continúa siendo el principal artífice de las exportaciones de Castilla y León, y eso pese a que el sector de la automoción redujo este mes sus ventas en el mercado exterior de forma significativa. Por su parte, Las empresas dedicadas a vender semifacturas no químicas también se contrajeron, mientras que la alimentación vivió un repunte en estos primeros ocho ocho meses del año y representa. Todos los baremos confirman la tendencia a la baja llevada a cabo durante el mes pasado y en el último año.
Resulta evidente que lo que el mercado exportador está dejando claro es una desaceleración en la economía que, además, viene marcado por sectores como el del automóvil que son pilares esenciales para la economía de Castilla y León. Estos avisos no pueden caer en saco roto. Es necesario actuar para que esta tendencia a la baja se frene.